jueves, diciembre 08, 2005

Bellísima historia: Albretch Durero (1471-1528) Alemán, pintura flamenca.

En el siglo XV, en una pequeña aldea cercana a Nüremberg, vive una familia con varios hijos. Para poner pan en la mesa para todos, el padre trabaja casi 18 horas diarias en las minas de carbón, y en cualquier otra cosa que se presentara.

Dos de sus hijos tenían un sueño: querían dedicarse a la pintura. Pero sabían que su padre jamás podría enviar a uno de ellos a estudiar a la Academia. Después de muchas noches de conversaciones calladas, los dos hermanos llegaron a un acuerdo. Lanzarían una moneda y el perdedor trabajaría en las minas para pagar los estudios al que ganara. Al terminar sus estudios el ganador pagaría los estudios al que quedara en casa con la venta de sus obras. Así, los dos hermanos podrían ser artistas.

Lanzaron al aire la moneda un domingo al salir de la iglesia. Uno de ellos, llamado Albrecht Durero (o Albretch Dürer en alemán), ganó y se fue a estudiar a Nüremberg.
Entonces el otro hermano, Albert, comenzó el peligroso trabajo en las minas, donde permaneció por los próximos cuatro años para sufragar los estudios de su hermano, que desde el primer momento fue toda una sensación en la Academia.

Los grabados de Alberche, sus tallados y sus oleos llegaron a ser mucho mejores que los de muchos de sus profesores y para el momento de su graduación, ya había comenzado a ganar considerables sumas con las ventas de su arte.

Cuando el joven artista regresó a su aldea, la familia Durero se reunió para una cena festiva en su honor. Al finalizar la memorable velada, Albrecht se puso de pie en su lugar de honor en la mesa, y propuso un brindis por su hermano querido, que tanto se había sacrificado trabajando en las minas para hacer sus estudios una realidad. Y dijo: “Ahora, hermano mío, es tu turno. Ahora puedes ir a Nüremberg a perseguir tus sueños, que yo me haré cargo de todos tus gastos”.

Todos los ojos se volvieron llenos de expectativa hacia el rincón de la mesa que ocupaba el hermano. Pero este, con el rostro empapado de lágrimas, se puso de pie y dijo suavemente: “No, hermano, no puedo ir a Nüremberg. Es muy tarde para mi. Estos cuatro años de trabajo en las minas han destruido mis manos. Cada hueso de mis dedos se han roto al menos una vez, y la artritis en mi mano derecha ha avanzado tanto que hasta me costó trabajo levantar la copa durante tu brindis. No podría trabajar con delicadas líneas el compás o el pergamino, y no podría manejar la pluma ni el pincel. No, hermano, para mi ya es tarde. Pero soy feliz de que mis manos deformes hayan servido para que las tuyas ahora hayan cumplido su sueño”.

Más de 450 años han pasado de ese día. Hay grabados, óleos, acuarelas, tallas y demás obras de Albrecht Durero pueden ser vistas en museos de todo el mundo. Pero la mayoría de las personas sólo recuerdan uno. Seguramente hasta tenga uno en su oficina o en su casa. Es el que un día, para rendir homenaje al sacrificio de su hermano, Albrecht Durero dibujo: las manos maltratadas de su hermano, con las palmas unidas y los dedos apuntando al cielo. Llamó a esta poderosa obra simplemente “Manos”, pero el mundo entero abrió de inmediato su corazón a su obra de arte y se le cambió el nombre a la obra por el de “Manos que oran”.

La próxima vez que veas una copia de esta obra mírala bien. Y ojalá que sirva para que, cuando te sientas demasiado orgulloso de lo que haces, y muy pagado de ti mismo, recuerdes que en la vida: ¡nadie nunca triunfa sólo!
APRENDE A ORAR EN 10 MINUTOS

1.- Comienza por saber escuchar. El Cielo emite noche y día.

2.- No ores para que Dios realice tus planes, sino para que tu interpretes los planes de Dios.

3.- Pero no olvides que la fuerza de tu debilidad es la oración. Cristo dijo: «Pedid y recibiréis»

4.- El pedir tiene su técnica. Hazlo atento, humilde, confiado, insistente y unido a Cristo.

5.- ¿No sabes qué decirle a Dios? Háblale de vuestros mutuos intereses. Muchas veces. Y a solas.

6. -No conviertas tu oración en un monólogo, harías a Dios autor de tus propios pensamientos.

7. - Cuando ores no seas ni engreído, ni demasiado humilde. Con Dios no valen trucos. Sé cual eres.

8.-¿Y las distracciones involuntarias? Descuida. Dios, y el sol, broncean con solo ponerse delante.

9. - Si alguna vez piensas que cuando hablas a Dios Él no te responde..., lee la Biblia.

10.-No hables nunca de «ratos de oración»; ten «vida de oración».

miércoles, diciembre 07, 2005

Yoga urbano, o cómo buscar la paz en la oficina

Cada vez más profesionales lo practican en horas de trabajo

Mencionar la palabra yoga evoca de inmediato imágenes de tranquilidad, aislamiento, silencio y relax. Sin embargo, en Buenos Aires, donde predominan el ruido, el vértigo y el hacinamiento, cada vez más jóvenes profesionales buscan, con la práctica de esta disciplina milenaria, evitar que las exigencias cotidianas afecten su salud y su equilibrio laboral. Y lo hacen nada menos que en la oficina. ¿Cómo? Con la ayuda del “yoga urbano”, una actividad que se aplica al control de los problemas ocasionados por la vorágine de la ciudad.

“El yogui urbano es una persona muy disciplinada, que sabe poner límites y cuidar su bienestar –dijo a LA NACION David Lifar, director de la Fundación Indra Devi, una de las instituciones que brindan esos cursos en distintas empresas–. Urbanizar el yoga es aggiornar su práctica a la ciudad, donde es indudable que se interactúa permanentemente con un montón de factores que en el aislamiento o en un convento no existen.”

Dos veces por semana, más de 1000 profesionales de distintas disciplinas, empleados administrativos, operarios y técnicos de empresas grandes y chicas reciben en su lugar de trabajo clases guiadas por instructores que de inmediato perciben el estado de ánimo de los alumnos, que visten desde traje hasta overol y enseguida comienzan a cumplir las pautas para serenar la respiración, tranquilizar la mente y relajar el cuerpo. Una hora más tarde, los yoguis urbanos retoman las tareas pendientes sin las tensiones concentradas en el cuello, los hombros y la mandíbula, y con las ideas más ordenadas.

"Desde ya que la práctica de este yoga más adaptado a los conflictos propios de vivir en una urbe no nos va a solucionar todos los problemas, pero sí nos va a enseñar a encontrar la actitud adecuada para el momento de la toma de decisiones", aseguró Lifar, discípulo de Indra Devi, la primera mujer occidental que enseñó el yoga en la India y que en su quinta visita a la Argentina decidió radicarse en el país para enseñar la disciplina en su propia fundación.

Entre las empresas cuyos empleados pueden acceder de manera voluntaria a esta práctica durante el horario laboral están Telefónica de Argentina, Peugeot, Sociedad Militar o The Capital Markets, entre otras. "El personal de una empresa es parte de su capital -dijo Lifar-.

Durante los años 90 hubo un cambio en la mentalidad empresaria: se reemplazó a los más experimentados con los más jóvenes, que rendían más y a los que se les pagaba menos. Pero, con el paso de los años, y en especial cuando existe contacto con el público, comienza a verse que tanta exigencia empieza a deteriorar la salud de las personas."

En general, los objetivos de las técnicas básicas del yoga son relajar tensiones, mejorar las relaciones con los compañeros de trabajo, aumentar el nivel de concentración, tomar decisiones con mayor serenidad y poner límites a las demandas de los jefes. "En definitiva, incluir el yoga es tratar de preservar en forma complementaria a lo que cada empleado haga, que no se enferme tanto la gente en las empresas", afirmó el especialista consultado, para quien lo importante es que el empleado logre cambiar la actitud frente a los problemas.

En definitiva, lo que se logra es comenzar a tomar conciencia de que se está atravesando un estado de tensión y estrés para poder tomar distancia de la situación y, así, tomar una mejor decisión o mejorar la concentración. ¿Gimnasia o yoga? Durante las clases o solos, en las oficinas, los alumnos realizan ejercicios de respiración con posturas sencillas (de pie, sentados o acostados en el piso) para reducir el estrés que están sintiendo mentalmente y que la mayoría de las veces da señales a través de dolores en el cuerpo. "A diferencia de los movimientos gimnásticos, las asanas (posturas del yoga) son un arte que se aplica a la anatomía de nuestro cuerpo, en tanto que la gimnasia no es más que una forma de perfeccionamiento que se aplica sólo a la masa muscular -explicó Lifar al referirse a la diferencia entre el yoga y la gimnasia de relajación-.

efectos de los movimientos que se practican en las clases de yoga urbano están: regular los procesos involuntarios de nuestro organismo, como la respiración, la circulación, la digestión y el metabolismo, e influir positivamente en el funcionamiento de las glándulas, los órganos en general, el sistema nervioso y el cerebro. "Esto se consigue gracias a la respiración profunda practicada mientras el cuerpo adopta las diversas posturas -puntualizó Lifar-.

Cada ejercicio produce un efecto totalmente diferente en las relaciones funcionales dentro del organismo." Cada movimiento que se propone debe realizarse de manera armoniosa, lenta, suave y relajada. Lo que sí se le exige al alumno, durante la clase o en la oficina, es una activa participación mental en cada uno de ellos. "El trabajo es una constante dialéctica entre tensión y relajación", agregó.

Pero no todo se resuelve con aprender una serie de ejercicios. El plan va más allá del ámbito laboral, ya que incluye desde cambios en el descanso hasta modificaciones de la alimentación o del uso del tiempo libre. Ya en la primera clase, los instructores aconsejan abandonar hábitos nocivos como fumar, beber alcohol en exceso, no hacer actividad física, dormir menos de ocho horas diarias o saltear comidas.

"Son pequeños cambios para los que no se necesita mucho dinero y que en el tiempo ayudarán a que cuando la persona salga de la oficina logre bajar la cortina y no se lleve los problemas a casa, mientras está cenando con la familia o durmiendo", resumió Lifar. Si de mejorar el descanso se trata, nada mejor que imponerse la rutina en la semana de acostarse entre las 22 y las 23, usar ropa liviana y de algodón, y no mirar programas de televisión ni leer libros violentos antes de dormir.

En cuanto a la alimentación, conviene comenzar a incluir alimentos naturales en el desayuno (frutas, cereales, yogur, té o café de malta), ensaladas en el almuerzo con las frutas alejadas de la comida, beber agua o tes de hierbas durante el día, y cenar al menos dos horas antes de acostarse.

Por Fabiola Czubaj , de la Redacción de LA NACION

Hábitos que ayudan a mantenerse bien

En una lista de 30 pasos por seguir para ser un verdadero yogui urbano, la Fundación Indra Devi sugiere que en la oficina se eviten las respuestas impulsivas (propone tomar una o dos respiraciones completas antes); distenderse 15 minutos luego del almuerzo en un parque o en sitio tranquilo; evitar las comidas de trabajo; no desalentarse ante el primer traspié; no caer en la rutina y fijarse proyectos a cumplir. Durante el tiempo libre, recomienda practicar actividad física no violenta dos veces por semana para relajar mente y cuerpo; reducir el uso del automóvil; realizar caminatas al aire libre durante el fin de semana; reunirse con la familia y los amigos; optar por lugares donde haya sol, árboles, plantas y pájaros para diferenciar el entorno del ocio del laboral.

http://www.lanacion.com.ar/762237

¿ QUÉ ES LA JUSTICIA SOCIAL?

La maestra nos dio como tarea hacer una redacción con este título. Yo descubrí que la Justicia Social es la mejor ayuda para los pobres y permite a las personas vivir sin trabajar. No me resultó muy difícil por que es el caso de mi familia y otros vecinos.En casa estamos todos muy contentos, el único que está enojado es mi abuelo que protesta por que cree que así no se levantará el país.

El sale a cortar pasto en los otros barrios, limpia jardines y arregla bicicletas. Dice que eso es ganarse la vida, pero mis padres se ríen y piensan que el está "fuera de onda".
Antes vivíamos en la casa de mi abuelo, que es grande pero algo vieja. Papá se ocupaba de mecánico y mi mamá vivía quejándose, porque además de trabajar para su patrona, también tenía que lavar las ropas y las camisas engrasadas de papá. Mi hermana cocinaba, mi hermano era cadete y yo hacía los mandados. Siempre íbamos a la escuela porque mi abuelo le dijo a mi papá que si no nos mandaba, teníamos que irnos de su casa.

Ocurrió que una tarde llegaron unas señoras que parecían maestras, pero no eran. Mi papá no quiso atenderlas y hablaron con mi mamá. Le dejaron unos papeles. Durante la cena mi mamá dijo que el tema era la Justicia Social y contó lo lindo que sería porquenos darían una vivienda nueva y gratis. Mi papá se rió y mi abuelo se quedó muy pensativo. Al final papá fue a firmar los papeles. ¡ Y era cierto! Cuando inauguraron el barrio nos fueron a buscar en un colectivo. Conocimos al gobernador y otros altos funcionarios. La casita es increíble: tiene baño, cocina, canillas con agua y focos por todas partes. Aplaudimos tanto porque también dijeron que no tendríamos que pagar impuestos ni agua ni luz.

Otro día volvieron las mujeres con más papales. Mi mamá se ocupó de sacar fotocopias de todos los documentos de la familia. Al tiempo las señoras le vinieron a mostrar la lista y le dijeron que tenía que ir a cobrar como Jefa de Hogar. También llegaron unosmuchachos y le mostraron otra lista para ir a retirar las mercaderías de los galpones. Después mi papá se fue a una reunión del barrio y consiguieron un comedor donde vamos todos los chicos y también traemos una ollita a nombre de mi abuelo, pero el no sabe nada, que si no arma un lío bárbaro. Ayer inauguraron una sala para tener remedios gratis.

Mi mamá está muy contenta, ya no tiene que ir a lavar la ropa y mi papá ya no le trae camisas engrasadas por que aceptó ser el "referente" del barrio y cobra un plan. Le prometieron que si ganamos la intendencia lo pasarán a "contrato seguro". Tiene que repartir los papeles, hacer las listas y ayudar en los actos. Mi hermano mayor se hizo piquetero, le dan ropa y le pagan doble cuando hace turno noche; cuando sea mayorde edad también le darán un plan. Mi hermana y yo cobramos la beca escolar, aunque este año fuimos poco a la escuela por los paros y por que faltamos por las manifestaciones.

Solo mi abuelo no aceptó el beneficio de la Justicia Social y sigue viviendo solo en la casa vieja. Mi papá dice que es por que está "fuera de onda" y es un viejo amargado.Cuando sea algo mayor, voy a ser piquetero, después me gustaría ser "referente del barrio" y ayudar a los pobres para que todos gocen de la Justicia Social y no tengan que andar trabajando por unas miserables monedas, como dice mi papá.


COMPOSICION ESCOLAR DE UN ALUMNO DE EGB2. PUBLICADA POR EL DIARIO "EL NORTE" DE RESISTENCIA-Chaco- EN SU EDICIÓN DEL 07/11/05 (PAG.42).ENVIADO POR BELEN ALVAREZ DE LA LOCALIDAD DE QUITILIPI-CHACO

http://www.derf.com.ar/despachos.asp?cod_des=50287 ( Es real!)

lunes, diciembre 05, 2005

Unos 5700 pacientes tendrán ahora más posibilidades de recibir órganos

Es donante de órganos todo ciudadano mayor de 18 años que esté en pleno uso de sus facultades mentales

El Senado sancionó ayer por unanimidad la denominada ley del donante presunto, que convierte en donantes de órganos a todos los ciudadanos mayores de 18 años que se encuentren en pleno uso de sus facultades mentales, salvo que hayan formulado expresa oposición ante el Registro Civil.

La norma fue apoyada por 45 senadores y seguida desde el recinto de la Cámara alta por el ministro de Salud, Ginés González García. En su paso por el Parlamento, la iniciativa generó un fuerte debate entre los defensores del derecho personalísimo de disponer de su propio cuerpo, que poseen los seres humanos y la bioética. Influyó también la crítica situación que viven casi 5700 pacientes que esperan la donación de órganos, que les permita mejorar su calidad de vida y, en muchos casos, evitar una muerte segura.

Al término de la sesión, González García manifestó su beneplácito por la sanción del Senado -la Cámara baja la había aprobado el 18 de mayo último-, que ahora debe ser promulgada y entrará en vigor 30 días después de su publicación en el Boletín Oficial. "Esta ley es un cambio fundamental porque va a permitir tener más órganos, más trasplantes, y achicar esa enorme lista de espera. Esto no es menor, porque de esa lista de espera mueren dos personas por día", agregó. Consciente de los cuestionamientos, el ministro destacó que la ley "mantiene los derechos individuales porque se pregunta a la persona y a sus familiares" su voluntad, y prefirió destacar que una política de estas características sería "imposible sin la solidaridad de todos los argentinos".

La norma sancionada ayer modifica la ley 24.193, de ablación y trasplante de órganos, para incluir el artículo 19 bis. Es el corazón de la iniciativa y establece que "la ablación podrá efectuarse respecto de toda persona capaz mayor de 18 años que no haya dejado constancia expresa de su oposición a que, después de su muerte, se realice la extracción de órganos o tejidos".

Sin embargo, la titular de la Comisión de Salud del Senado, Mercedes Oviedo (PJ-Misiones), aseguró que, por el contrario, "el eje central del proyecto es el respeto a la voluntad de las personas en condiciones de donar". La conformidad tácita para la ablación de órganos divide opiniones a nivel mundial. Rige en países como España, Bélgica, Austria, Finlandia y Noruega. Pero hay otras naciones, como el Reino Unido y los Estados Unidos, en los que su aplicación fue rechazada.

Sin embargo, en la sesión de ayer, no hubo opiniones críticas, a tal punto que la correntina María Sánchez (UCR), supeditó la defensa de los derechos personalísimos a la "necesidad de conseguir donantes. Debemos considerar que así como somos donantes potenciales, también podemos ser receptores potenciales", destacó Sánchez que, a su vez, dijo que "no es cierto" que la ley fomente el tráfico de órganos. En forma un tanto contradictoria con la figura del donante presunto, la ley establece en otro artículo que en caso de no existir voluntad expresa sobre la donación de órganos, se establecerá un sistema de consultas a los familiares más cercanos de la persona fallecida.

Quiénes dan el consentimiento

El orden de prioridades es el siguiente: cónyuge, hijos mayores de 18 años, padres, hermanos mayores de 18 años, abuelos, pariente hasta cuarto grado de consanguinidad, pariente por afinidad hasta segundo grado y el representante legal o curador.

También a favor de la ley habló la porteña Vilma Ibarra (Capital), para quien "este proyecto ratifica que queremos que sea el donante quien dice lo que quiere que se haga con su cuerpo". Además, aclaró que la norma no modifica la disposición vigente respecto de que "el trasplante de órganos es sobre personas fallecidas, muertas, con certificado de defunción". Trató de aventar así el debate sobre qué ocurre cuando hay muerte cerebral.

El socialista Rubén Giustiniani (Santa Fe) apoyó la ley porque da "un paso adelante en materia de solidaridad" y, también en alusión al tráfico de órganos, destacó que en la actualidad el 90% de las ablaciones se realizan en instituciones médicas públicas.

Por último, Eduardo Menem (PJ) reconoció que la norma abre una puja entre defensores del consentimiento expreso y del tácito, pero apeló a reformular una figura procesal (in dubio pro reo, en caso de duda en favor del acusado) para fundamentar su voto afirmativo: "In dubio pro trasplante", sentenció. Por Gustavo Ybarra De la Redacción de LA NACION Qué dice la ley

La voluntad

Toda persona podrá manifestar su voluntad de ser donante. También podrá restringir los alcances de su autorización a determinados órganos y condicionar la finalidad.

La ablación

Sin embargo, se autoriza a practicar la ablación a toda persona capaz y mayor de 18 años que no haya dejado constancia expresa de su oposición a que después de su muerte se realice la extracción de sus órganos o tejidos.

La puesta en marcha

Esta disposición entrará a regir 90 días después de puesta en marcha una campaña pública de información. En caso de tratarse de menores de 18 años serán sus padres o su representante legal, exclusivamente, quienes podrán autorizar la ablación.

Las obligaciones

Se mantiene la obligación de los funcionarios del Registro Civil de preguntar a los mayores de 18 años su voluntad sobre la donación de órganos. La respuesta será asentada en el DNI y se comunicará al Incucai.

En caso de muerte

En caso de muerte natural, y si no hay manifestación expresa, se deberá requerir testimonio de la voluntad del difunto a sus familiares: cónyuge, hijos, padres, hermanos, nietos. En caso de muerte violenta, se aplica el mismo criterio, pero deberá mediar dictamen del médico forense que aclare que la ablación no afectará la autopsia. Vidas y solidaridad Abril Dispenza, 3 años

Trasplante de corazón

Un adenovirus le provocó una lesión cardíaca. Con 16 meses recibió el órgano de una beba de un año y medio fallecida en un accidente de tránsito en Santiago del Estero. Abril fue operada en el Hospital Garrahan el 24 de enero de 2004. Alan Ferrari, 7 años

Trasplante de corazón

Fue el primer paciente trasplantado del corazón por sufrir una "miocardiopatía restrictiva"; una operación pionera en el país. El 17 de mayo del corriente fue dado de alta del Hospital Italiano, de la Capital. Verónica Rosa, 35 años

Trasplante de corazón

Estaba en el umbral de la muerte, su corazón funcionaba al 10 por ciento. Y llegó el órgano. La maestra Verónica fue operada por el equipo de trasplantes de la Fundación Favaloro. Recibió el alta en mayo de este año y pudo celebrar con su hijo de 11 años. Franco Dalmolin, 3 años

Trasplante de corazón

El pequeño y sus padres tuvieron que viajar a Buenos Aires desde Entre Ríos. Su caso terminó en emergencia nacional. El órgano que necesitaba para poder seguir viviendo llegó de un chiquito de Corrientes el 10 de septiembre de 2004.

Donación de riñones y córneas

Ocurrió ayer Mientras se debatía la nueva ley en el Senado, familiares de una joven de 23 años, que murió en un accidente en Rafaela, Santa Fe, donaron sus órganos, según informó el Centro Unico de Ablación e Implante de Santa Fe. Uno de los riñones se derivó a Rosario y el otro a la capital santafecina.

http://www.lanacion.com.ar/761102

domingo, diciembre 04, 2005

Cábala: ¿pasión de multitudes?

Este conocimiento místico, durante siglos considerado exclusivo de los sabios judíos, tiene hoy seguidores de todos los estilos, edades y nacionalidades. En la Argentina, es un fenómeno que abarca páginas web, grupos de estudio y una sede del centro de enseñanza al que asiste Madonna

En el inicio, era un saber de pocos. Realmente muy pocos. Se transmitía de boca en boca, con celo y cuidado, entre lo más selecto de la comunidad judía. Sus orígenes se hundían allá por los principios del mundo, en los tiempos de Abraham y Moisés. Conocida recién a partir del siglo XI con este nombre, la cábala nació con un objetivo: acceder, por medio de la contemplación mística y la lectura minuciosa de los textos sagrados, al significado interno y oculto de las cosas.

Era un saber hermético, que implicaba la experiencia directa de la divinidad y estaba reservado sólo a aquellos que pudieran afrontarlo. Si alguno de aquellos antiguos cabalistas pudiera trasladarse mágicamente a nuestra época, seguramente se escandalizaría. Porque, en el seno de una cultura básicamente secular y laica, proliferan todo tipo de grupos que aseguran ser legítimos herederos de aquella tradición.

Lo que alguna vez fue secreto y reservado, hoy es materia de páginas de Internet, artículos periodísticos, grupos de estudio, seminarios y éxitos editoriales. El publicitado fervor de la estrella pop Madonna por la cábala es apenas un detalle en el marco de un fenómeno más amplio, que abarca a miles de personas en todo el mundo, judías o no, creyentes o no tanto.

¿Una variante de la cultura new age? ¿O una revalorización de antiguas tradiciones, en medio de una época sedienta de espiritualidad? Un saber, muchas voces "Nosotros no vendemos recetas mágicas. Sólo planteamos que se puede crecer por medio del trabajo personal." El rabino Hag­gai Fridman nunca pierde la sonrisa. Aun cuando su discurso se pone más categórico. Fridman está al frente de la sede argentina del Kabbalah Centre, uno de los espacios de enseñanza de la cábala que quizá más notablemente ha logrado adaptarse al lenguaje y estilo de la vida actual. De hecho, su director, el rabino Philip Berg, es el responsable de la reciente fascinación de Madonna por el misticismo judío.

Fundado en 1922 en Jerusalén, el Kabbalah Centre creció hasta convertirse en una organización internacional que reúne cerca de cinco millones de personas en 52 sedes distribuidas por todo el mundo. Todas ellas asisten a encuentros, charlas y seminarios que les permiten introducirse en los conceptos básicos de la cábala. Algunas también concurren a talleres donde aprenden a aplicar esta filosofía a la vida cotidiana.

Básicamente, se parte de la idea de que el hombre es agente activo en el plan divino y de que todos los sucesos vitales, aun los más desgraciados, poseen una enseñanza por descubrir. Al igual que otros grupos similares, incorporan técnicas de meditación a sus encuentros. Inaugurada hace cuatro años, la sede porteña recibe unos 200 alumnos todas las semanas. La mayoría asiste a cursos introductorios o a encuentros de meditación colectiva.

En el establecimiento, además, es posible adquirir videos, compact discs, casetes y una inmensa gama de accesorios que abarca desde velas, incienso y piedras talladas hasta hilos rojos contra el mal de ojo. Ellos les dan el nombre de "tecnologías para el alma". Aunque no faltan los escépticos, que consideran que son meros objetos comercializables. Frente a este planteo, Fridman asegura: "Es una característica de los argentinos: pensar que, si algo tiene éxito, seguro es malo. Pero, ¿por qué no promover cosas que hacen bien a la gente? ¿Es válido hacerlo con cigarrillos y estímulos a la vanidad, pero no con otras cuestiones?"

En cuanto a la necesidad de divulgar la sabiduría cabalista, no alberga duda alguna: "En sus orígenes, el hebreo era una lengua universal. Viene de Abraham, pertenece a toda la humanidad: todos somos descendientes de Adán –afirma Fridman–. Y en este momento el mundo se encuentra bajo una gran presión. Ya no es cuestión de que lo merezcamos o no; en realidad, necesitamos el conocimiento que nos puede aportar la cábala".

Fridman no tuvo una crianza estrictamente religiosa. Nació y se formó en un kibbutz, en Israel. Tenía 16 años cuando comenzó a interesarse por las filosofías orientales y las artes marciales, inquietud que siguió cultivando durante el largo servicio militar obligatorio que rige en su país. En algún momento pensó que su destino era ser biólogo, carrera que estudió. Hasta que lo reclutaron para combatir en la guerra del Líbano y, de golpe, se vio participando en la realidad brutal de los frentes de batalla.

Las preguntas espirituales que lo acosaban desde la adolescencia se hicieron más agudas. Fue entonces, a poco de terminada la contienda bélica, cuando vio un cartel invitando a un curso del Kabbalah Centre. Y decidió asistir. "Yo soy una persona muy pragmática –comenta–. En el kibbutz era campesino: sembraba, cosechaba; actividades muy concretas, palpables. En ese curso encontré, por primera vez, respuestas ordenadas que no se reducían a una cuestión de fe. No había exigencia de creer, sino premisas y teorías muy liberadoras". Se tomó un año para pensar. Luego se incorporó a la institución, estudió, se hizo rabino.

De todos modos, asegura que no es necesario aprender hebreo o ser religioso para acercarse a este saber. "No hay contradicción con la vida laica. Físicamente, puede parecer muy ligada al judaísmo, pero la cábala no es una religión, sino un camino espiritual." Sin embargo, no todos comparten este punto de vista.

"De acuerdo con la definición de Maimónides, un estudio laico de la cábala es inviable", afirma el rabino Tzvi Lipinski, director de la comunidad Beit Jabad. En el centro que está a su cargo se dictan cursos sobre cábala destinados exclusivamente a la comunidad judía. "Hay un aspecto de la Biblia que es universal, cuyo conocimiento puede traer grandes beneficios para todos –continúa Lipins-ki–. Existen grandes pensadores actuales que han divulgado compendios basados en este aspecto del libro. Pero en cuanto a la cábala en sí, el motor de su conocimiento es el pueblo judío."

Por su parte, el rabino Jaim Zukerwar, director de Halel (programa con sede en Jerusalén que llega a unas 30.000 personas por medio de su página web, además de organizar seminarios y conferencias sobre cábala en España y América latina), sostiene: "El mensaje de la cábala es universal, ya que habla de la esencia humana. Pero no debe ser transmitido a partir de criterios extraños a su auténtico espíritu. Debe ser un maestro quien transmita esta sabiduría. Un rabino es un maestro que a su vez fue iniciado por otro rabino y así se conforma la cadena de sabios que une a todas las generaciones".

Las palabras y las cosas

Son unas ocho mujeres de entre 40 y 60 años. Algunas son judías, otras no. Hay una profesora de inglés, una psicóloga, una tarotista, una que estudió antropología, otra que está estudiando matemática. Cada semana, se encuentran en un aula del Instituto Superior de Cultura Religiosa para seguir un curso de cábala. Cada una por razones diferentes. "Yo había estudiado hebreo hace años –cuenta Rosa, una de las asistentes–, y siempre sentí que detrás de la interpretación de las letras había algo más. Ahora se me abrió otro mundo." Martha, sentada a dos o tres bancos de distancia, comenta: "Tiene que ver con la apertura a algo nuevo y con una búsqueda personal. No cualquiera se pone a aprender un alfabeto nuevo". Beatriz Borovich, la profesora, asiente. Sus cursos no incluyen meditaciones colectivas ni grandes promesas de cambio.

Quienes asisten a ellos aceptan aprender, muy de a poco, las letras del alfabeto hebreo, su grafía, sonido, valor simbólico y numérico. "Según la tradición cabalística, había una interrelación entre la palabra y la divinidad –explica Borovich–. En hebreo, la combinación de letras en una palabra explicaría la relación hombre-universo". Borovich es licenciada en letras y dicta cursos sobre el vínculo entre la obra de Jorge Luis Borges y la cábala. "¡Es que yo me inicié en todo esto porque no entendía a Borges!", exclama.

De esto se dio cuenta a mediados de la década del 70. Impulsada por el misterio latente en cuentos como El Aleph o Las ruinas circulares, comenzó, de modo básicamente autodidacto, a sumergirse en los secretos de esta antigua tradición. Se define a sí misma como "ecuménica, laica; que es muy distinto de ser atea". Y cree profundamente en ese don que es el habla humana. "Estos estudios permiten reencontrar la magia de la palabra –explica–. Creo que nuestra caída fue perder la palabra. Volver a darle sentido es muy importante en el mundo actual-"

Por su parte, el escritor y místico uruguayo Ione Szalay suele referirse al mito del Golem. "Se dice que un grupo de cabalistas decidió crear un ser humano. Tomaron arcilla, modelaron el ser y, basándose en el Libro de la Creación (antiguo texto cabalista), le dieron vida." De acuerdo con este relato, el Golem tenía todos los atributos humanos, salvo uno: no podía hablar. "Era un ser incapaz de expresarse, que no habitaba su cuerpo –continúa Szalay–.

Este es el problema de hoy en día. Vivimos en un mundo distraído. La condición humana está perdida en los laberintos de la cultura mercantilista y mecanizada." Szalay estudió cábala, hebreo antiguo, meditación, psicología social, filosofía, historia de las religiones y arte. Actualmente dirige el sitio de Internet Portal Hineni y dicta seminarios en la Argentina, Uruguay, Brasil, México y España. Calcula que la red de sus alumnos y seguidores incluye unas 1000 personas vía Internet y unos 300 participantes de grupos de estudio de habla hispana. "El precio de la liberación moderna es la desconexión con el origen –explica–. En la actualidad, la humanidad necesita raíces espirituales; una espiritualidad universal, vinculada con la vida cotidiana." Asimismo, considera que para adentrarse realmente en la cábala es necesaria cierta cuota de rigor. "Hay dos caminos de conocimiento: el periférico y el profundo –comenta–. Son pocos los que eligen la segunda opción. Mis grupos de estudio suelen tener entre 10 y 15 personas. Hacemos un trabajo personalizado, procurando no caer en interpretaciones lineales.

Aprender a leer la realidad más allá de lo evidente implica riesgos: se puede caer en actitudes paranoicas o en pensamientos animistas. Por eso es fundamental estudiar con un maestro, en el marco de un grupo de contención con el que se comparte la experiencia." Interés intelectual, búsqueda espiritual, simple y llana curiosidad: las razones por las que la gente se acerca a este conocimiento parecen ser tan diversas como las instituciones que se dedican a su enseñanza.

También asoma una sospecha: que, pese a la profusa divulgación actual, el núcleo de misterio que siempre fue uno con la cábala, finalmente, permanece inalterable.

Por Diana Fernández Irusta

Algunas claves

De qué se trata

En hebreo antiguo significa "tradición recibida". Es un saber espiritual milenario que se propone comprender el proceso de creación del mundo y postula un camino de crecimiento interior para los seres humanos.
Fuentes escritas

La Torah (es decir, el Pentateuco), el Talmud (comentarios de la Biblia) y obras cabalísticas específicas, como el Libro de la Creación (atribuido al patriarca Abraham), el Libro de la Claridad (siglo XII) y el Libro del Esplendor (siglo XIII).

Principales conceptos

Considera que en el proceso de la creación actúan 32 elementos: 10 sefirot, o luces divinas, y las 22 letras del alfabeto hebreo. Con ellos se forman todas las combinaciones y permutaciones con las que Dios dio origen al mundo. Estos elementos integran el Arbol de la Vida, símbolo que expresa esa creación. Asimismo, la cábala postula que existen cuatro mundos o dimensiones de la realidad y del alma.

Edad de oro

Tuvo lugar entre los siglos XIII y XIV, en España. Pero en 1492 los judíos fueron expulsados de allí. Según Gershom Scholem (1897-1982), tras el profundo trauma que provocó la diáspora se produjeron cambios en la cábala, que dejó de ser un movimiento exaltadamente místico y aristocrático para pasar a tener predominio en vastos sectores del pueblo judío.

Impacto en otras áreas

Es conocido el interés de Jorge Luis Borges por la cábala y su idea de la escritura como cifra del mundo. Entre los autores que estudió Borges se encuentra Gershom Scholem, pionero en el campo de la investigación académica del misticismo judío. Franz Kafka realizó anotaciones en su diario íntimo donde menciona algunas tradiciones cabalistas. Algo más lejos de la literatura, pero igualmente próximo de la palabra, se dice que Sigmund Freud también se interesó por ciertos aspectos de este saber. Respecto del ámbito audiovisual, producciones tan distantes entre sí como el film Pi, de Darren Aronofsky, y la serie animé Evangelion incluyen en sus argumentos conceptos cabalísticos.

Fuentes: ver

Datos útiles

Madonna mística La que alguna vez se consagró como "chica material" hoy se hace llamar Esther, asiste a cursos de formación cabalista y educa a sus hijos en el marco de este saber. Madonna ha dedicado su disco Ray of light al rabino Philip Berg, además de aportar un millón de libras para la construcción de una sucursal del Kabbalah Centre, la institución que él dirige, en Londres. Cuentan que ya de muy joven se había aproximado a la cábala. Pero hace sólo unos años que se abocó con tanta intensidad al tema. Actualmente, envía a su hija Lourdes a un programa de espiritualidad para niños y produce un programa de televisión infantil con contenidos cabalísticos.

Datos útiles

Libros

Hacia una vida plena de sentido, Menahem Mendel Schneerson, Printing Books; Kabaláh y mundo moderno, Kabaláh básica, Kabaláh y árbol de la vida, Ione Szalay, editorial Kier; La cábala, Los caminos de Borges, Beatriz Borovich, editorial Lumen.

Información sobre cursos

Kabbalah Centre, Güemes 4130, www.kabbalah.com

Portal Hineni, www.portalhineni.com

Beatriz Borovich, www.kabalaliteratura.com.ar

Centro Cultural Kier, Cerrito 1136, piso 3°, 4811-6933

El Huerto del Nogal, http://elhuertodelnogal.com.ar

Instituto de Cultura Religiosa Superior, Rodríguez Peña 1054.

Más datos: www.halel.org , www.dimensiones.org

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Naturaleza en directo: pingüinos de Punta Tombo

A sólo 107 kilómetros de la ciudad de Trelew, en la provincia de Chubut, se encuentra la reserva natural Punta Tombo, que alberga la colonia de pingüinos más grande del planeta. Aquí, la crónica de un viaje a uno de los más bellos parajes de la Argentina

Punta Tombo, Trelew.–

Indiferentes a la presencia del grupo de curiosos que se junta a su alrededor, una pareja de pingüinos de Magallanes dormita a la sombra de un pequeño arbusto de mata jume. Detrás del matrimonio de aves, parapetado igualmente tras la vegetación, hay otro ejemplar de pingüino que se afana en la limpieza del pequeño hoyo que le sirve de nido. Un par de metros más allá puede verse también una segunda dupla de pingüinos, entregados estos al rito amoroso... No importa, en realidad, hacia dónde mire el visitante: este mediodía de fin de septiembre las mismas escenas se repiten miles de veces en la reserva natural de Punta Tombo.

No es exageración. Mucho antes de que las 210 hectáreas que forman la pingüinera de Punta Tombo fuesen declaradas área protegida por el Gobierno de la Provincia del Chubut, en 1979, una numerosísima colonia de pingüinos eligió las costas de este paraje patagónico, distante 107 kilómetros de la ciudad de Trelew, como lugar para aparearse y esperar el nacimiento de sus crías. Desde entonces, sus descendientes han vuelto a las costas agrestes de Punta Tombo para repetir su ritual reproductivo. Y en un número tal que, como comprobarán quienes acudan a la zona entre los meses de septiembre y abril, el tiempo que dura la temporada de reproducción obliga a dar crédito a los especialistas que aseguran que la concentración supera, en plena temporada de apareamiento, el medio millón de individuos.

Como en el caso de las ballenas, que año tras año se acercan para aparearse a la vecina península de Valdés, otro de los lugares mágicos que atesora la comarca de Trelew, la estancia de los pingüinos magallánicos en Punta Tombo se ajusta a un riguroso calendario.

Según explica la guía Pierina Torres, durante el trayecto por la ruta de ripio que une Trelew con Punta Tombo, los primeros en alcanzar el litoral son los machos, que comienzan a hacerlo a finales de septiembre. Ellos se encargan de preparar los nidos excavados en la tierra mientras esperan la venida de las hembras, que se produce alrededor de diez días después.

Cuenta la guía que los pingüinos de Magallanes –una especie identificable por lucir un característico doble collar blanco y negro en el cuello y a ambos lados del pecho– cumplen unas pautas de comportamiento que los distinguen. Una de ellas resulta muy particular, puesto que es algo que determina su conducta: su naturaleza monógama. "Son animales que mantienen su pareja de por vida", comenta Torres.

Un verdadero nido de amor

Además de ser ejemplarmente fieles, los pingüinos de Magallanes –que deben su nombre a Hernando de Magallanes, el navegante portugués que los avistó durante la travesía que, a través de las costas australes, lo condujo al descubrimiento, en 1520, del estrecho que comunica los océanos Atlántico y Pacífico– hacen gala de una singular inteligencia.

Al cronista no deja de sorprenderle un hecho: a lo largo de sus sucesivas visitas a la pingüinera, que se repiten durante los veinticinco a treinta años que acostumbran vivir, estas simpáticas aves conservan un mismo nido que van refaccionando. Uno se pregunta cómo son capaces de identificarlos entre los miles y miles que se multiplican entre la vegetación y las rocas de Punta Tombo. "De alguna manera, cada uno sabe reconocer su nido", responde Torres. A la reunión del macho y la hembra, que permanecen separados los seis meses que los animales pasan en el mar, sigue una ceremonia de cortejo que tiene algo de coreografía.

Esta mañana, bajo un cielo que luce intermitentemente, la escena es fácil de contemplar a poco que el curioso preste un poco de atención. Entre sonoros ruidos que recuerdan el rebuzno de un burro, la pareja se coloca frente a frente. Enseguida, con la misma "torpeza" con la que ejecutan la mayoría de sus movimientos cuando están en tierra, los animales comienzan a moverse en círculos. La danza viene acompañada de amagos de picotazos y un leve batir de alas. Al rato, sin mayor preámbulo, las aves inician la cópula, en la que el cuerpo del macho cubre a la hembra mientras ésta se coloca de espaldas. Una vez concretado ese reencuentro amoroso, cada pareja de pingüinos continuará respetando durante los meses venideros los ciclos y los tiempos que le dicta el instinto.

A comienzos de temporada resulta imposible ver cuáles son esos pasos, pero para averiguarlo siempre está el recurso de interrogar a alguno de los amables guías que, forzosamente y para garantizar que los visitantes sean cuidadosos con el entorno, deben acompañar a los grupos de más de cinco personas que ingresen en Punta Tombo. Aunque también cabe la posibilidad de preparar la visita con alguna lectura previa y consultar cualquiera de los muchos libros dedicados a la fauna patagónica.

Este cronista lo hizo con un hermoso volumen editado por el fotógrafo y ambientalista Alberto Patrian, donde se explican detalladamente las actividades que se suceden en el que es el asentamiento de pingüinos magallánicos más grande del mundo. "En octubre comienza la postura. La hembra pone dos blancos huevos y la pareja se turna para la incubación, que dura entre cuarenta y cuarenta y dos días. Los pichones empluman en noviembre. Durante las primeras semanas la pareja se alterna para empollar. Luego, ambos padres se lanzan al mar, alternativamente, en un busca de alimento, y regresan por breves períodos para alimentar a los pichones."

Cambio de plumaje

"A mediados de enero –continúa explicando el libro de Patrian–, entre ochenta y ciento diez días después del emplume, los polluelos están en condiciones de valerse por sí mismos. Entonces se lanzan al océano para alimentarse solos y no regresan sino hasta el año siguiente. Los pingüinos jóvenes, en su primer año de vida, cambian el plumaje en febrero y los mayores lo hacen en marzo y abril. Terminado el proceso, que dura dos o tres semanas, emigran.

La actividad en la colonia va decreciendo hasta que a finales de abril queda desierta." Junto a uno de los senderos que se adentran por la reserva de Punta Tombo, un espacio que es además territorio predilecto de otras aves marinas, como las skúas y los petreles gigantes, y en el que también campean a sus anchas las maras y los guanacos, un macho de pingüino cabecea frente a una decena de turistas españoles. La insistencia con la que los curiosos se afanan en fotografiarlo parece perturbarlo especialmente. Podría tomarse por un acceso de timidez, pero en realidad su agitación responde a otros motivos. Mejor adaptados a la vida en el mar, a donde regresan cada tres o cinco días en busca de peces y calamares con los que alimentarse, a los pingüinos les resulta penoso trasladarse por tierra. En sus desplazamientos entre el agua y el nido, en los que pueden llegar a cubrir hasta un kilómetro de distancia, los animales sólo saben orientarse si siguen un itinerario en línea recta. Esta es la primera y principal regla que debe tener presente cualquiera que se acerque a Punta Tombo: no interferir en ese camino. Si lo hace, los propios pingüinos se encargarán de advertírselo con su contoneo impaciente.

El sentido común sugiere que, por una simple cuestión de respeto, el visitante debería además evitar tocarlos, ya que bastante trabajo tienen con las aves de rapiña y los zorros, que tratan de depredar los huevos y las crías. Pero no está de más recordarlo. Principalmente después de contemplar cómo en Punta Tombo no suelen ser ni uno ni dos ni tres los desaprensivos que se empeñan, aún a riesgo de un picotazo, en ponerle una mano encima a los pingüinos.

Por Sergio Sotelo (Enviado especial)

Detalles

El pingüino de Magallanes es un ave marina que vive exclusivamente en el hemisferio sur. Se caracteriza por su plumaje, blanco en el pecho y negro en el lomo, además de un distintivo collar blanco y negro desde el cuello y a ambos lados del pecho. Los pingüinos adultos pesan unos 5 kilos y miden entre 50 y 60 cm. Los machos suelen ser más grandes y sus picos son más gruesos y largos que los de las hembras. Fuera de la temporada reproductiva, su vida transcurre en el mar, e incluso duermen en él. Durante el período de migración hacia las zonas donde se alimenta, puede llegar hasta Río de Janeiro, en Brasil, en un viaje de 3000 km. Es capaz de mantener una velocidad de nado de 8 km por hora.

Desde Trelew El área natural protegida de Punta Tombo ocupa una estrecha y pedregosa franja de tierra que penetra unos 3,5 km en el mar, con amplias playas y un suave declive. Está situada 107 km al sur de Trelew, en la provincia de Chubut, desde donde se accede a través de una vistosa ruta de ripio en la que asoma la belleza indómita de la estepa patagónica. La ciudad de Trelew es también un privilegiado punto de partida para conocer otros de los encantos que guarda la región sureña.

Desde Trelew, el viajero puede acercarse a la península de Valdés, donde entre los meses de junio y diciembre cumple su ciclo reproductivo la ballena austral, o recorrer el vivo paisaje del valle inferior del río Chubut. Trelew también permite adentrarse en el fascinante legado de las comunidades galesas y conocer la historia natural de la Patagonia visitando el Museo Paleontológico Egidio Feruglio, ubicado en pleno centro de esta localidad chubutense.

Tierra de dinosaurios

La naturaleza viva que ofrece la reserva natural de Punta Tombo, donde conviven pingüinos con una interesante variedad de especies autóctonas de flora y fauna de la Patagonia, tiene su contrapunto en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF), ubicado en pleno centro de la localidad de Trelew. Allí el visitante podrá disfrutar de la oportunidad de viajar en el tiempo para conocer todos los detalles de la vida los dinosaurios y asistir, de paso, a una cuidada reconstrucción de lo que era la vida prehistórica en los territorios más australes.

El MEF, que se destaca como el museo exclusivo de paleontología más importante de América del Sur, mantiene una muestra permanente que recorre una línea de tiempo hacia el pasado, desde los primeros humanos hasta el inicio de la vida en el planeta, destacándose la presencia de los dinosaurios que habitaban nuestro suelo. La institución cuenta con 30 dinosaurios y una colección de 5000 piezas.

Además, ofrece viajes educativos y experiencias programadas para docentes y estudiantes, como el recorrido temático en el Geoparque Bryn Gwyn, que devela un mundo salvaje en un verdadero museo al aire libre, en las cercanías de Gaiman. El argentinosaurus y el carnotaurus son los grandes protagonistas de este viaje al mundo prehistórico.

http://www.lanacion.com.ar/760837
Receta para ser feliz

Slough, un pueblo en las afueras de Londres, parecía la síntesis del “vivir mal”. Hasta que llegaron extraños individuos que abrazaban árboles y diseñaron un sencillo modelo para alcanzar el bienestar, que podría sanar al mundo entero

El escritor francés Philippe Delerm ha dicho que, para él, la felicidad es el primer sorbo de cerveza, como ha escrito en su libro casi homónimo. Obviamente, no sólo es eso, pero el concepto es claro: ¿por qué buscar grandes cosas, como el dinero, el éxito o mujeres inalcanzables, cuando la felicidad puede estar aguardándonos en cualquier momento del día, en cualquier mínimo gesto cotidiano?

Una idea valorada ahora como resultado de una investigación realizada por especialistas ingleses que durante tres meses han estudiado, en 50 voluntarios, la manera de hacer más feliz a toda a una ciudad. ¿El resultado? Bello y sorprendente: la receta de la felicidad está en diez pequeñas cosas, como cuidar una planta o sonreír al menos una vez por día a un perfecto desconocido. El experimento fue realizado en Slough, un pueblo ubicado a las puertas de Londres, nada renombrado por sus bellezas arquitectónicas o naturales, sino más bien por la enorme cantidad de empresas e industrias que se han establecido en los últimos años allí debido a su proximidad de la capital y de la autopista. En suma, un lugar donde, se diría, la felicidad no se presenta ni en los días de fiesta. Más risa y menos TV Pero de la investigación ha surgido que la soledad, la apatía y el egoísmo son algunos de los males que impiden que la gente sea feliz.

En cambio, pasar menos tiempo frente al televisor, encontrarse al menos una hora en la semana para conversar con alguien querido, hacer algo bueno por otro cada día... Todo eso hace que uno se sienta bien. Y lo mismo ocurre si uno "vuelve a la tierra", y cultiva y cuida una planta. Tampoco hay que olvidarse de sonreírle a un desconocido al menos una vez por día (aunque pueden ser aún más), y de reírse con ganas (esto puede ser varias veces al día).

En el decálogo confeccionado por los expertos no faltan otros detalles: por ejemplo, uno debe concederse casi cotidianamente algún pequeño regalo, como un chocolatín o un baño relajante. Hacer ejercicio físico es importante y hay que dedicarle al movimiento al menos tres veces por semana. ¿Y qué decir de los viejos amigos?

Otro hábito muy aconsejable es no perderlos de vista, llamar por teléfono cada tanto a aquellos a quienes se dejó de ver hace tiempo y buscar el encuentro. Según el grupo de especialistas, mucha gente es infeliz porque no se da cuenta de lo que tiene y lo pierde por orientar su deseo a bienes inalcanzables.

El consejo: al final de cada día, esforzarse por pensar en por lo menos cinco cosas que se tienen y que nos hacen sentir bien. Encuentros en el parque Los "expertos en felicidad", un psicoanalista, un psicoterapeuta, dos estudiosos del bienestar laboral, un emprendedor especializado en iniciativas sociales y un entendido en economía y filosofía confiaron su decálogo a 50 voluntarios: estos conejillos de Indias transmitirán más tarde a los demás las enseñanzas recibidas, en una suerte de "efecto dominó" que, según los investigadores, llevará una sonrisa a cada habitante de Slough.

El experimento será emitido por TV por la BBC, en un documental. Los expertos procuran convencer a un público escéptico acerca de la validez de sus teorías de manera decididamente poco convencional: bailando en el pasillo de un supermercado o deteniéndose en un parque para abrazar a un árbol. ¿O acaso no es ésa la felicidad?

Texto Corriere Della Sera Traducción: Mirta Rosenberg http://www.lanacion.com.ar/760830

sábado, diciembre 03, 2005

Premian en Alemania un desarrollo argentino

Es un conversor de alcohol en hidrógeno

La Feria de Hannover es la mayor exhibición anual de tecnología del mundo, y se dice que en ella se cierran contratos archimillonarios entre investigadores y empresas. Allí estará en marzo de 2006 el doctor Miguel Laborde y su equipo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que ganó ayer el premio Hydrogen Ambassadors por haber desarrollado un sistema que convierte alcohol vegetal en hidrógeno de alta pureza.

El premio Hydrogen Ambassadors existe en la feria desde hace 12 años. Cada año compiten por él cientos de equipos de investigación y desarrollo. Los pocos premiados pueden exhibir gratis su trabajo en la gigantesca feria. La nómina de premiados de este año, entre los equipos de los países que apuestan fuerte al hidrógeno, incluye una sorpresa: un desarrollo argentino.

El desarrollo de Laborde, en el que colaboró el Ingar de Santa Fe, podría colaborar con el uso del hidrógeno como combustible. El año pasado, con mediación de la Fundación Innova-T, parte de esta tecnología fue transferida por 400.000 dólares a la multinacional química Abengoa.

Pocos meses después, Laborde ganó un primer premio en otra competencia de proyectos energéticos limpios, organizado por la multinacional Hydro-Québec. El nuevo galardón tiene entonces una continuidad.

Una solución sencilla

El llamado "conversor Laborde" elimina el principal problema del hidrógeno como combustible vehicular, que es su almacenamiento. Una alternativa es comprimirlo a 800 atmósferas para lograr apenas el rendimiento del GNC comprimido a 200 atmósferas. Otra alternativa es licuarlo, pero como hay que bajar la temperatura del gas a menos de 260° bajo cero, se pierde hasta un tercio de la energía del hidrógeno en el proceso.

Con el conversor Laborde, la solución es mucho más sencilla: se carga alcohol común en el tanque, y el conversor lo transforma en hidrógeno a bordo, a medida que el motor (una pila combustible) lo demande. Otro aspecto del conversor Laborde es que consta de tres etapas catalíticas, y el producto de la primera es una mezcla de gases llamada "gas de síntesis", la materia prima de casi todos los procesos petroquímicos, de modo que el sistema no sólo permitiría adelantar la llegada de los vehículos de hidrógeno, sino que también podría abrir paso a una alcoquímica -o petroquímica sin petróleo-, basada en el alcohol vegetal.

La cosecha de premios y atención internacional que va creando el conversor Laborde es buena noticia para un país que, como la Argentina, tiene el maíz más barato del mundo para fabricar alcohol y reservas de petróleo y gas que se extinguirán en 2014.

Con la tecnología automotriz actual, el campo puede fabricar alcohol para que el país no se pare. Con la de mañana y este desarrollo de la UBA, podrá fabricar un combustible aún más limpio: hidrógeno.

Daniel Arias http://www.lanacion.com.ar/761629
El arte de curar, por Jorge Ricardo Dávolos, para LA NACION

A comienzos del siglo V a.C., Hipócrates escribió un juramento que define el origen y la base de la profesión médica. El texto decía: "Aplicaré los regímenes en bien de los enfermos, según mi saber y entender, y nunca para mal de nadie". Desde la antigua Grecia hasta nuestros días, la profesionalización médica y los avances científicos alcanzaron dimensiones impensadas por Hipócrates. Sin embargo, una idea subsiste: el médico debe amar su profesión.

En ningún momento de la historia los conocimientos bastaron para que los profesionales de la salud hicieran bien su trabajo. Paracelso, que vivió entre 1493 y 1541, advertía que "el médico debe poseer la virtud de saber bien lo que se hace, pero ante todo lo debe hacer con amor. El arte y la ciencia deben nacer del amor; de otra manera no llegarán a lograr la perfección".

Tenemos claro que la medicina es una ciencia. Pero también debemos pensarla como arte: pese a tener su fundamentación en conocimientos sistemáticos, verificables, objetivos y cuantificables también en su esencia está lo imponderable, lo que pertenece al campo de la intuición, lo que aún no se ha logrado medir.

La constante diferencia entre un paciente y otro, e incluso los cambios de un mismo paciente en sus diferentes momentos evolutivos indican que no podemos aplicar reglas fijas y, además, que la experiencia y la habilidad personal condicionan un mejor juicio clínico. La profesión médica se nutre hoy de grandes avances tecnológicos y científicos. La ingeniería genética y la biología molecular (por citar algunos ejemplos) están acercando invalorables respuestas sobre la etiología de diversas enfermedades, su diagnóstico y tratamiento.

Otros avances nos permiten conocer, en segundos, qué mal está sufriendo una persona. Los médicos nos encontramos, además, con pacientes más informados, que conocen mejor sus enfermedades y exigen participar en las decisiones. A pesar de ello, a pesar de contar con la mejor tecnología, debemos continuar con nuestro empeño, pasión y buen proceder.

El médico debe curar siempre que pueda. Si no puede hacerlo, su misión es aliviar. Y siempre, sea cual fuere la circunstancia, tiene la misión de consolar. Como bien expresó el médico colombiano Pablo Arango Restrepo, las virtudes y la ética no pueden quedarse en el campo del saber. Hay que ponerlas en práctica (saber hacer) y, sobre todo, incorporarlas a nuestra vida (ser). Esto nos ayudará a ser personas íntegras, de una sola pieza, personas con principios, y en quienes los otros puedan hallar una total congruencia entre lo que piensan y lo que hacen.

Hoy es el Día del Médico y de la Medicina Americana. La fecha fue elegida en 1953, en honor del científico cubano Carlos J. Finlay, descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla. Finlay presentó su trabajo el 14 de agosto de 1881, después de pasar días y noches investigando por el bien de la humanidad.

Setenta y dos años más tarde, sir Robert Hutchinson escribió una frase que constituye una invitación a reflexionar en este día: "De la incapacidad para hacer únicamente el bien; de un excesivo celo por todo lo nuevo y el desprecio por lo que ya es viejo; de anteponer los conocimientos a la prudencia, la ciencia al arte y la destreza al sentido común; de tratar a los pacientes como casos, de hacer la curación de la enfermedad más penosa que la propia enfermedad, líbranos, Señor".

El autor es jefe del servicio de Gastroenterología del Hospital Italiano, profesor en la Universidad del Salvador y vicepresidente de la Asociación Argentina de Endoscopía Digestiva (Aaed).

http://www.lanacion.com.ar/761604
La Argentina y los lobos, por Abel Posse, para LA NACION

Pasaron la algarabía del día eleccionario y el bajón de la cumbre. Dos importantes distracciones. Pero a la mañana siguiente tuvimos que constatar que los lobos seguían retozando amenazadoramente en el jardín.

Los comicios sirvieron para consolidar la necesaria gobernabilidad y para afirmar posibilidades promisorias. Pero la campaña nos demostró que seguimos siendo incorregibles. Que seguimos siendo un país amoral, que perdió la vergüenza y hasta el asombro: un funcionario denuncia falsamente a un candidato que podía ganar en la Capital; se regalaron electrodomésticos en lugar de las empanadas y chorizos de los años del fraude patriótico; se prometieron miles de millones en obras donde seguramente va la tajada del gobernador transformado en puntero electoral.

Durante la campaña se veía a algunos periodistas audiovisuales, sonrientes de oreja a oreja, vendidos como muñecos de kermesse, con el precio colgado en la oreja. Un país de tahúres, como diría Borges. Y, sin embargo, son la inmensa, todopoderosa, minoría. La anormalidad no tiene castigo. El Poder Judicial no logra imponer el espacio constitucional que le compete. Se ausenta de su responsabilidad, como imitando a ese ministro que siempre llega después del incendio. Haedo, Avellaneda, Mar del Plata. (Esa delicada inoperancia humanista del ministro del Interior.)

Creemos poder digerirlo todo, pero estamos intoxicados: el descrédito en nuestro futuro como país vivible pasó de los jóvenes a los padres. Pese a la exitosa economía de recuperación, economía todavía menor, se sigue consolidando ese agujero de subdesarrollo que nos hemos sabido crear en quince años. Somos el más persistente país suicida de nuestro tiempo.

Más de dos millones de niños y adolescentes en la nada, sin trabajo, sin estudiar. Merodean, con el aliciente del paroxismo de las noches de fin de semana; el alivio amiguero, de infinita bailanta o discoteca. La droga, la tentación del delito en un país donde el criminal sale a la calle más seguro en su impunidad que el policía carente del debido apaño y de la lealtad de su Estado en la peligrosa tarea de reprimir el delito. El mundo al revés. El gatillo fácil al revés, a favor de los agresores.

Pasivamente, durante horas televisadas, hemos visto sucesivamente a los vándalos quemando los sillones del Congreso, los negocios de Mar del Plata, destrozando los portales de la Legislatura o incendiando la estación de Haedo, o cortando criminalmente la Panamericana o la Riccheri. Las fuerzas del orden público no pueden intervenir ante la destrucción de la propiedad o la agresión física flagrante. Esta anormalidad, esta cobardía de Estado, nos deja una sensación de no pertenecer a una comunidad organizada.

Somos un pueblo triste, crispado, desconvocado por los mismos que nos pidieron el voto en las vociferaciones electorales. La calle está alterada y la delincuencia impune se incrementa más allá de los beatíficos optimismos del doctor Arslanian. Se privilegia así el vandalismo ante la pasividad forzada, neurotizante, de una policía desnaturalizada.

Nuestro gobierno autista (como lo calificaron en Alemania) debería constatar el estado de la Nación a las siete de la tarde en las terminales de Retiro, de Constitución, de Once, y en las de Rosario o Córdoba. Se encontrarían con ese vasto y basto pueblo desamparado, al borde del harapo y de la última moneda para el colectivo.

Un pueblo deprimido, perplejo ante ese éxito económico que se celebra en las cifras de todos los días y cuya luz no toca el fondo de sus bolsillos. Cuando en ese tropel silencioso que espera en los andenes se enciende una sonrisa, más bien casi parece una cicatriz. La terrible sensación de vivir en la nada, para nada. Como si el tiempo futuro se hubiese caído en el vacío sideral.

Esto segrega un explosivo odio social. ¿Qué nos pasa? ¿Cuál es el centro oculto de esa enfermedad que nos corroe y frena? ¿Se termina aquella Argentina omnipotente, confiada y abierta a todos los prestigios y posibilidades de felicidad (la Argentina del Dios-es-criollo)? ¿Fuimos una llamarada que duró un siglo y que ahora se extingue a los pies de esta generación melancólica? Es sabido que los pueblos no desaparecen, pero la historia nos enseña que pueden caer en largos tiempos de decadencia.

Entre la Argentina que fue a lo largo del siglo pasado y la actual hay una misteriosa quiebra de pasión, de entusiasmo, de confianza. ¿Hemos perdido aquella insolente seguridad, aquel santo desparpajo de querer estar entre los mejores? ¿Nos frena un impedimento mágico? ¿Nos resultará imposible en esta generación retomar las riendas del buen sentido y superar la corrupción, la idiotización subcultural, la impunidad de criminales y vándalos, la indignidad nacional de piqueteros y cartoneros?

Hoy somos como un país que queda al margen de la lógica del mundo. La mayoría que quiere orden está visiblemente superada por quienes lo destruyen sin siquiera necesitar el justificativo de fundar un camino revolucionario. De Kafka aquí, sabemos que nada puede enfermarnos moralmente más que la presencia de lo absurdo contrabandeado como "lo normal".

Sin sueños diarios o sin noción de futuro como sentimiento de continuidad de la vida, se sabe que el hombre enloquece o perece. Un país también. Pese al evidente camino de recuperación económica en el que estamos después del desastre, sentimos la desazón cotidiana de que falta una dimensión de grandeza, de proyecto, de buen sentido.

Derrochamos energía en incidentes, querellas, rencores y agresiones. Lo incidental y lo conflictivo ocupa todos los espacios de lo nacional y hasta de lo internacional. Más allá del Gobierno, la enfermedad es de todo el cuerpo social. Los que reclaman justicia por sus hijos muertos en un accidente, en realidad parecen juntar cinturones para linchar a quienes ya declararon culpables, más allá de la justicia en su acción y opinión institucional.

Los reclamos salariales se transforman en violencias y agresión contra el usuario inocente, como pasa en los transportes y hasta en los hospitales. Ni el amor, ni la tolerancia, ni el sentimiento cristiano logran prevalecer ante la furia agresiva, los insultos a coro. Los saltos y el maldito bombo. (Nunca nos habíamos creído capaces de llegar a ser un país idiotizado?) El estilo fascista de las barras bravas gana las calles de la Argentina.

La muestra más vergonzosa es el destrato a miles de turistas extranjeros, indignados ante la ausencia de Estado y de sus funcionarios, abandonados en los aeropuertos a su suerte. Con estupor vemos cómo una minoría que ni siquiera logró poner un diputado en los últimos comicios, junto con vándalos oficializados, ideólogos vencidos y guerrilleros de dudosa sobrevivencia, logran movilizar la calle y el retumbe mediático, más que la inmensa mayoría y los partidos, incluso el del Presidente. (El Presidente, curiosamente, quiere que lo plebiscite la mayoría, pero sólo escucha a esa minoría con tradición electoral de fracaso.)

Ahora le toca al Gobierno, que acaba de ser consagrado en su gobernabilidad, pasar de la languidez administrativa que correspondería a tiempos normales a asumir la dimensión nacional de una gran convocatoria ante la crisis. Las condiciones internacionales aún nos favorecen y es imprescindible la tarea de dilucidar la Nación que queremos y cómo responder a la realidad del mundo cambiante. Este es el proyecto, que debería nacer de la evaluación multisectorial que constituye la realidad total de la Nación.

Este es el ineludible diálogo nacional que nos compromete a todos para ubicarnos en el futuro. Los lobos retozan en el jardín? La Argentina está intacta en su potencial y tiene todas las posibilidades de riqueza y de integración para transformarse en la potencia regional, en esa nación de naciones que necesitamos para enfrentar un mundo cada vez más duro.

La unidad continental, el Mercosur y la alianza con Brasil son nuestro destino ineludible para tener poder de negociación internacional. Ahora, sin embargo, todo está en manos del Presidente, cuyo poder y gobernabilidad están incrementados después del 23 de octubre. Después de la renuncia de Roberto Lavagna, está sólo, absolutamente solo en su búnker, ya que sustituyó la creatividad autónoma de los verdaderos ministros por el susurro temeroso de asesores jerarquizados.

El Presidente debe comprender que es nuestro mandatario, no nuestro mandante. Todos sus errores y desplantes o sus éxitos en política nacional o internacional los bancará la Argentina, nosotros. Desde la política con los Estados Unidos o con México hasta los falsos cálculos sobre la renaciente inflación patológica o la apertura al mundo asiático. ¿Logrará el Presidente superar su tendencia conflictiva y excluyente para dirigir la etapa imprescindible de gran política que necesitamos en nuestra caída cultural? ¿O perderemos estos años todavía para reubicarnos en el panorama mundial según nuestro proyecto e intereses?

No hay todavía indicios de parte del Gobierno en este sentido. Pero sería ; inadmisible para el pueblo argentino tener que conformarse con la trifulca de patio, con las alternativas y mezquindades que pertenecen más bien al plano de la psicopatología política, en el momento más grave de nuestra historia.

El autor es escritor y diplomático. http://www.lanacion.com.ar/761603

viernes, diciembre 02, 2005

Lanzan un plan para achicar la brecha digital

Un trailer recorrerá la Provincia de Buenos Aires capacitando docentes en el área informática.

Microsoft presentó junto al Gobierno de la provincia de Buenos Aires la primera “Aula Móvil de Educación Digital”, un proyecto que llevará la tecnología hasta lugares inaccesibles por falta de recursos, como electricidad o sistemas de comunicación.

Dentro del programa “Alianza por la Educación” y acompañado de la asociación “Mision Futuro” -una entidad sin fines de lucro, que tiene como objetivo la formación integral del docente y la construcción de espacios de discusión y reflexión acerca de la educación- el aula móvil recorrera durante siete meses distintas comunidades bonaerenses.

En cada parada se dictarán cursos de 120 horas cátedra en los que se incluirán tópicos como uso de procesadores de texto, planilla de cálculo, presentaciones; introducción a la navegación en la Web y uso de la mensajería instantánea, entre otros. La capacitación estará dirigida a docentes de todos los niveles y ramas del sistema educativo, directivos, supervisores pedagógicos y bibliotecarios; e incluirá la apoyatura de mesas de consultas y tutorías electrónicas.

Sobre el plan, Gustavo Ripoll, Gerente General de Microsoft Argentina comentó que “El programa Alianza por la Educación se basa en la firme creencia de que el sistema educativo es el ámbito ideal para producir innovaciones porque se pueden generar cambios sustanciales en la sociedad”

Hasta el momento, el programa “Alianza por la Educación” ha capacitado a 25.000 docentes en el uso de nuevas tecnologías, generando un impacto en 1.200.000 alumnos. Además, 45.000 computadoras de escuelas públicas fueron actualizadas mediante la donación de licencias. El proyecto supone una inversión de 7 millones de pesos para los cinco años de duración del programa, de los cuales ya han transcurrido dos.
Cuando llamar no cuesta nada

Skype lanza la nueva versión de su servicio y un teléfono que le permite alejarse de la computadora

Uno de los productos más exitosos de Internet es un servicio llamado Skype, con sede en Luxemburgo, que permite que sus usuarios registrados hagan llamadas gratuitas de computadora a computadora, desde cualquier parte del mundo.

Millones de personas en todo el planeta ya lo usan y la compañía fue adquirida recientemente por eBay, el gigante del comercio en línea. Pese a su éxito, Skype ha sido un producto de nicho poco usado por los consumidores que no son fanáticos de la tecnología. Ha atraído principalmente a personas que piensan en su presupuesto, como los estudiantes o aquellos que recién llegan a otro país, los cuales usualmente necesitan hacer costosas llamadas internacionales.

Skype reconoce que ha sido mucho menos popular en EE.UU. que en Europa. Hay dos grandes razones por las que Skype tiene un estatus de producto de nicho. Primero, la mayoría de computadoras no están equipadas con micrófonos. Casi todas las computadoras portátiles, o laptops modernos, tienen micrófonos incorporados, pero la gran mayoría de PC siguen siendo de escritorio, y estos generalmente carecen de micrófono. Segundo, incluso con micrófonos, las computadoras no pasan de ser unos teléfonos algo torpes, en comparación con los teléfonos verdaderos, que fueron diseñados única y exclusivamente para la comunicación de voz.

Además, si usted desea llamar a gente que no sea miembro de Skype y que use teléfonos auténticos, tiene que inscribirse en un servicio prepagado llamado SkypeOut, aunque las llamadas siguen siendo baratas, a US$ 0,2 el minuto. Ahora Skype está tratando de superar estos obstáculos.

Actualmente, la compañía está lanzando una nueva versión de su software de llamadas,
Skype 2.0, con nuevas funciones, incluyendo la posibilidad de hacer videollamadas y una interfaz más limpia que busca atraer a consumidores menos especializados. Además está tomando medidas para hacer que los micrófonos de computadora sean más baratos y fáciles de obtener. Y más importante, está moviendo su servicio desde la computadora hacia una nueva clase de aparatos telefónicos basados en Internet.

He estado probando Skype 2.0, junto con los micrófonos baratos de marca Skype y un nuevo teléfono compatible con el servicio que libera a los usuarios de la necesidad de sentarse frente a la computadora para hablar. Pese a algunos defectos, la nueva combinación de hardware y software funcionó bien y creo que tiene la posibilidad de impulsar a Skype a la notoriedad.

Usar una computadora como un teléfono no es nada nuevo y las llamadas gratis de computadora a computadora, entre usuarios de un servicio, también son comunes hoy en día. America Online, Yahoo, Microsoft, Apple, Google y otros llevan ofreciendo este servicio por cierto tiempo. También ofrecen video-llamadas gratis, algo que Skype apenas está agregando, para usuarios con cámaras Web. Pero Skype es la compañía que la mayoría de usuarios identifica con las llamadas gratuitas por Internet y está haciendo grandes esfuerzos para mantener esa fama.

La nueva versión Skype 2.0, que puede descargarse en Skype.com, está ya disponible para Windows y pronto saldrá para Mac y demás plataformas. Para mis pruebas de Skype 2.0, usé dos computadoras diferentes con Windows para hacer llamadas a usuarios del servicio en California, Nueva York y Berlín.

También hice un par de llamadas a través de SkypeOut a teléfonos tradicionales en el área de Washington D.C. El nuevo software de Skype resultó fácil de usar. Busca a las personas que usted conoce para ver si son miembros registrados y le permite agregarlos a su lista de contactos con un solo clic. Todas mis llamadas de prueba fueron muy claras aunque en la mayoría de casos había un pequeño problema en los primeros segundos de comunicación durante los cuales mis interlocutores no podían oírme. En un par de casos, el audio se cayó brevemente en medio de la conversación. Y Skype desconectó mi llamada a Berlín a la mitad de ésta, forzándome a marcar de nuevo. Aun así, estos errores fueron tolerables teniendo en cuenta que las llamadas fueron gratuitas. Usé una variedad de micrófonos: desde los incorporados a los que hay que conectar y desde los baratos a los costosos.

En general, los micrófonos incorporados y los de conectar más caros fueron los que funcionaron mejor. El nuevo micrófono económico de Skype, que viene con un audífono como parte de un "paquete de inicio" por US$ 4,99 en EE.UU., no funcionó bien a menos que lo sostuviera cerca de mi boca. También hice algunas video-llamadas, usando una cámara Web Logitech. Funcionaron bien, aunque mostraron la pobre calidad de imagen que caracteriza a la mayoría de las video-llamadas por Internet.

Una audio conferencia también funcionó bien, aunque no podrá usar video si está llamando a más de una persona. Skype también ofrece un sistema convencional de chat de texto y una función para transferir archivos. Los probé ambos y funcionaron bien.

Pero lo que más me impresionó fue el nuevo teléfono de Skype que probé: el Linksys CIT200 de US$ 100. Se ve y funciona como un teléfono inalámbrico común pero se conecta a una pequeña base que se enchufa a su computadora. El teléfono tiene un gran botón de Skype que lo conecta al servicio a través de su PC. El aparato muestra sus contactos y puede llamarlos con presionar un botón. También puede hacer llamadas a teléfonos que no estén en el servicio a través de SkypeOut. Probé el teléfono llamando a usuarios y no usuarios de Skype y funcionó de maravilla tanto dentro como alrededor de mi casa, en el segundo piso e incluso en el jardín.

También hay otros teléfonos que ahora pueden usar Skype, incluyendo un aparato de US$ 16 que se conecta al PC con un cable, otro de US$ 100 similar a un celular y uno inalámbrico de US$ 140 que usa tanto Skype como su servicio telefónico tradicional. Todo esto libra a los usuarios de Skype de su PC. Skype ha escapado de su nicho y se dirige hacia el mercado masivo. Puede que merezca la pena probarlo.

Por Walter S. Mossberg http://www.lanacion.com.ar/760980
Golpes de sorpresa, por Marcos Aguinis, para LA NACION

WASHINGTON. En un reciente encuentro con Baruch Tenembaum, presidente de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, me enteré de algunos hechos que me dejaron con la boca abierta. Tenembaum nació en el pueblo santafecino de Las Palmeras y se ha convertido en uno de los más eficaces promotores de la armonía universal.

La Fundación que preside, inspirada en el heroísmo del sueco Raoul Wallenberg, ha reunido a innumerables personalidades de todo el mundo, con decenas de Premios Nobel, estadistas de los cinco continentes y luchadores sociales que sostienen la pedagogía positiva de descubrir, destacar y premiar a quienes se esmeran por salvar vidas y aproximar culturas.

Pues bien, este hombre de sólidos conocimientos, que se desempeña con fluidez en varios idiomas y es querido por líderes religiosos y laicos, tiene predilección por un deporte que impugnaría cualquier mirada ingenua. Es un deporte que parecería incompatible con su espiritualidad: el boxeo. Advertido de mi sorprendida incredulidad, no tuvo inconvenientes en mostrarme videos y grabaciones que ha coleccionado sobre figuras que hicieron estremecer los cuadriláteros, así como información sobre técnicas y momentos estelares. El nunca practicó ese deporte y está enterado, por supuesto, de las objeciones médicas que lo acosan. Pero admira el virtuosismo de quienes saben esquivar y dirigir los golpes mientras despliegan una mágica danza con las piernas y todos los músculos del cuerpo vibran como las cuerdas afinadas de un violín.

Quizá sus esfuerzos por la paz, lucubré, requerían la compensación de una violencia parcialmente sublimada. La segunda sorpresa fue recibir por su medio la noticia de quién fue el primer boxeador que transformó la lucha impía en un deporte bien reglamentado. Lo ignoraba. Hasta ese momento yo sólo sabía que el boxeo, de manera rudimentaria, se había practicado en la Creta micénica, unos 1500 años a.C. y que llegó a ocupar un sitio destacado en los Juegos Olímpicos de la antigüedad. También sabía que los romanos degradaron sus cualidades atléticas en favor de la brutalidad. A las turbas que desaforaban las gradas del circo más las excitaba ver cómo los gladiadores se despedazaban entre sí, para lo cual cada participante convertía su brazo en un garrote al envolverlo con un cuero que contenía pedazos de plomo. Luego este deporte, condenado por sangriento, entró en un vasto letargo, como casi todos los demás.

Su resurrección se debe al empeño de un hombre del siglo XVIII que reunía elementos que hoy llamaríamos globalizadores: era judío, inglés y su apellido de origen español: Mendoza. La Enciclopedia Británica afirma que Daniel Mendoza “fue el primer luchador científico de la historia del pugilismo”. Nació en el barrio londinense de Whitechapel y se convirtió en un profesional del boxeo en 1790. En esa época había quince campeones aclamados de peso pesado y Mendoza se convirtió en uno de ellos, aunque se peso no era pesado; pero su inteligencia gobernaba a su físico y no a la inversa, como sucedía con la generalidad de quienes cultivaban este tipo de combates.

Gracias a su obsesión por convertir la mera lucha en un arte, ascendió a los primeros puestos y consiguió que el boxeo dejara de ser una pelea salvaje, desprovista de elegancia y misterio. Orgulloso de su origen –quizás un desafío primordial y muy duro en su época– pidió que lo llamaran Mendoza el Judío, pero sus admiradores prefirieron aclamarlo como La estrella de Israel. Daniel Mendoza fue descubierto por quien se convertiría en su más potente rival, Richard Humphrey.

Por entonces Mendoza trabajaba en un pub cuando un fornido y disgustado cliente atacó a su dueño. El muchacho acudió en defensa del patrón, trabándose en un combate prolongado, en el que evitó recurrir a otras armas que la de sus puños desnudos, pese a que en varias ocasiones tuvo a su disposición la pata de una silla y el mango de un cuchillo. La prolija y sostenida lucha atrajo a una multitud creciente, dentro de la cual estaba Humphrey, que quedó impresionado por las cualidades del joven.

Decidió entonces invitarlo a convertirse en boxeador y empezó así su brillante carrera. Desde el comienzo se aplicó a consensuar reglas que eliminaran los golpes bajos y los ardides sucios. Fue una tarea que le consumió horas dedicadas a negociar y persuadir, quitándole espacio al entrenamiento o al reposo. No era fácil convencer de que un combate con reglas claras que preservasen la salud del deportista y tornaran más complejas las tácticas serían más convenientes que una lucha feroz, decidida a explotar cualquier recurso.

Sus propósitos tenían un sesgo humanista que sonaba extraño y hasta ridículo. Escribió un libro que se convirtió en clásico: El arte del boxeo. Finalmente, influyó en los deportistas que lo siguieron. Su perseverancia didáctica comenzó a ganar adeptos y los puñetazos salvajes ingresaron en una decisiva metamorfosis. Mendoza impuso un giro sin retorno. Su desempeño ímprobo le ganó el patronazgo del príncipe de Gales.

Mendoza, como ocurriría después con casi todos los campeones, se transformó en un hombre rico, pero su generosidad le consumió el patrimonio hasta convertirse en un deudor que acabó en la cárcel. Recuperada la libertad, se dedicó a trabajar en un pub, el ámbito al que se había consagrado antes de iniciar su parábola llena de luz. Su vida se cerró como un cuento circular y perturbador, una matriz que repetirían cantidad de boxeadores: murió en la indigencia, pese a haber llevado una vida honorable. Cuando en 1965 se inauguró el Hall de la Fama del Boxeo, Daniel Mendoza fue uno de los primeros en ser elegidos para el homenaje.

El último golpe de sorpresa que me obsequió Baruch Tenembaum fue la verdadera historia del boxeador Max Schmeling, el alemán que Hitler quiso convertir en una contundente prueba sobre la superioridad de la raza aria. Quizás los lectores recuerden sus combates con el negro americano Joe Louis, de los que estuvo pendiente casi toda la humanidad.

También que Schmeling fue asignado por una decisión personal de Hitler a un cuerpo suicida de paracaidistas hacia el final de la guerra. La historia que se desempolvó después, sin embargo, refuta que el empeño de los nazis por convertir a este peso pesado en un emblema de sus delirios haya contado con su aprobación.

Empezó su carrera a los 19 años, en 1924. Ganó el título de los medio pesados y en 1929 llegó a Nueva York, entonces la plaza fuerte del boxeo mundial. Allí derrotó a dos campeones y el 1936 obtuvo el título mundial frente a Joe Louis, que era considerado el más grande de la historia. El régimen nazi tronó de entusiasmo en ese momento y decidió mezclar a Schmeling en su propaganda como prueba de que los arios eran superiores a las otras razas.

La esperada revancha tuvo lugar en 22 de junio de 1938 en el Yankee Stadium de Nueva York, ante una multitud de 70.000 personas y enjambres de periodistas de la prensa radial y escrita de varios continentes. El combate no sólo era deportivo, sino que dirimía ardientes cuestiones políticas y raciales. Joe Louis estaba motivado para demoler los prejuicios que sostenían los nazis. El estadio irradiaba una electricidad que llegaba hasta los confines del globo. Quienes pudieron ingresar en el lugar y quienes lo seguían por radio esperaban que los rounds se sucedieran con tensos empates y que, probablemente, ninguno de los dos colosos obtuviera una victoria contundente. Pero se equivocaron. La pelea duró apenas dos minutos y cuatro segundos. Max Schmeling no pudo controlar la sorpresa que significó la catarata de golpes que le descargó con toda sus energías el llamado Bombardero Marrón. Fue una granizada irrefrenable y demoledora, imposible de devolver.

De regreso a su país, Schmeling recorrió los incendios en la Noche de los Cristales Rotos, el 9 de noviembre de 1938, y consiguió rescatar a dos adolescentes judíos que eran perseguidos por los criminales que golpeaban y mataban a la gente. Investigaciones posteriores a la guerra demuestran que el boxeador escondió a los jóvenes en su suite del hotel Excelsior al tiempo que avisaba en la conserjería que nadie lo molestase porque estaba con gripe. Después que amainó el pogromo, consiguió embarcar a esos jóvenes hacia los Estados Unidos.

Hitler no pudo afiliarlo al Partido nazi, aunque utilizó un amplio catálogo de seducción, presión y amenaza. Le aconsejaron que no lo mandase a un campo de concentración porque Schmeling aún gozaba de gran popularidad y su efecto hubiera sido negativo para el régimen. Entonces mandó que lo alistaran en un cuerpo de paracaidistas que debía acometer acciones suicidas. Schmeling intervino en varias acciones, pero no perdió la vida ni fue herido.

Tras haber ganado cincuenta y seis de setenta combates, abandonó el boxeo por motivos de edad. Fue cuando empezó a recibir más reconocimientos que nunca de Alemania y los Estados Unidos por su integridad moral. Le otorgaron la Cinta de Oro, que confiere la Sociedad de Prensa Deportiva de Alemania, después la ciudad de Los Angeles lo declaró Ciudadano Honorario y en 1967 recibió el Oscar del Deporte.

Durante ese tiempo publicó su autobiografía, donde se filtra la calidad humana que dirigió sus actos en los momentos de gloria y en los de penumbra. Se convirtió en un gran filántropo y varios de sus ex rivales pasaron a ser sus amigos. Ayudó a Joe Louis en forma disimulada y, cuando murió, pagó su funeral.

En el año 2003, la Fundación Internacional Raoul Wallenberg le otorgó una distinción, por iniciativa de su presidente, Baruch Tenembaum, que sonríe desde su colección de documentos sobre el boxeo. Casi pidiendo disculpas me cuenta que ese hombre excepcional murió en Alemania, a los 99 años de edad.

http://www.lanacion.com.ar/761227

jueves, diciembre 01, 2005

A partir de hoy, la OMS no contratará a fumadores

Los candidatos que consuman cualquier tipo de tabaco serán descalificados automáticamente. Si mienten y los descubren, serán sancionados.

Cigarrillos y salud no pueden ir de la mano, por eso, la OMS decidió que no contratará más fumadores a partir de hoy, mientras que hará todo lo posible para que los empleados que tengan ese vicio, lo abandonen.Una vocera de la Organización Mundial de la Salud, dependiente de la ONU y con sede en Ginebra explicó que, desde hoy, en los formularios para pedir un puesto de trabajo en la OMS hay una casilla en la que se pregunta directamente "¿Es usted fumador?". En caso de que la persona conteste "sí", su candidatura será inmediatamente descalificada y no tendrá posibilidad alguna de acceder al puesto de trabajo que desea, explicó la funcionaria.

Además, en las ofertas de empleo del organismo se puede leer que "la OMS es un espacio no fumador" y que "la organización no contrata consumidores de tabaco, sea bajo la fórmula que sea".La nueva medida, que fue transmitida a través de un comunicado de la Dirección General de la OMS a todos los trabajadores, se justifica, según la vocera, por "imperativos de credibilidad y de imagen" de la organización.

En ese sentido, explicó que la OMS desempeña un importante papel en la lucha mundial contra el tabaco y, por lo tanto, debe dar el ejemplo. En el caso de que un candidato mienta sobre su condición de fumador y asegure que no lo es, "se le aplicarán sanciones”, si se lo descubre in fraganti, aunque en ningún caso se investigará a los trabajadores.

Respecto a los que ya forman parte de la plantilla de la OMS, el comunicado remitido a los trabajadores especifica que sus puestos de trabajo no peligran en absoluto, pero si que se les animará a abandonar el vicio con ayuda médica y económica. En un texto muy detallado, se añade, además, que, si un empleado fumador deja la organización durante un tiempo y luego intenta reincorporarse, no será readmitido a menos que haya dejado el cigarrillo.

El tabaco es la principal causa de mortalidad evitable en el mundo, con unos 4,9 millones de muertes al año -13.500 al día-. Ningún otro producto de consumo es tan peligroso ni mata a tantas personas. Según los datos de la propia OMS, el 47,5 por ciento de los hombres y el 10,3 por ciento de las mujeres fuman. La organización recordó que el tabaco es el único producto de venta legal que mata a quien lo consume normalmente.
Los cristianos de Belén se sienten en una «prisión a cielo abierto»

Piden que se exijan peregrinaciones a la ciudad

BELÉN, jueves, 1 diciembre 2005 (ZENIT.org).- Un llamamiento lanzan sacerdotes, religiosos y laicos cristianos de Belén ante la proximidad de la Navidad: «exigir» que toda peregrinación a Tierra Santa incluya una visita a la ciudad donde nació Jesucristo, lugar que de hecho ya se ha convertido en una «prisión a cielo abierto».

Así se desprende de un llamamiento que han enviado a la agencia del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras (PIME) «AsiaNews», en el que denuncian: «Los cristianos de Belén están encerrados en una prisión a cielo abierto por un muro de ocho metros de alto, que les priva de terrenos indispensables para su supervivencia». Denuncia el texto difundido el miércoles: «El cierre de la tradicional vía para llegar a la Basílica de la Natividad y la apertura de un nuevo punto de control que impone también a los peregrinos horas de espera para salir de Belén es una forma de barbarie moderna para estrangular económicamente una ciudad, para imponer la inseguridad diaria a un pueblo y para dar apariencia de legalidad a una flagrante discriminación religiosa».

Y es que «mientras los fieles judíos pueden ir tranquilamente a la Tumba de Raquel, a los cristianos de Tierra Santa y del mundo entero se les ponen obstáculos para entrar y salir de Belén», prosigue. De ahí que el llamamiento finalmente se dirija a los peregrinos cristianos, a quienes pide que «tengan valor». «Es ésta la hora de llevar su solidaridad a los cristianos de Belén y de Tierra Santa, exigiendo que toda peregrinación incluya la visita a Belén», propone.

Para la agencia del PIME el llamamiento de los cristianos de Belén confirma las dificultades que éstos atraviesan y que ya, con vistas a la pasada Navidad, «les habían llevado a expresar el temor de que “Palestina se convierta en un Estado musulmán” y que la propia ciudad ligada al nacimiento de Jesús, donde los cristianos en un tiempo eran mayoría, pase a ser totalmente islámica».

De ser la mayoría en 1965, los cristianos en Belén representan actualmente menos del 12%, recordaba a mediados de mes el padre Artemio Vítores --franciscano de la Orden de los Frailes Menores, vicario de la Custodia de Tierra Santa en Jerusalén— a la agencia del dicasterio misionero «Fides». Señalaba que pocos días atrás las autoridades israelíes habían «restablecido una línea de frontera con Jerusalén, que hace muy difícil el paso y somete a todos a controles que crean grandes problemas y malestar a la población local, e incluso a los frailes, religiosos y a todos los peregrinos».

Alertaba del «alto riesgo de que desaparezca completamente la presencia cristiana en Belén»: «el lugar del nacimiento de Cristo, el lugar de la encarnación». «¡Ayudadnos a salvarla!», fue su grito.Recalca la agencia del PIME la fuerte emigración de Belén entre los cristianos, «ligados también económicamente a las peregrinaciones, angustiados entre las dificultades creadas por Israel por motivos de seguridad y por un creciente fundamentalismo islámico (que intentó construir una mezquita en la plaza de la Natividad)».

Recuerda que en marzo, el entonces alcalde de Belén, Hanna Nasser, pidió a la opinión publica internacional que interviniera a favor de la población cristiana de la ciudad, empujada a emigrar sobre todo por la falta de trabajo dada la crisis de las peregrinaciones, una situación que ahora se ha hecho más difícil por el nuevo puesto de control de las autoridades israelíes entre Jerusalén y Belén.

Párroco franciscano en Belén, el padre Amjad Sabbara recuerda en una entrevista de «Eco de Tierra Santa» --publicación mensual en Italia de la Custodia--: «Aquí nació el Príncipe de la paz». «Belén es el corazón del cristianismo, el lugar donde Jesús se manifestó al mundo --añade--. Precisamente en virtud de este mensaje de amor no podemos olvidar Belén.

Los cristianos de esta tierra necesitan el apoyo y la solidaridad de todo el mundo». Concluye que sólo con la presencia de los peregrinos la ciudad «podrá volver a ser una ciudad normal, abierta, serena, en la que se pueda vivir».

ZS05120103
La información, en sombras

Perdió estado parlamentario el proyecto de ley de Acceso a la Información. Es imprescindible que para el nuevo año legislativo se remuevan los obstáculos para poder obtener datos que están en manos del Estado.

Roberto Saba. Jurista, Director Ejecutivo Asociación por los Derechos Civiles

Un padre quiere saber cuál es la evaluación que hace el Ministerio de Educación de la escuela a la que enviará a su hijo. Un experto en salud quiere conocer estadísticas para saber si ha habido progresos en las políticas públicas sobre esas materias. Un vecino quiere saber si la empresa que se ha instalado cerca de su casa puede generar daños al medioambiente que afecten su calidad de vida. Una víctima de la represión estatal durante la dictadura, un historiador o un periodista quieren saber la verdad de lo ocurrido. Un empresario quiere saber a quién le compra el Estado y a qué precio para ofrecer sus productos o servicios de forma competitiva.

Todos estos son ejemplos reales de información que se encuentra en manos del Estado y que hoy no es sencillo (o posible) obtener. En muchos casos, no han podido hacerlo personas individuales, ONG, empresarios, periodistas, académicos, funcionarios de organismos internacionales dedicados al desarrollo, o incluso funcionarios del Poder Ejecutivo nacional, diputados, diputadas o defensores del Pueblo. Las consecuencias de no contar con esta información son obvias.

Las formas de negar información desde el Estado son las habituales en una burocracia: el silencio eterno, el pedido de requisitos imposibles (o innecesarios) para solicitar la información, la elevación del costo de la reproducción de los datos, o la protección de la seguridad nacional, entre tantos otros.Las leyes de acceso a la información, habitualmente posibles de resumir en una docena de artículos breves, proveen ciertas reglas, plazos y presunciones que facilitan el acceso a la información que tiene el Estado en su poder y que cierran probables negativas o evasivas al cumplimiento de la obligación de respetar el derecho a la información rechazando el pedido.

La importancia de contar con información para poder tomar algunas de las decisiones más importantes de nuestra vida (pública o privada) es una de esas cosas que apreciamos sólo cuando las necesitamos y no las tenemos. Quizá eso explique por qué los argentinos no han reaccionado con mayor vehemencia frente al hecho de que ayer, luego de casi seis años de trabajo de funcionarios del Poder Ejecutivo, legisladores, periodistas y ONG, perdió estado parlamentario el proyecto de ley de Acceso a la Información que había aprobado la Cámara de Diputados en 2003 y que votó favorablemente luego de hacerle controvertidas modificaciones, la Cámara de Senadores en 2004.

La Cámara baja podría haber insistido con el proyecto original (con mayoría de dos tercios) o aprobado el muy criticado proyecto de los Senadores (con mayoría simple). Al no haber hecho ninguna de las dos cosas, vuelve a cero el proceso para contar con una ley que asegure reglas claras y efectivas para ejercer el derecho a la información en manos del Gobierno.

La pérdida de esta oportunidad puede, sin embargo, ser vista como el nacimiento de una nueva. Hoy son muchos más los que tomaron conciencia durante los últimos años de la importancia del derecho a la información. Juntos debemos compartir la esperanza de que el 1º de marzo de 2006, cuando empiecen las sesiones ordinarias del Congreso, se presente un proyecto consensuado de Libre Acceso a la Información Pública que sea aprobado en tiempo récord, demostrando que es real el declamado compromiso por la transparencia de nuestra dirigencia política.Un proyecto que contenga el mínimo común denominador de lo que una ley de este tipo debe ser. Que reconozca el derecho a toda persona sin que deba expresar el motivo por el que lo hace (el único motivo es que tenemos el derecho de "saber de qué se trata"), que el principio sea la publicidad de la información que se encuentra en manos del Gobierno y el secreto la excepción; que esas excepciones estén taxativamente expresadas en la ley; y que sean los jueces los últimos árbitros, en procesos rápidos, los que decidan las controversias entre los solicitantes y el Estado.

El acceso a la información no es parte de una plataforma política de derecha ni de izquierda. No es un derecho de los ricos ni de los pobres. Es una regla de juego básica de la democracia. Es un derecho humano que, además, nos sirve como instrumento para tener una mejor educación, una mejor salud, un mejor gobierno y un mejor mercado. La información es prerrequisito indispensable de la libertad de expresión y de la participación política. Sin ella, las personas no tienen forma de participar en la vida pública con conocimiento y fundamento sobre lo que deben decidir en una elección o en una audiencia pública.La información es fundamental para desarrollar nuestras vidas privadas y para ejercer nuestra ciudadanía.