miércoles, agosto 16, 2006

Misiones: un obispo, líder de la oposición

Piña, contra la reelección de Rovira

La reelección eterna que busca el gobernador kirchnerista de Misiones, Carlos Rovira, deberá luchar contra una coalición que incluirá abiertamente a la Iglesia como principal oponente. Y será así porque el obispo de Iguazú, monseñor Joaquín Piña, aceptó ser el primer candidato a convencional constituyente en contra de la reforma constitucional que propone Rovira.

El 29 de octubre habrá en Misiones comicios para elegir la Convención Constituyente que debatirá la modificación de un solo artículo de la Constitución provincial: el que se refiere a los plazos de gobierno.

Rovira, que cumple su segundo mandato consecutivo, necesita el beneficio de la reelección eterna o indefinida para poder aspirar a un tercer mandato.

La Iglesia de Misiones ya había mostrado su preocupación por el devenir institucional de la provincia , pero ahora tendrá un compromiso mayor: después de hablar con el cardenal primado, Jorge Bergoglio, jesuita como él, Piña aceptó ser candidato, según lo admitió ayer a LA NACION.

A Piña lo apoya un arco opositor que incluye a la UCR, buena parte de los dirigentes peronistas de la provincia, el socialismo, gremialistas de Hugo Moyano, al menos ocho partidos provinciales y organizaciones como la CTA.

“Yo siempre estuve en contra del proyecto reeleccionista porque me parece una aberración. Es un proyecto hegemónico que debemos frenar. Se trata de defender los derechos humanos y de salvar la democracia, la dignidad y las instituciones", explicó monseñor Piña.

El obispo de Iguazú, nacido en España hace 76 años, explicó cómo lo convencieron para que encabezara la lista contra la reelección de Rovira: "A mí me habían pedido desde muchos sectores que participara como candidato, pero me parecía que no era lo mío. Hasta que hablé con Bergoglio y él me dio a entender que me apoyaba. Después, la gente también empezó a reclamarlo. Y bueno, hubo una aprobación muy grande y yo estoy dispuesto a sacrificarme, así que dije que sí".

Será, así, el primer candidato a convencional constituyente por el Frente Unidos por la Dignidad, que integran la CTA, el radicalismo no kirchnerista, buena parte de los dirigentes peronistas, sindicalistas como el camionero Adolfo Velázquez -cercano a Hugo Moyano-, el socialismo y algunos partidos provinciales.

El Partido Justicialista de la provincia, originalmente incluido en el armado opositor, fue intervenido, de modo que por ahora no está claro si el Frente podrá contar con el sello del PJ o si deberá conformarse con la dirigencia partidaria que se opone al gobernador Rovira.

Las condiciones de Piña

Ante la cantidad de militancia política que aparecía detrás de su candidatura, Piña puso condiciones. "Dije que aceptaba sólo si me prometían que no se iba a politizar la campaña", reveló el obispo de Iguazú. Los partidos políticos, por lo tanto, se ocuparán de la logística, pero figurarán lo menos posible. "Esto es una lucha de la sociedad, no de la política", explicó monseñor Piña.

Para darle mayor envergadura a su cruzada, el obispo de Iguazú sumó al obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, y contó que buscarán pastores evangelistas y miembros de la comunidad judía para que integren la lista de candidatos convencionales opositores.

"No habrá ningún dirigente político notable en la lista. Queremos poner médicos, productores, colonos, pero nada de políticos", confió a LA NACION Jorge Galeano, presidente del Movimiento de Acción Popular (MAP), uno de los partidos provinciales que integran el frente.

Galeano también aseguró haber tenido una conversación con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio.

El cardenal, según aseveró el titular del MAP, dijo que apoyaría la candidatura de Piña. "Cuando le hablé del tema, me respondió que le parecía bien y que hasta sería capaz de pedirle por favor que fuera candidato a monseñor Piña", afirmó Galeano.

Qué dice el Episcopado

LA NACION intentó comunicarse con el cardenal Bergoglio para conocer su opinión, pero resultó imposible. Quien respondió fue el vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld, que señaló: "Si Joaquín Piña dice que Bergoglio le dio su apoyo, es porque es así. Monseñor Piña es un obispo serio, que no macanea".

El operativo para convencer al obispo de Iguazú fue encabezado en Misiones por el presidente del Partido Socialista de la provincia, Mariano Díaz, que fue quien hizo la propuesta formal. La primera respuesta de Piña fue negativa, pero hace una semana la historia cambió.

Primero, el obispo de Iguazú se encontró con Bergoglio en La Rioja, durante el homenaje al obispo Enrique Angelelli. Allí conversaron del tema, según dijo Piña a LA NACION. Luego, hubo una nueva muestra de apoyo de la sociedad misionera.

"El domingo pasado se reunió muchísima gente en la Iglesia, así que me pareció el momento oportuno para definir las cosas", contó Piña. Allí reveló que sería candidato.

Frente a ese panorama, el obispo de Iguazú aceptó sumarse al Frente Unidos por la Dignidad junto con el obispo de Posadas, aunque con un protagonismo mayor.

Así es como la Iglesia misionera quedó embarcada detrás del rechazo a la reelección indefinida de Rovira. Monseñor Piña será el primer candidato del armado opositor.

Por José Ignacio Lladós
De la Redacción de LA NACION



http://www.lanacion.com.ar/831956

sábado, agosto 12, 2006

El día mundial de Internet

Este miércoles, 17 de mayo, es el día mundial de Internet. Si estás en la redacción y te piden una nota sobre la red, acá podés encontrar algunas pistas, nuestras, de amigos y de colegas.

Historiaeduc.ar 35 años de Internet
educ.ar 35 años en red
Noticiasdot.com La historia de internet en pocas palabras y gráficamente

Indicadores y estadísticas

Unesco Indicadores sobre la Sociedad de la Información
exitoexportador.com Estadísticas mundiales de Internet
internetlab.cindoc.csic.es Portal de estudios cuantitativos de Internet
OCS Indicadores de la sociedad de la información: Una revisión crítica
aui.es Estadísticas de Internet en el ámbito internacional
educ.ar Mil millones de internautas en el mundo y nuevas demandas de usabilidadNativos digitales Argentina: 10 millones de usuarios de Internet
educ.ar Brecha digital: últimos datos del INDEC sobre los accesos a internet
La Capital Brecha digital y democracia
educ.ar El mapa de la inclusión digital mundial
20minutos.es what=Una+de+cada+10+personas+utilizan+Internet&submit=busca">Una de cada 10 personas utilizan Internet
educ.ar Se envían unos 60 mil millones de mails por día en todo el mundo
Nativos digitales El email se integra completamente en las vidas personales y profesionales
Nativos digitales 1,8 billones de celulares en el mundo
Nativos digitales Un estudio demuestra que las mujeres y los hombres navegan por Internet siguiendo patrones distintos
Nativos digitales Más mensajes que e-mails
Nativos digitales 1 de cada 3 transacciones online en el mundo es para comprar libros
Nativos digitales 2005 un millón de PCs. 2006 ¿el año de las notebooks?
Nativos digitales Niños de entre 7 y 14 en Internet
Nativos digitales El 31,1% de las grandes empresas poseen hoy Telefonía IP

Bases conceptuales y (algunos) casos

educ.ar Inmigrantes digitales vs. nativos digitales
PM ¿El futuro no es más lo que era?
educ.ar Redes sociales e innovación: solos no es posible ser inteligentes
PM El abecé de la web 2.0 y la transformación de los ‘mass media’
educ.ar El primer cibercafé del mundo cumplió 10 años
educ.ar Financiamiento de las TIC y gobierno de internet: hacia la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información
Uberbin.net El crecimiento de las redes y comunidades online
educ.ar Comenzó a regir en la Argentina el sistema de factura electrónicaDialogica Filtros: la nueva censura en internet
Rebelion.org El Padrón Digital: ¿Información pública?

En: Sociedad de la información, Links — Mayo 14, 2006

jueves, agosto 10, 2006

La ciencia y el sentido del límite

Marino: Como conclusión, quisiera proponer una reflexión más general. El conocimiento, el progreso científico, el avance tecnológico crean extraordinarias oportunidades de crecimiento para nuestro planeta pero, al mismo tiempo, ponen en las manos de los investigadores y científicos un gran poder, ligado al hecho de que están en condiciones de intervenir en los mecanismos que regulan el inicio de la vida y de su fin.

La ciencia corre más veloz que el resto de la sociedad y que los parlamentos, encargados de fijar las reglas, pero la mayoría de las veces incapaces de intervenir oportunamente.
A mi modo de ver, se debería requerir con firmeza una asunción de responsabilidad a cada científico comprometido en un campo de investigación vinculado con la esencia de la vida, su creación y su fin. Dejando intacto que la evaluación racional es indispensable, el arbitrio del investigador debería estar disciplinado también por el sentido de responsabilidad equilibrado por la evaluación de los riesgos y sus consecuencias.

No se trata de apelar a la fe o a la religión, sino de enfatizar la toma de conciencia por parte de cada científico. Esto no significa querer detener el progreso científico sino preservar y respetar nuestro bien más precioso, el de la vida.

La historia, sin embargo, nos enseña que apelar a la responsabilidad individual a veces no basta. Por eso, los científicos deben entregar toda información útil y al final deberán ser los parlamentos, o mejor, las instituciones supranacionales, las que fijen las reglas sobre la base del sentir común de los ciudadanos.

Martini: Todos nos maravillamos y nos llenamos de estupor, y por tanto también de gratitud a Dios, por el formidable progreso científico y tecnológico de estos años que permite y permitirá siempre más y mejor proveer por la salud de la gente. Al mismo tiempo estamos conscientes, como usted dice, del gran poder depositado en las manos de investigadores y científicos y de la firme asunción de responsabilidad que les debe permitir investigar evaluando siempre los riesgos y las consecuencias de sus acciones. Estas acciones deben contribuir al bien de la vida y nunca a lo contrario. Por eso, deben también algunas veces saber detenerse y no sobrepasar el límite. Yo me inclino por cultivar la confianza en el sentido de responsabilidad de estos hombres y quisiera que tuvieran esa libertad de investigación y de propuestas que permite el avance de la ciencia y de la técnica, respetando al mismo tiempo los parámetros infranqueables de la dignidad de cada existencia humana. Sé también que no se puede detener el progreso científico, pero se lo puede ayudar a ser cada vez más responsable. Como usted dice, no se trata de apelar a la fe o a la religión, sino de enfatizar el sentido ético que cada uno tiene dentro de sí. Ciertamente, también leyes buenas y oportunas pueden ayudar, pero como usted afirma, la ciencia corre hoy más veloz que los parlamentos. Se exige, por tanto, un ‘sobresalto’ de conciencia y una más que buena voluntad para hacer así que el hombre no devore al hombre, sino que lo sirva y lo promueva. También las instituciones supranacionales deben tomar conciencia del peligro que todos corremos y de la necesidad de intervenciones oportunas y responsables. En esta materia se necesita que cada uno haga su parte: los científicos, los técnicos, las universidades y los centros de investigación, los políticos, los gobiernos y los parlamentos, la opinión pública y también las iglesias.

En lo que concierne a la Iglesia católica, querría subrayar sobre todo su tarea formativa. Ella está llamada a formar las conciencias, a enseñar el discernimiento de lo mejor en cada ocasión, o entregar las motivaciones profundas para las acciones buenas. Desde mi punto de vista no servirán tanto las prohibiciones y los no, sobre todo si son prematuros; aunque algunas veces sea necesario saber decirlos. Pero servirá sobre todo una formación de la mente y del corazón para respetar, amar y servir la dignidad de la persona en todas sus manifestaciones, con la certeza de que cada ser humano está destinado a participar de la plenitud de la vida divina y que esto puede requerir también sacrificios y renuncias. No se trata de oscilar entre rigorismo y laxismo, sino de entregar las motivaciones espirituales que induzcan a amar al prójimo como a sí mismo, es más, como Dios nos ha amado, y también a respetar y a amar nuestro cuerpo. Como afirma san Pablo, el cuerpo es para el Señor y el Señor es para el cuerpo. Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que habita en nosotros y que recibimos de Dios: por eso no nos pertenecemos a nosotros mismos y somos llamados a glorificar a Dios en nuestro cuerpo, es decir, en la totalidad de nuestra existencia en esta tierra (cfr. 1 Cor 6, 13.19-20).

De la Revista Criterio de Julio de 2006
Prolongación de la vida e interrupción del tratamiento

Marino: Relacionado con este tema está el encarnizamiento terapéutico. La tecnología actual es capaz de mantener con vida a enfermos que hasta hace pocos años ni siquiera eran llevados a la sala de reanimación. El progreso científico también permite prolongar artificialmente la vida de una persona que ha perdido toda esperanza de recuperar condiciones de salud aceptables. Por esto parece urgente afrontar el problema de la interrupción de las terapias.
Cada forma de ensañamiento terapéutico debería evitarse porque se opone al respeto de la dignidad humana.

Para la Iglesia, la suspensión de las terapias es considerada como aceptación de un hecho natural, un no encarnizarse más. El Catecismo de la Iglesia Católica dice: ‘La interrupción de procedimientos médicos onerosos, peligrosos, extraordinarios o desproporcionados respecto a los resultados esperados puede ser legítima. En tal caso se tiene la renuncia al ensañamiento terapéutico. No se quiere de esta manera procurar la muerte: se acepta no poder impedirla. Las decisiones deben ser tomadas por el paciente, si tiene la competencia y la capacidad, o, si no, por aquellos que tienen legalmente el derecho, respetando siempre la razonable voluntad y los intereses legítimos del paciente’.

Existen instrumentos legales, como el testamento biológico, que permiten al propio individuo indicar con precisión, y en un momento de tranquilidad emotiva, hasta qué punto desea aceptar el recurso a terapias extraordinarias. El testamento biológico representa un instrumento muy válido para ayudar al médico y a la familia a tomar la decisión final. Debería basarse en reglas flexibles y señalar también una persona de confianza en condiciones de interpretar la voluntad de ese individuo, teniendo en cuenta los posteriores progresos de la ciencia.

Muchos países lo han adoptado con buenos resultados. En Italia fue presentado un proyecto de ley al Senado hace mucho tiempo, pero todavía espera para ser discutido. ¿No sería el momento de comenzar una reflexión seria y compartida para introducir lo antes posible también en nuestro país una legislación acerca del fin de la vida, es decir, de uno de los momentos más importantes de nuestra existencia?

Martini: El texto citado por usted del Catecismo de la Iglesia católica me parece suficiente al respecto. Si se quisiera legislar sobre este punto es, sin embargo, importante que no se introduzcan brechas para la eutanasia, de la que hemos hablado antes. Por esta razón tampoco estoy seguro sobre el instrumento del testamento biológico. No he estudiado el tema y no sabría dar un parecer decisivo. Sostengo con usted que una reflexión seria y compartida sobre el fin de la vida podría ser útil, siempre que sea justamente seria y compartida y no se preste a especulaciones partidarias y, sobre todo, no introduzca de alguna manera brechas ante aquella decisión sobre la propia muerte que repugna al sentido profundo del bien de la vida, como he dicho antes.

De la Revista Criterio de Julio de 2006
El fin de la vida

Martini: Creo llegado el momento de enfocar otra serie de problemas concernientes a la vida, y precisamente aquellos que se refieren a su final. Es necesario vivir con dignidad, pero, para esto, morir también con dignidad. Ahora, como usted sabe, aquí se plantean, sobre todo en Occidente, problemas muy graves.

Marino: Por cierto, usted está pensando antes que nada en la eutanasia, palabra en torno a la cual se crea siempre mucha confusión atribuyéndole diversos significados. Por eso, prefiero no hablar en abstracto, sino expresarme de manera muy concreta. ¿Se puede o no admitir que una persona induzca voluntariamente la muerte de otra, gravemente enferma y presa de dolores físicos devastadores, para aliviar este dolor? Frente a una situación irreversible en que la muerte es inevitable, sostengo que es absolutamente necesario suministrar fármacos como la morfina, que alivian el dolor y acompañan al enfermo con mayor tranquilidad en el paso de la vida a la muerte. Es lo que se hace, en estas dramáticas circunstancias, en los Estados Unidos. Yo mismo, aunque sufriendo, pues un médico querría siempre poder salvar la vida de sus pacientes, cuando trabajaba allí, decidí algunas veces suspender todo tratamiento. Es un momento doloroso para la familia y, le aseguro, también para el médico, pero es una honesta aceptación de que no se puede hacer nada más salvo evitar prolongar sufrimientos inútiles y lesivos de la dignidad del paciente. En este tema, por falta de una ley que regule la materia, si yo siguiera en Italia el mismo tipo de procedimiento podría ser arrestado y condenado por homicidio, cuando sólo se trata de no ensañarse con terapias sin sentido. En cambio, no estoy de acuerdo en administrar sustancias tóxicas para provocar un paro cardíaco y así inducir la muerte del enfermo. Y, si bien condeno el gesto, no estoy sin embargo tan seguro de que se pueda condenar a la persona que lo cumple. Doy un ejemplo: en un reciente filme ganador del Oscar, titulado One Million Dollar Baby, se describe el drama de una mujer reducida a un estado semivegetativo después de un grave accidente deportivo. Ella le pide a un hombre, la persona más significativa en su vida, que la ayude a poner fin a su sufrimiento físico y psicológico. Inicialmente el hombre se rehúsa, después acepta porque considera que hacerlo es un acto de amor extremo hacia el ser humano que más quiere. Aunque no llego a justificar la idea de la supresión de una vida, me pregunto: en situaciones similares, ¿cómo se puede condenar el gesto de una persona que actúa por petición de un enfermo y por puro sentimiento de amor? Y, por otra parte, ¿es lícito admitir el principio de no condenar a una persona que mata?

Martini: Estoy de acuerdo con usted en que nunca se puede aprobar el gesto de quien induce la muerte de otros, en particular si es un médico, que tiene como objetivo la vida del enfermo y no su muerte. Pero tampoco quisiera condenar a las personas que, por puro sentimiento de altruismo, realizan un gesto similar a pedido de una persona reducida a tal extremo, como tampoco a aquellos que en condiciones físicas y psíquicas desastrosas lo piden para sí mismos. Por otra parte, considero que es importante distinguir bien los actos que dan vida de aquellos que dan muerte. Estos últimos nunca pueden ser aprobados. Sobre este punto considero que debe siempre prevalecer aquel sentimiento profundo de confianza fundamental en la vida que, a pesar de todo, encuentra un sentido en cada momento de la existencia humana, un sentido que ninguna circunstancia por adversa que sea puede destruir. Sin embargo, sé que pueden venir las tentaciones de desesperación sobre el sentido de la vida y considerar el suicidio para sí o para otros, y por eso rezo en primer lugar por mí y después por los otros para que el Señor nos proteja a cada uno de nosotros de estas terribles pruebas. En todo caso, es importantísimo estar cerca de los enfermos graves, sobre todo en estado terminal, y hacerles sentir que se los quiere y que su existencia tiene, sin embargo, un gran valor y está abierta a una gran esperanza. En esto también el médico tiene una importante misión.

De la Revista Criterio de Julio de 2006
VIH y sida

Marino: La cuestión de la igualdad nos lleva a interrogarnos sobre problemas y enfermedades que afligen a millones de personas en todo el mundo, sobre todo en los países más pobres para los cuales la idea de igualdad sigue siendo un sueño muy lejano o una mera utopía. ¿Cómo no pensar de inmediato en el sida? Cerca de 42 millones de personas en el mundo son portadoras del virus VIH. Sólo en el 2005, según datos de agencias de la ONU, tres millones de personas murieron de sida mientras se registran cinco millones de nuevos infectados. El 60 por ciento de los portadores del virus vive en los países más pobres del África subsahariana, con una incidencia media en la población de entre el 5 y el 10 por ciento y que llega hasta el 25-30 por ciento en algunos países como Botsuana o Zimbabwe.

El VIH es la plaga de un continente que genera no solo enfermos sino también huérfanos, pobreza, imposibilidad de mejorar las condiciones de vida. En el mundo occidental, hoy el virus está bajo control gracias a los progresos en las terapias farmacológicas que permiten a un seropositivo llevar una existencia del todo normal, con una expectativa de vida parangonable a la de las personas no afectadas por el virus. Hasta hace unos pocos años, el costo anual en fármacos de una persona seropositiva giraba en torno de los diez mil euros, una cifra prohibitiva, que solamente podía ser sostenida por los países donde existía un sistema sanitario nacional. Hoy los precios, en régimen de competencia, han sufrido una caída, hasta llegar a mediados de 2003 a 700 euros para los fármacos de marca (producidos por las multinacionales farmacéuticas) y alrededor de 200 euros para los genéricos de fabricación india, brasileña y tailandesa. No obstante estos importantes pasos, en muchos países africanos el gasto per cápita en salud no supera los 10 dólares al año por lo cual, de hecho, está vedado el acceso a los fármacos y a las terapias para combatir el sida y el virus continúa difundiéndose.

Sabemos que el sida, en parte, se puede combatir con la prevención y el uso de los profilácticos. ¿Cómo puede ser aceptable no promover el uso del profiláctico para contribuir a controlar la difusión del virus? ¿Es o no es un deber de los gobiernos hacer opciones y tomar decisiones sobre este tema? Y, respecto de la doctrina oficial de la Iglesia católica, ¿no se trataría, por tanto, de optar por un mal menor y contribuir a la salvación de tantas vidas humanas?

Martini: Las cifras que usted cita provocan turbación y desolación. En nuestro mundo occidental es bastante difícil darse cuenta de cuánto se sufre en ciertas naciones. Habiéndolas visitado personalmente, he sido testigo de este sufrimiento, soportado por los más con gran dignidad y casi en silencio. Es necesario hacer todo lo posible para combatir el sida. Ciertamente el uso del profiláctico puede constituir en ciertas situaciones un mal menor. Después está la situación particular de esposos, uno de los cuales está infectado de sida. Éste está obligado a proteger a la pareja y ésta también debe poder protegerse. Pero la cuestión es más bien si conviene que sean las autoridades religiosas las que promuevan un determinado medio de defensa, casi como si se creyera que los otros medios moralmente sostenibles, comprendida la abstinencia, deberían ser puestos en segundo plano, corriendo así el riesgo de promover una actitud irresponsable. Una cosa es, por tanto, el principio del mal menor, aplicable en todos los casos previstos por la doctrina ética, y otra el sujeto a quien toca expresar tales cosas públicamente. Creo que la prudencia y la consideración de las diversas situaciones locales permitirán a cada uno contribuir eficazmente en la lucha contra el sida, sin con esto favorecer los comportamientos irresponsables.

De la Revista Criterio de Julio de 2006
¿Compensaciones por la donación de órganos?

Marino: Hay un tema que me toca de cerca, dado que hace más de veinticinco años me ocupo de transplantes de órganos. Gracias a los transplantes, hoy miles de personas, de otra manera destinadas a una muerte segura, se sanan y llevan una existencia plena desde todo punto de vista. El límite principal para una mayor difusión de esta terapia está ligado al insuficiente número de donaciones y, por tanto, de órganos para trasplantar, en consecuencia, muchas personas mueren en lista de espera.

Para aumentar el número de donantes, en algunos países, principalmente en Gran Bretaña, se ha planteado la hipótesis de establecer una compensación para las familias que deciden donar órganos de parientes después de la muerte. La duda está en si es éticamente correcto proponer ventajas materiales o dinero a cambio de la donación de los órganos. Probablemente se podría aumentar el número de donaciones y de transplantes y responder así a las exigencias de los enfermos que están en lista de espera de un órgano que salvará sus vidas. Pero esta hipótesis contiene en sí misma la premisa de un tratamiento desigual. ¿No se corre el riesgo de instaurar una situación en que sólo los menos afortunados, incentivados por una compensación, estarán dispuestos a donar órganos, mientras los más ricos se limitarán a recibirlos? ¿Y la donación, en cuanto tal, no debería siempre y sólo basarse en el principio de la igualdad?

Martini: Personalmente me conmueve mucho su afirmación final, es decir, la importancia del principio de la igualdad y los peligros gravísimos de una posibilidad de retribución por los órganos. Me parece, en cambio, que el camino es promover lo más posible el principio de la donación y hacer que crezca la conciencia colectiva sobre este punto. Realmente es de desear que nadie más muera en lista de espera, habiendo órganos disponibles.

De la Revista Criterio de Julio 2006
Aborto

Marino: Uno de los temas más difíciles de enfrentar, sobre el cual siempre se nos pregunta, justamente por lo delicado y complejo, es el aborto. En Italia, el Estado ha regulado la materia, esforzándose por conjugar el principio de la autodeterminación de las mujeres con la libertad de conciencia de los médicos que pueden elegir la objeción.

En estos años, en Italia hemos podido constatar los efectos de la legislación sobre el aborto. Así como todos reconocemos que el aborto constituye siempre una derrota, nadie puede negar que la ley ha permitido reducir el número global de abortos y tener bajo control los abortos clandestinos, evitando poner en riesgo la vida de las mujeres expuestas a graves daños, como las perforaciones de útero provocadas al inducir el aborto. ¿Cuál es la posición de la Iglesia frente a casos extremos: el embarazo resultante de una violación, el de una adolescente de once o doce años, el de una mujer sin posibilidades económicas de criar un niño)? Si se admite el principio de la elección del mal menor y, como sugiere la Iglesia católica, el de confiar la decisión a la conciencia individual (conciencia perpleja: aquella condición en la que un hombre o una mujer a veces se encuentran cuando deben afrontar situaciones que hacen que el juicio moral sea incierto y difícil la decisión), ¿no sería éticamente correcto explicar abiertamente este punto de vista? ¿Y sostenerlo también públicamente?

Martini: El tema es muy doloroso y causa mucho sufrimiento. Ciertamente, en primer lugar, es necesario querer hacer todo cuanto sea posible y razonable por defender y salvar cada vida humana. Pero esto no quita que se pueda y se deba reflexionar sobre situaciones muy complejas y diversas que pueden ocurrir, y razonar buscando en cada caso lo que es mejor y sirve más concretamente para proteger y promover la vida humana. Pero es importante reconocer que la prosecución de la vida humana física no es en sí misma el principio primero y absoluto. Sobre este principio está el de la dignidad humana, dignidad que en la visión cristiana y de muchas religiones comporta una apertura a la vida eterna que Dios promete al hombre. Podemos decir que aquí está la definitiva dignidad de la persona. Pero incluso los que no comparten nuestra fe pueden comprender la importancia de este fundamento para los creyentes y la necesidad de tener razones de fondo para sostener siempre y en todo lugar la dignidad de la persona humana.
Las razones de fondo de los cristianos están en las palabras de Jesús, quien afirmaba que “la vida vale más que el alimento y el cuerpo más que el vestido” (cfr. Mateo 6, 25), pero exhortaba a no tener miedo “de los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma” (cfr. Mt 10, 28). La vida física debe ser respetada y defendida, pero no es el valor supremo y absoluto. En el evangelio según Juan, Jesús proclama: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Jn 6, 25). Y san Pablo agrega: “Porque estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros” (Rom 8, 18). Por tanto, hay una dignidad de la existencia que no se limita sólo a la vida física, sino que mira a la vida eterna.

Dicho esto, me parece que incluso en un tema doloroso como el del aborto (que, como usted dice, representa siempre una derrota) es difícil que un Estado moderno no intervenga al menos para impedir una situación salvaje y arbitraria. Y me parece difícil que, en situaciones como las nuestras, el Estado no pueda dejar de señalar una diferencia entre actos punibles penalmente y actos que no es conveniente perseguir penalmente. Esto no quiere decir, de ninguna manera, ‘licencia para matar’, sino solo que el Estado prefiere no intervenir en todos los casos posibles, pero se esfuerza por disminuir los abortos, impedirlos con todos los medios, sobre todo después de cierto periodo de tiempo desde el inicio del embarazo, y se esfuerza en disminuir todo lo posible las causas del aborto y en exigir las precauciones para que la mujer que decida, a pesar de todo, cometer este acto, en particular en los tiempos no punibles penalmente, no resulte gravemente dañada en lo físico y hasta con peligro de muerte. Esto sucede, en particular, como usted lo recuerda, en el caso de los abortos clandestinos, y entonces, considerando todo, es positivo que la ley haya contribuido a reducirlos y eventualmente a eliminarlos.

Comprendo que en Italia, con la existencia del Servicio Sanitario Nacional, esto comporte una cierta cooperación de las estructuras públicas con el aborto. Veo toda la dificultad moral de esta situación, pero en este momento no sabría qué sugerir, porque probablemente cada solución que se quisiera buscar comportaría aspectos negativos. Por esto el aborto es siempre algo dramático, que no puede de ninguna manera ser considerado un remedio para la sobrepoblación, como me parece que ocurre en ciertos países del mundo.

Naturalmente, no pretendo incluir en este juicio esas situaciones límite, extremadamente dolorosas y también quizás raras, pero que pueden presentarse de hecho, en las que un feto amenaza gravemente la vida de la madre. En estos y similares casos, me parece que la teología moral desde siempre ha sostenido el principio de la legítima defensa y del mal menor, aun cuando se trate de una realidad que muestra el dramatismo y la fragilidad de la condición humana. Por eso, la Iglesia también ha declarado heroico y ejemplarmente evangélico el gesto de aquellas mujeres que han elegido evitar cualquier daño a la nueva vida que llevan en su seno, aun al costo de perder la propia vida. Pero no puedo aplicar este principio de la legítima defensa y/o del mal menor a los otros casos extremos que usted ha planteado, ni me serviría del principio de la conciencia perpleja, que no sé bien qué significa. Me parece que incluso en los casos en que una mujer no puede, por diversos motivos, tener el cuidado de su niño, no deben faltar otras instancias que se ofrezcan para criarlo y cuidarlo. Pero, en todo caso, pido que sea respetada cada persona que, quizás después de mucha reflexión y sufrimiento, sigue su conciencia en estos casos extremos, incluso si decide hacer algo que yo no siento que pueda aprobar.

De la Revista Criterio de Julio 2006
Adopciones por solteros

Marino: Hay también otros problemas relacionados con el desarrollo de la vida, en particular respecto al cuidado que la sociedad debe tener a favor de los niños sin familia. En estos casos se abre la posibilidad y la utilidad, más aún, casi la necesidad de una adopción. Hoy, en Italia, las adopciones están vedadas a las personas solteras, y en general la legislación es muy compleja y hace difícil cualquier tipo de adopción. Desde el punto de vista ético, me pregunto si es preferible que un niño huérfano o abandonado por sus padres pase la vida en un instituto o en la calle, en vez de tener una familia compuesta por un solo padre. ¿Estamos seguros de que es este el camino justo para garantizar el mejor crecimiento posible a ese niño?

Además, cuando uno de los padres enviuda, incluso al nacer el primer hijo, nadie piensa que el niño no deba continuar viviendo en su núcleo familiar aun cuando el padre sea solo uno. Es más, la Iglesia sostiene que en presencia de un feto, en cualquier circunstancia se debe invitar a la mujer a llevar a término el embarazo, aun cuando el padre esté ausente o en contra, y, por tanto, se tratará de apoyar a una madre que de hecho será soltera. ¿Por qué entonces no apoyar incluso las adopciones para personas solteras, una vez comprobada la motivación, los medios y las capacidades del potencial padre o madre para asegurar un desarrollo normal al niño adoptado?

Martini: Usted se plantea preguntas serias y razonables respecto a un tema complejo, sobre el cual no tengo suficiente experiencia. Pero pienso que el punto de partida es la condición que usted explica al final. Hay que asegurar que quien toma la custodia del niño adoptado tenga las justas motivaciones y también los medios y las capacidades para garantizar un desarrollo normal. ¿Quién satisface estas condiciones? Ciertamente, en primer lugar, una familia compuesta por un hombre y una mujer que tengan sabiduría y madurez y que también puedan garantizar una serie de relaciones intrafamiliares aptas para hacer crecer al niño desde todos los puntos de vista. Faltando esto, está claro que también otras personas, también las solteras, podrían dar de hecho algunas garantías esenciales. No me cerraría por esto a una sola posibilidad, pero dejaría ver a los responsables cuál es de hecho la mejor solución, aquí y ahora, para este niño o niña. El objetivo es garantizar el máximo de condiciones favorables concretamente posibles. Por eso, cuando existe la posibilidad de elegir, se debe elegir la mejor.

De la Revista Criterio de Julio 2006
Los embriones congelados

Marino: Su respuesta me permite ampliar la reflexión sobre el destino de los embriones existentes, también más allá de cuanto se ha conjeturado más arriba. Al no ser utilizados, ¿qué sería ético hacer?

No se ha identificado actualmente una solución, salvo la de abandonar las probetas en los congeladores. ¿Pero es éticamente correcto y aceptable tolerar que millares de embriones humanos queden congelados en las clínicas especializadas, esperando simplemente que, con el paso de los años, expiren en el frío? ¿No podrían, por ejemplo, ser destinados a mujeres solteras que desean tener un embarazo? ¿O a parejas con problemas ligados a enfermedades genéticas que no pueden recurrir a la fecundación artificial normal para evitar el riesgo de transmisión del defecto genético?

Martini: Me parece que estamos aquí frente a un conflicto de valores, que es más evidente en el caso de la mujer soltera que desea tener un embarazo, pero que también existe, por los motivos antes expuestos, en parejas que por graves razones médicas no pueden recurrir a la fecundación artificial normal. Donde hay un conflicto de valores, me parecería éticamente más significativo propender hacia aquella solución que permite que una vida prospere antes que dejarla morir. Pero comprendo que no todos tendrán este parecer. Solamente querría evitar que chocásemos sobre la base de principios abstractos y generales allí donde, en cambio, estamos en una de esas zonas grises donde corresponde entrar libres de juicios apodícticos.

De la Revista Criterio de Julio 2006
Células madre embrionales

Marino: Los problemas relacionados con los embriones también han suscitado ásperas discusiones sobre el uso con fines de investigación de las células madre tomadas de embriones. El referéndum sobre procreación terapéuticamente asistida de junio de 2005 pedía, entre otras cosas, abolir el artículo de la ley número 40 que prohíbe el uso de estas células madre.

Desde el punto de vista científico se presume, aunque no esté todavía confirmado, que las células madre embrionales son las más adecuadas a los fines de la investigación, para identificar terapias de cura de enfermedades muy graves, desde el Parkinson hasta el Alzheimer. Existen otros tipos de células madre, obtenidas de tejidos del adulto o del cordón umbilical, que ya se están utilizando con un cierto éxito.

Casi todos los investigadores concuerdan en el hecho de que no es necesario crear embriones con el único propósito de obtener células madre: el material celular para la investigación puede ser adquirido y, además, estudios muy recientes hechos con ratas han demostrado la posibilidad de obtener células que tengan las mismas características de las células madre embrionales sin tener que crear embriones.

Queda sin resolver la cuestión de los embriones preservados en las clínicas para la infertilidad y que muy probablemente nunca serán utilizados por pareja alguna. Su fin es claro, pero ¿es mejor dejarlos morir en el frío o utilizar sus células preciosas para fines de investigación? En una visión religiosa ortodoxa, se trata de vidas y como tales no se pueden suprimir para obtener las células para propósitos terapéuticos, aun cuando un día esos embriones serán de todas maneras destruidos. Se trataría de la distinción entre matar y dejar morir.

¿Este punto es éticamente superable? ¿No es oportuno pedir la donación de las células madre embrionales para destinarlas a los laboratorios para apoyar la investigación de enfermedades hoy incurables?

Martini: Antes que nada estoy impresionado por la prudencia con que usted habla de la eficacia terapéutica de las células madre. Me parece entender que estamos todavía en el campo de la investigación y que por tanto no es honesto propagar certezas sobre la eficacia curativa de estas células antes que esto esté debidamente probado. Me alegro también por el hecho de que ya no se considera necesario crear embriones con el fin de producir células madre y que se han elaborado métodos alternativos que no plantean problemas de conciencia. Es un motivo más para tener confianza en la inteligencia que el Señor ha dado al hombre a fin de superar los problemas que la vida le presenta. En nombre de esta misma inteligencia, no veo posible pensar en una utilización de células madre embrionales para la investigación. Esto iría contra todos los principios expuestos hasta este punto.

De la Revista Criterio de Julio 2006
La fecundación heteróloga

Marino: Usted ha señalado también la distinción entre fecundación homóloga y heteróloga. El problema es muy discutido. Efectivamente, si el deseo de una pareja de formar una familia no se puede cumplir por causa de problemas de infertilidad o por la presencia de enfermedades genéticas en uno de los dos potenciales padres, ¿por qué no recurrir al semen o al óvulo de un individuo externo a la pareja? ¿No podría representar una solución para lograr aquel deseo de familia? ¿El patrimonio genético cuenta más?

Reflexionando sobre este asunto, mi primera evaluación sería a favor de la fecundación heteróloga, si es el único medio para tener un niño y si para la mujer es importante tener un embarazo. Pero me he enfrentado también con quien sostiene que no es raro que la fecundación heteróloga introduzca un desequilibrio en la pareja entre el progenitor biológico, el que transmite al hijo parte del propio ADN, y el otro.

Algunos estudios publicados en revistas científicas y realizados en países donde se permite la fecundación heteróloga, han evidenciado que se puede efectivamente crear en la familia nuclear un desequilibrio psicológico en favor del progenitor que ha trasmitido al hijo una parte de su patrimonio genético, como si un progenitor fuera de alguna manera más valioso que el otro.
Otra cuestión se refiere a la transparencia: ¿el niño que nace de una fecundación heteróloga debería ser informado? Y, si la respuesta es afirmativa, ¿es justo seguir un curso que puede crear traumas psicológicos, aun cuando nazca del deseo de tener un hijo? Prohibir por ley el recurso a la fecundación heteróloga ¿significa limitar la libertad de los ciudadanos, o la prohibición debiera ser interpretada como una salvaguarda para el futuro de quien vendrá después de nosotros?

Martini: Las objeciones de naturaleza psicológica recordadas por usted están entre los motivos que han impedido a no pocos proceder por la vía de la fecundación heteróloga, aun cuando esto pueda implicar sufrimientos para algunos. Se agrega, desde el punto de vista ético, la protección de la relación privilegiada que con el matrimonio se instituye entre un hombre y una mujer. Sin embargo, mis reflexiones personales también incluyen las situaciones que se crean con las varias formas de adopción y de custodia, donde es posible establecer más allá del patrimonio genético una verdadera relación afectiva y educativa con quienes no son los padres en el sentido físico del término. Por lo tanto, yo sería prudente al opinar sobre los casos que usted trae a colación, donde no es posible recurrir al semen o al óvulo de la misma pareja. Tanto más cuando se trata de decidir la suerte de embriones que de otra manera están destinados a perecer, y cuya inserción en el seno de una mujer, incluso soltera, parecería preferible a su pura y simple destrucción.

Me parece que estamos en esas zonas grises de las que hablé antes, en las cuales la probabilidad mayor está todavía de parte del rechazo a la fecundación heteróloga, aunque quizás no sea oportuno mostrar una certeza que está todavía esperando confirmación y experimentación.

De la Revista Criterio de Julio 2006
El inicio de la vida

Martini: Estoy plenamente de acuerdo con sus premisas. Allí donde se crean, por el progreso de la ciencia y de la técnica, zonas de frontera o zonas grises, donde no es de inmediato evidente cuál sea el verdadero bien del hombre y de la mujer, de este individuo o de la humanidad entera, es una buena regla abstenerse ante todo de juzgar apresuradamente; y después, discutir con serenidad, a fin de no crear inútiles divisiones.

Pienso que podríamos iniciar una experiencia de diálogo con esas características, comenzando por el inicio de la vida y en particular por esa práctica, hoy cada vez más común, llamada ‘fecundación terapéuticamente asistida’ y por el destino de los embriones utilizados con este objetivo. Sobre esto hay no pocas divergencias de pareceres, imprecisiones de vocabulario e incertidumbres de orden práctico. ¿Puede aclarar un poco este punto?

Marino: Hoy es posible crear vida en una probeta mediante la fecundación artificial. Ante problemas de fertilidad en una pareja, la fecundación artificial puede servir al objetivo de completar esa familia con un hijo. No obstante, esta práctica se ha difundido en Italia y en muchos otros países del mundo sin una regulación prevista por la ley. La ciencia y sus aplicaciones médicas han progresado más rápidamente que la legislación y, por este motivo, ahora debemos hacer frente al problema de miles de embriones humanos congelados y conservados en los frigoríficos de las clínicas especializadas, sin que se haya decidido cuál deberá ser su destino.

La actual ley italiana, para evitar perpetuar la producción de embriones de reserva que no son utilizados, ha elegido una vía simplista: crear sólo tres a la vez e implantarlos todos en el útero de la mujer. En mi opinión, este número –si se razona sobre una base científica– debería ser flexible y determinado caso por caso, según las condiciones médicas de la pareja.

Pero la ciencia viene en ayuda para sugerir alternativas a la creación y al congelamiento de embriones. Existen tecnologías más sofisticadas que las usadas hoy, que prevén congelar no el embrión sino el ovocito en la etapa de los dos pronúcleos, es decir, en el momento en que los dos pares del cromosoma, el femenino y el masculino, están separados y todavía no se ha formado una nueva cadena del ADN.

En esta fase no es posible saber qué camino tomarán las células cuando comiencen a reproducirse: podrían dar origen a un bebé o dos gemelos monocigóticos. No hay embrión, no hay un nuevo patrimonio genético y, por lo tanto, no hay un nuevo individuo. Desde el punto de vista biológico no hay una nueva vida. ¿No podríamos pensar que tampoco existen desde el punto de vista espiritual? Y, por lo tanto, ¿la idea de seguir este camino dejaría de ser problemática para un creyente?

Martini: Entiendo cuánto angustian estos hechos a muchas personas, sobre todo a las más sensibles a los problemas éticos. Y, al mismo tiempo, estoy convencido de que los procesos de la vida, y por tanto también aquellos de la transmisión de la vida, forman un continuo en el cual es difícil individualizar los momentos de un verdadero y propio salto cualitativo. Esto hace que cuando se trata de la vida humana desde sus inicios, exista un gran respeto y una gran reserva frente a todo lo que, de alguna manera, la manipula o es capaz de instrumentalizarla.

Pero esto no quiere decir que no se puedan identificar momentos en los cuales no aparece todavía algún signo de vida humana definible individualmente. Me parece éste el caso que usted propone: el ovocito en el estadio de los dos pronúcleos. Aquí me parece que la regla general del respeto puede conjugarse con el tratamiento técnico que usted sugiere.

Me parece también que su propuesta permitiría la superación del rechazo a toda forma de fecundación artificial que está aún presente en no pocos ambientes, y causa una discrepancia dolorosa entre la práctica admitida comúnmente por la gente (y también sancionada por la ley) y la actitud —al menos teórica— de muchos creyentes. En todo caso, creo oportuno hacer una distinción entre fecundación homóloga y fecundación heteróloga. Pero me parece que un rechazo radical a toda forma de fecundación artificial está basado sobre todo en el problema de la suerte de los embriones. En la propuesta que usted ha ilustrado este problema podría ser superado.

De la Revista Criterio de Julio 2006
Sobre la vida

Carlo Maria Martini - Ignazio Marino

Fecundación asistida, aborto, células madre, adopciones, sida, eutanasia, límites de la investigación, el encuentro posible entre ciencia y ética cristiana, aparecen en el extenso diálogo mantenido entre el cardenal Carlo Maria Martini y el profesor Ignazio Marino.

El cardenal Carlo Maria Martini, 79 años, jesuita, prestigioso especialista en Sagrada Escritura, fue arzobispo de Milán desde 1979 hasta 2002. Ahora vive en Jerusalén donde ha retomado sus estudios bíblicos.

El profesor Ignazio Marino, científico y experto en bioética de fama internacional, católico, es director del Centro de transplantes del Jefferson Medical College de Filadelfia. El pasado 10 de abril fue elegido senador en Italia, representante independiente del Partido Democrático de Izquierda.

Hasta el momento, Martini raramente se había expresado sobre los temas que aquí se abordan. Incluso en los primeros meses de 2005, cuando en Italia se discutía ardorosamente la ley que regula la fecundación artificial y la jerarquía de la Iglesia se pronunciaba con fuerza, guardó silencio.

La idea y realización de este diálogo pertenecen a Daniela Minerva. Fue publicado originariamente por el semanario italiano L’espresso (n.16, 21 de abril 2006). La traducción es de Antonio Delfau para la revista chilena Mensaje. A todos agradecemos la gentileza de permitir que CRITERIO reproduzca este material.

Carlo Maria Martini: Querido profesor Marino, he leído con mucho interés y empatía su libro Creer y curar. Me ha impresionado, por una parte, su amor por la profesión médica y su rotundo interés por el enfermo y, por otra, su objetividad de juicio, su equilibrio, al tratar problemas ‘de frontera’; es decir, donde las exigencias médicas se encuentran con las exigencias éticas y a veces parecen oponerse. He podido ver hasta qué punto usted se niega a renunciar a su objetividad profesional como médico y a su conciencia como hombre y creyente. Todo esto me parece muy importante para ese ‘diálogo sobre la vida’ que interesa ciertamente tanto a nuestros contemporáneos, sobre todo en los casos límite en los que las audacias de la ciencia y de la técnica despiertan, por un lado, asombro y gratitud y, por otro, preocupación por la especie humana y su dignidad.

Todo esto hace necesario y urgente un ‘diálogo sobre la vida’ que no parta de preconceptos o de posiciones prejuiciadas sino que sea abierto y libre y, al mismo tiempo, respetuoso y responsable.

Ignazio Marino: También yo veo muchas razones para un diálogo objetivo, profundo y sincero sobre el tema de la vida humana. Vivimos de hecho un momento histórico particular, en el cual el progreso científico ha revolucionado la posición del ser humano respecto a la vida, la enfermedad y la muerte. A diferencia de ayer, hoy se puede nacer de muchos modos diversos, se puede ser sanado con terapias extraordinarias y mantenido por largo tiempo en una sala de reanimación en un estado que puede llamarse ‘vida’ simplemente desde el punto de vista de las funciones fisiológicas. La muerte es considerada cada vez más como un acontecimiento excepcional que debe ser evitado y no el fin natural al que toda vida humana llega inevitablemente.

Estos cambios influyen no sólo el curso de nuestra existencia sino también el modo de concebir la vida, la enfermedad y la muerte. Por eso no es posible ignorar las innumerables cuestiones éticas que surgen de los continuos cambios ligados a las nuevas tecnologías y a las posibilidades que la ciencia pone a disposición del hombre.

El diálogo sobre estos temas y la confrontación entre personas de diversa formación y con diferentes roles en la sociedad, pueden contribuir a la circulación de ideas y posiciones dirigidas a identificar puntos de encuentro y no de división.

Ante temas tan delicados se corre el riesgo de caer en fáciles contraposiciones e instrumentalizaciones que no aportan ninguna ventaja, salvo la de crear fracturas en la sociedad. En cambio, si el razonamiento es conducido honestamente y con espíritu de sincera apertura, es posible determinar cursos comunes o, por lo menos, no demasiado divergentes.

miércoles, agosto 09, 2006

Un toque de atención de la Iglesia al Gobierno

Sergio Rubin

La tradicional festividad del patrono del pan y del trabajo se convirtió en una ocasión para que la Iglesia hiciera un toque de atención: las mejoras que exhibe la macroeconomía —más allá de haber superado la gravísima situación de 2001— siguen sin llegar al bolsillo de las capas sociales más rezagadas. Con los cuidados modos eclesiásticos, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, advirtió sobre la per sistencia de altos niveles de desocupación y el escaso poder adquisitivo de los salarios.

Bergoglio habló de "los gritos de dolor provocados por la injusticia". Mencionó específicamente "los del salario retenido, los de la falta de trabajo, que son dolores que claman al cielo". "Los dolores que van con injusticia claman al cielo, porque son dolores que se pueden evitar, simplemente siendo justos, privilegiando al más necesitado, creando trabajo, no robando, no mintiendo, no ventajeando..."

En la homilía de la misa que presidió en el santuario de San Cayetano ante una multitud, Bergoglio insistió saber escuchar el clamor de los sectores menos beneficiados. "¿Cómo puede ser que haya gente que diga que Dios no habla (...) es gente que no escucha a los pobres, a los pequeños, a los que necesitan. Gente —agregó— que sólo escucha las voces machaconas de la propaganda y la estadística (...) y no lo que dice la gente sencilla."

A las palabras de Bergoglio se sumaron las contundentes declaraciones del rector del templo, padre Gerardo Castellano. Este dijo que el trabajo "sigue siendo muy escaso" y que la situación laboral "en algunos casos empeoró". "Cuando una persona dice que estamos mejor —señaló—, nos gustaría preguntarle a quién consultó, porque la realidad muestra todo lo contrario."

Debe inferirse el desagrado que las palabras de Bergoglio habrán causado en el Gobierno. La Casa Rosada suele quejarse por lo que consideran la escasa voluntad de los obispos en reconocer las mejoras operadas por la gestión gubernamental. No hace mucho, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, le reprochó al presidente de la Pastoral Social, el obispo Jorge Casaretto, manejar un diagnóstico social errado.

Pero si algo no puede recriminársele a la Iglesia es la percepción social que tiene, gracias a su red de parroquias, iglesias y capillas de todo el país.
Conurbano: once años con la tasa de pobreza arriba del 30%

Eso significa padres, hijos y hogares que no conocen otra condición de vida.

aona@clarin.com

Hace once años —desde octubre de 1995— que el índice de pobreza no baja del 30% en los partidos del conurbano bonaerense. El último dato oficial, lo sitúa en 37%.Más grave que ese promedio es la situación en La Matanza, Florencio Varela, Esteban Echeverría, Almirante Brown o cualquier otra zona del segundo cordón, el GBA 2. En estos once años, allí el índice estuvo casi siempre arriba del 40%.

Eso significa, lisa y llanamente, que ya existe un altísimo número de hijos pobres de padres pobres: igual que en otros lugares del país. O, si se prefiere, de hogares que no conocen otra condición de vida que ésa.

Podrá alegarse, ciertamente, que hubo épocas peores: los índices mayores al 60% que se habían registrado en octubre de 2002. O poner toda la culpa en las políticas de los 90. Pero la realidad canta, en números aproximados, que en el conurbano existen hoy unas 3,2 millones de personas que viven por debajo de la línea de pobreza, de las cuales cerca de 2 millones están en el GBA 2.La línea de pobreza está determinada por "el conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales". Y la representa una canasta básica calculada en 859 pesos.

Esos 859 pesos fue el salario mínimo que pidió la CGT, en las recientes negociaciones con los empresarios y el Gobierno: logró 760 ahora y 800 desde setiembre. Los fundamentos del planteo se vinculaban al costo de esa canasta, por lo demás muy básica.

Según el especialista Ernesto Kritz (El Cronista, 28 de julio), "la lógica del salario mínimo, como política activa de ingresos, es establecer un piso en la estructura salarial para proteger a las categorías más vulnerables de trabajadores". Suena a una regla social difícil de contradecir —más no de contravenir—, por mucho apego que se tenga por las formas del mercado.

El problema es que la política de ingresos activa que el Gobierno ha aplicado, a través de los sucesivos aumentos del mínimo, aún deja afuera, casi por completo, al enorme contingente de asalariados en negro o sometidos a condiciones laborales precarias: más de 4 millones de personas.

Allí es, precisamente, donde el rasgo dominante es la pobreza, aun cuando se tenga empleo. El salario en negro no llega a cubrir el 60% de la canasta básica y representa menos de la mitad del sueldo en blanco promedio.

Semejante desestructuración al interior de la fuerza laboral ha barrido con otra regla tradicional: que el trabajo en negro funcione como un amortiguador temporario para quienes quedan fuera del sistema formal.

Trabajo en negro significa, hoy, remuneraciones muy bajas e inestables, ausencia de derechos laborales esenciales, condiciones de vida precarias y, encima, riesgo permanente a quedar sin empleo. Hay quienes calculan que en este segmento la desocupación pasa el 20%.

Donde, si se quiere, se ha notado un cambio de tendencia es en sectores de clase media baja. Allí, en algunas capas de ingresos la pobreza, todavía muy alta, bajó a la mitad —entre 2003 y 2005— y en otras, prácticamente desapareció. Pero en los estratos inferiores de la pirámide la situación incluso empeoró: consecuentemente, siguen hundidos en la pobreza tanto o más que antes.

Así, la primera conclusión que salta a la vista es que estos 50 meses de crecimiento económico fuerte e ininterrumpido no han derramado frutos equitativamente. Otra, que para los sectores más desprotegidos la potencia de la recuperación no es ni parecido al impacto que les ocasionó la crisis. Y una tercera, pariente de las otras dos, es que, aún con sus cualidades, el actual modelo no alcanza para satisfacer las necesidades básicas de enormes capas de la población.

Suena evidente, entonces, la necesidad de instrumentar políticas específicas —entre ellas, la capacitación— de modo de incluir a millones de personas hoy en los márgenes del sistema. Y aun si se mirara esta película desde la platea, es bien sabido que la pobreza estructural y la exclusión suelen manifestarse de las maneras más indeseadas. La conclusión es que los grandes números de la macroeconomía lucen espléndidos, pero no para todos.

martes, agosto 08, 2006

Fuertes críticas de dos obispos al gobernador de Misiones

Tanto Joaquín Piña (Puerto Iguazú) como Juan Martínez (Posadas) consideraron que Carlos Rovira busca la reelección “eterna” y advirtieron que “avanzó sobre los poderes del Estado” en una de las provincias más castigadas por la pobreza.

Los obispos de Misiones se pronunciaron en contra de la reforma constitucional impulsada por el gobernador Carlos Rovira, quien busca ser reelecto por segunda vez en los comicios del próximo año. La oposición intenta capitalizar la posición de la Iglesia y le ofreció al obispo de Puerto Iguazú, el jesuita Joaquín Piña Batllevell, encabezar la lista de candidatos a convencionales.

Tanto Piña Batllevell como su par de Posadas, Juan Rubén Martínez, le dedicaron varios párrafos de sus cartas dominicales a la situación política de Misiones, con duras críticas hacia el oficialismo.

Piña Batllevell, quien desarrolla su tarea pastoral en la zona norte de la provincia, la más castigada por la pobreza, advirtió que tiene el apoyo del cardenal Jorge Bergoglio, con quien compartió el acto por el 30º aniversario del crimen de monseñor Enrique Angelelli, en La Rioja. "Me dio su apoyo y pidió que me pronuncie sobre esto que está ocurriendo en Misiones. Comparte mi posición", contó el prelado.

Con respecto a su posible candidatura a convencional constituyente por el opositor Frente Unidos por la Dignidad (coalición de radicales, peronistas y otros partidos menores), el obispo dijo que "me lo propusieron, pero les dije que no era mi misión. Soy pastor y denuncio lo que no está bien, aunque no me quiero cerrar". Y aclaró que "les dije que me dejen pensar. La verdad es que me cuesta creer que sea necesaria mi presencia" para tratar de evitar el triunfo del oficialista Frente Renovador.

Piña Batllevell admitió que "si estoy en la provincia voy a concurrir a participar de las asambleas que realice el Frente Unidos por la Dignidad".El obispo recordó: "Manifesté en varias oportunidades que estoy muy en contra de la reforma constitucional para que una persona pueda perpetuarse en el poder. Felizmente ahora la gente se está uniendo porque algo tenemos que hacer para frenar esto. En eso coincidimos con monseñor Martínez", agregó.

La reforma constitucional impulsada por Carlos Rovira, un aliado de Néstor Kirchner, fue aprobada en la Legislatura misionera con el sorpresivo apoyo de los legisladores justicialistas Antenor Boher y Timoteo Llera, además del radical Edmundo Soria Vieta, quien luego fue expulsado de su partido. Precisamente estos dos últimos diputados acompañaron a Rovira en una extensa gira comercial por China durante el mes de junio pasado como premio por haber apoyado el intento re-reeleccionista.

Que "éste es el último paso que dio el Gobierno, pero desde hace bastante tiempo notamos un avasallamiento", en referencia a la designación de cuatro nuevos integrantes del Superior Tribunal de Justicia de Misiones, tres de los cuales fueron duramente cuestionados por falta de antecedentes académicos. "Todos sabemos cómo (Rovira) avanzó sobre los poderes del Estado que ejercen función de contralor con el fin de tener su propio feudo —dijo— y eso no lo podemos permitir."

lunes, agosto 07, 2006

Precepto chino sobre el dinero

El dinero puede comprar una casa. pero no un hogar.
..... un reloj, pero no el tiempo.
..... una cama, pero no el sueño.
..... un libro, pero no el conocimiento.
pagar un médico, pero no la salud.
comprar una posición, pero no el respeto.
..... la sangre, pero no la vida.
..... sexo, pero no el amor.

Recibido de Ana Verónica Cepeda López por e-mail

domingo, agosto 06, 2006

Día de la SOLIDARIDAD
Miercoles 9 de Agosto
Padre Pablo Tissera
Misa
19.30 hs

Luego “Encuentro del PAN y VINO”

Parroquia Santo Tomás Moro
Urquiza 1450 - Vte. López

El 9 de agosto se celebra en el partido de Vte. López y Diócesis de San Isidro, el “DÍA DE LA SOLIDARIDAD” en homenaje al padre Pablo Tissera, fecha decretada por el Honorable Concejo Deliberante en el año 1997, conmemorando su ordenación sacerdotal.

En este marco, el mismo Concejo otorga anualmente el premio:

“Mención a la acción solidaria Padre Pablo Tissera” a las instituciones que más hacen por los más necesitados.

www.pablotissera.com.ar

Recibido de Jorge Llorens por e-mail

viernes, agosto 04, 2006

¿Tvlog?


José Benegas tiene blog. Pero ahora abrió Libre canal, tevé por internet en fase beta.
¿Eso se llamará tvlog?


Del Bloc de Periodista de Darío Gallo

jueves, agosto 03, 2006

Asesinaron al obispo Angelelli para silenciar su mensaje

A muchos les molestaba que el obispo afirmara siempre que la Iglesia de Jesús ha de seguir siendo Pueblo o dejará de ser la Iglesia de Dios.

Por Horacio Cardo

Miguel Esteban Hesayne OBISPO EMERITO DE VIEDMA

Mañana se cumplen 30 años de la muerte del obispo de La Rioja Enrique Angelelli. Tengo certeza moral de que fue asesinado por anunciar el Evangelio de Jesús sin mimetismos o retaceos diplomáticos.

El 4 de agosto de 1976, encontrándome en el Obispado de Viedma, recibí la noticia oficial de la muerte del obispo Angelelli ocasionada —según comunicaba el cable— por un accidente automovilístico. La noticia de su muerte me golpeó muy hondo. Fue la triste muerte del amigo, confidente y lúcido consejero pastoral. Con la noticia de la muerte de mi hermano en el episcopado, se me agolparon los recuerdos de los encuentros personales y reuniones pastorales que había mantenido con el amigo y pastor.

Pero una y otra vez, surgía, punzante, la conversación confidencial que tuve con él quince días antes del 4 de agosto. Me preocupaba su seguridad personal. Por eso, decidí aconsejarle que por un tiempo se ocultara, quizá haciendo un viaje al exterior. Con firmeza me contestó que no, que de ninguna manera saldría fuera del país. "Mirá —me dijo con serena firmeza—, ahora me toca a mí. Si me oculto o salgo de La Rioja seguirán matando a mis ovejas" .

Corrían días oscuros y tensos cargados de amenazas, detenciones y torturas.Con estos antecedentes, ¿cómo no iba a estar convencido del asesinato de Angelelli a causa del Evangelio y cómo no iba a considerarlo y proclamarlo mártir junto a la gran mayoría del Pueblo de Dios, libre de ideologías y prejuicios políticos o recelos clericales?

Y esta íntima convicción se transformó en objetiva persuasión, al momento de leer el documento judicial que me fue enviado desde el Juzgado de Instrucción Nø1 en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de La Rioja (año 1983). De acuerdo a documentación judicial, la certeza moral del asesinato de Angelelli ha logrado la certeza judicial a tal punto que la Corte Federal establece circunstancias que no pueden ser materia de controversia y califica jurídicamente el caso Angelelli de homicidio calificado. En ese documento queda probado:

Que la camioneta fue encerrada por la izquierda cuando se produce una explosión,

Que el cuerpo de Angelelli quedó ubicado a veinticinco metros del lugar final de la camioneta, con el cuerpo extendido y los pies juntos, mostrando ambos talones pérdida de la piel sin ningún indicio de golpes o contusiones en el resto del cuerpo. Se infiere que fue arrastrado hasta el lugar por intervención de los autores del hecho.

Que la camioneta presentaba una goma desinflada, cuya cámara tenía un corte de trece centímetros, lo que no fue causa del vuelco según pericia mecánica practicada.Un hecho, que hace poco tiempo se me ha trasmitido y estimo casi desconocido, hace presumir participación personal de las Fuerzas Armadas y de Seguridad directa o indirectamente en el asesinato. Es el testimonio de la religiosa enfermera que cumplía guardia en la morgue del Hospital de La Rioja, el día de la muerte del obispo. Le tocó limpiar el cadáver y al darlo vuelta en la camilla se sorprendió por un orificio muy hondo en la nuca del cadáver. Ante la exclamación de sorpresa de la religiosa enfermera, dos oficiales de las Fuerzas Armadas y Seguridad que se encontraban en custodia la retiraron de su tarea, ordenándole: "Hermana, usted no ha visto nada".

Todo esto interesa para llegar a una sentencia condenatoria de los directos o indirectos ejecutores del crimen. A nosotros, como Iglesia Católica nos basta, hasta con grado de certeza, de que el obispo Angelelli fue asesinado. Por eso, urge esclarecer la verdad sin dilación.

Para difundir y confirmar la fe cristiana con mayor fuerza, es hora de que la Iglesia Católica en la Argentina reconozca en Angelelli su primer mártir obispo argentino.Una vez más, se cumple la afirmación evangélica que sale de lo profundo del Corazón de Jesús en plegaria a su Padre Celestial, agradeciéndole la revelación de cosas importantes a gente sencilla. (Lc.10, 21). El pueblo de Dios de todas las latitudes del país y Latinoamérica no creyó la versión oficial. El pueblo de Dios desde que se conoció la triste noticia de la muerte del obispo riojano Angelelli lo viene aclamando como mártir de la fe cristiana.

El 4 de agosto el Pueblo de Dios celebra el triunfo martirial del obispo de los pobres que dio su vida hasta la muerte para anunciar el Evangelio de Jesús al servicio del pueblo riojano en primer lugar y al mundo.Al cumplirse 30 años de su muerte martirial me uno al clamor del Pueblo de Dios para celebrar su gloriosa muerte a la luz de la fe cristiana con la esperanza que pronto podamos celebrar, gozosos y agradecidos, en la liturgia católica la festividad de Enrique Angelelli obispo y mártir, como supremo acto evangelizador para gloria de Dios Bendito. Su honda espiritualidad y su clara orientación pastoral sacudió a los tibios y molestó a los injustos y opresores. Por eso, intentaron silenciarlo. Unos no pudieron oír que anunciara la Pascua del Señor Jesús como grito de triunfo y liberación, como fuente y consigna para la tarea eficaz por la Justicia y la Paz, en contra de toda servil resignación. "El Cristo de la Pascua no quiere un pueblo resignado, sino luchador para lograr tener vida" repetía en sus homilías, haciendo tomar conciencia de Pueblo de Dios a sus feligreses.

A otros les molestaba que recordara que la Iglesia de Jesús ha de seguir siendo Pueblo o dejará de ser la Iglesia de Dios. Por eso, acuñó la frase que ha recorrido el mundo pastoral y es eje de una auténtica evangelización: "Deberemos tener permanentemente un oído puesto en el corazón del Misterio Pascual, que es Cristo, y el otro en el corazón del pueblo que debe ser protagonista".

Para desmentir a quienes pretendieron difamarlo llamándolo "temporalista" y hasta "marxista", cito una de sus muchas orientaciones de espiritualidad cristiana que entreabre su corazón inundado por la luz y la fortaleza de lo Alto: "Cristo, en su Evangelio, tiene una pedagogía especial para conducir a la felicidad y a la paz. Esa pedagogía es pasar por la cruz para llegar a la resurrección, pasar por la muerte para llegar a la vida. Lo que aparece como fracaso para los hombres, es triunfo a los ojos de Dios".

Su talante espiritual y su perfil pastoral, sellados por su muerte martirial, son un signo esperanzador para la nueva evangelización que necesita la Argentina actual.

miércoles, agosto 02, 2006

Las sociedades policiales y cómo evitarlas

En el sitio La Política Online entrevistan al filósofo filoso Tomás Abraham. Y habla del riesgo de sociedades policiales, buchos y espías. Es una buena entrevista para leer ahora, semanas después de que en Noticias sacamos la tapa de la gestapo kirchnerista, que algunos tomaron como una exageración.

Ahora que Clarín cuenta que Macri y Lavagna dicen tener los teléfonos pinchados, una vez más debemos recordar otra tapa que sacamos en enero pasado -¡siete meses atrás!-, donde se informaba que le escuchaban los celulares al vicepresidente de la Nación.

Más allá del autobombo, esto sirve para explicar la advertencia de Abraham, si hace más de medio año se denunció que la SIDE espiaba a políticos y empresarios, y nadie movió un dedo (ni legisladores, ni otros medios, ni...), es muy probable que todo vaya peor.

Vean lo que responde el filósofo:
¿Cuáles son los riesgos más inmediatos en un país cuya libertad de expresión se ve mutilada desde organismos del Estado o desde empresas privadas?

El riesgo es que se creen sociedades policiales como la stalinista o el comunismo en Europa, como lo es en China o la propia Cuba. Son sociedades de buchones, espías, sociedades policiales bajo tutela y persecución a la opinión. Eso es un gran peligro: es la muerte de la vida cultural, una sociedad que se basa en el terror.

Para que haya libertad de prensa tienen que haber medios independientes privados que traten de conseguir su lugar en la gente, que tengan sus recursos para emitir su opinión y el Estado tiene que controlar esta dinámica conflictiva entre medios con reglas abiertas y claras.

En un mundo donde se ha producido una revolución en las comunicaciones y en la velocidad en que circula la información, ¿Considera que Internet puede ser una vía de expresión importante?

Internet es el recurso más importante hoy en día para la información plural y la libertad de prensa. Es global en el sentido de la cantidad de información que se puede ofrecer y además es un sistema poco controlable. Se puede acceder a todos los medios del mundo, y se puede construir una opinión, no sólo recibirla. Es un medio barato, además. En cualquier locutorio puedo ver las noticias que ocurren en todo el mundo.

Del Bloc de Periodista de Darío Gallo de la fecha
Es imperioso tener una estrategia

Por Pacho O´Donnell, para LA NACION

En algún momento de la evolución de la humanidad el neg-ocio ya no fue la desdorosa negación del ocio y el trabajo dejó de ser exclusividad de los esclavos. El atrayente lucro consiguiente se convirtió, entonces, en el motor del comercio y de la incipiente industrialización. Ello generó novedosas necesidades jurídicas, políticas y administrativas, que entraron en colisión con el orden feudal, provocando las revoluciones burguesas de los siglos XVII y XVIII, entre las que se destacó la Revolución Francesa.

Nacieron así los Estados nacionales modernos, derivados del principio de la propiedad privada, cuyo objetivo último era dar la base administrativa y política -y también la base militar, cuando se la considerara necesaria- para la protección y expansión del sistema protocapitalista. Han sido los poderes públicos los que garantizaron y garantizan las vías férreas, las rutas, los puertos y las centrales de energía indispensables. También garantizan la generación de un nutricio y dinamizante mercado propio: ejército, empresas estatales y coloniales, escuelas, hospitales.

El Centenario tomó a la Argentina en un mundo en el que predominaban las nacionalidades, en el que las comunicaciones más avanzadas se hacían a través del telégrafo, en el que el dinero tenía la materialidad del papel o del metal, en el que los países poderosos dominaban a los débiles a través de la colonización directa o de la dependencia económica.

El Bicentenario, en cambio, tendrá lugar en un mundo en el que la expansión de las empresas transnacionales ha arrasado con los límites territoriales, a pesar de lo cual siguen necesitando y exigiendo la protección de los Estados nacionales. El capital financiero representa actualmente el noventa por ciento del circulante, lo que se constituye en una fuente de graves desequilibrios y conflictos.

La forma y velocidad con que circula este caudal desmesurado por los sistemas informáticos, mediante una serie de complejas transacciones en las que el dinero ni siquiera se apoya en soporte material, metal o papel, han generado una economía intangible, hipersimbólica. El dinero consiste hoy en impulsos electrónicos, en bits, con lo que arrebata su control de los humanos en tal medida que si las computadoras en el mundo se detuvieran por treinta segundos la economía mundial colapsaría. Lo cierto es que los gobiernos hoy carecen de poder para regular la actividad industrial, comercial y financiera planetaria y los organismos internacionales creados funcionan a favor de ésta, como fue claro en los años noventa con el FMI y el Banco Mundial.

Esta inoperancia funcional de la política como otorgadora de servicios de bienestar y de felicidad ha sido una de las causas, además de la corrupción, de la rabiosa crítica de nuestra población a sus representantes.

En un trabajo reciente, la profesora M. J. Regnasco revela que las empresas transnacionales tienen hoy una envergadura que no desmerece en la comparación con los propios países. General Motors factura por año 180.000.000.000 de dólares, casi el equivalente de toda la economía de la Argentina. DaimlerChrysler, con 154.000.000.000, supera el producto bruto de Noruega.

El cuarenta por ciento del llamado comercio mundial consiste en operaciones entre filiales de esas empresas. El ochenta y siete por ciento de estas empresas pertenecen al Grupo de los Ocho, los países más ricos, y sus ingresos combinados son un cincuenta por ciento mayor que el PBI estadounidense y diez veces mayor que el PBI de toda América latina.

Paradójicamente, esta hiperconcentración hace que la economía del mercado supuestamente libre se parezca cada vez más a la economía centralizada y planificada, esta vez no por el Estado comunista, sino por el interés privado. Hoy el mercado poco tiene de la "mano invisible" reguladora que postulaba Adam Smith, tendiente al equilibrio y al bienestar de los ciudadanos. En cambio, apunta hacia la máxima concentración del capital generado por las megaempresas que se fusionan, emplean tecnología en gran escala y transnacionalizan la producción, buscando abaratar los costos.

Los teóricos del neoliberalismo aducen que la globalización promueve la democratización debido al uso de Internet por ahora gratuito, a la apertura de los mercados, a los medios de comunicación planetarios. Pero según el financista George Soros la economía neoliberal globalizada es un imperio cuya expansión no es geográfica, sino extraterritorial. Su función es económica, pero a medida que se expande penetra en otras áreas, como la cultura, la política y la educación. Para Soros, tiene un centro no delimitado geográficamente, pero que no deja de ser un centro, pues a él fluyen los capitales (en Nueva York, en Londres, en Tokio o en algún paraíso fiscal). En este imperio de última generación, sus súbditos -nosotros- estamos sometidos a sus intereses, pero sin saberlo. En cambio, en otras épocas el poder se imponía por la violencia. Por ejemplo, con los latigazos del amo al esclavo. Más tarde, durante el industrialismo, el medio fue el dinero, la coerción del salario para el control del tiempo de producción (fordismo, taylorismo).

Hoy el sometimiento se ejerce a través del control del deseo del cliente. Lo que se busca no es sólo el dominio sobre el cuerpo y el tiempo del trabajador, como en etapas anteriores, sino el control de la mente del consumidor, el "saqueo" de su deseo personal y su reemplazo por el deseo del sistema para que, así, participe de la demencial espiral de oferta y demanda, necesaria para el crecimiento ilimitado de la sociedad de consumo.

Para ello, el neoliberalismo de hoy genera una inversión de los medios y los fines del capitalismo original, pues ya no se produce para satisfacer las necesidades, sino que el objetivo de las transnacionales es "producir necesidades" en el nivel industrial. Baudrillard escribió: "No hay necesidades sino porque el sistema las necesita".

La dificultad de conectarse con el propio deseo, es decir, funcionar con la identidad personal, con mi yo propio, se realimenta por el hecho de que siendo esas "necesidades" superficiales y desviadas, inevitablemente conducen a la frustración, lo que, perversamente, volverá a despertar el hambre de consumo. Una consecuencia de ello es la endemia de enfermedades depresivas, cuya raíz está en el debilitamiento o la muerte del deseo a raíz de su ejercicio al servicio de lo ajeno. Asimismo, los frecuentes ataques de pánico se deben a que las redes de la identidad se debilitan y no pueden contener los impulsos primarios, que, así, emergen catastróficamente. Todo indica que el próximo paso no será ya el control del cuerpo, del tiempo o del deseo, sino el control genético.

Lo cierto es que hoy el sistema productivo-económico-financiero está descontrolado. La política no lo conduce. Los directivos de las empresas transnacionales tampoco pueden torcer su rumbo y se limitan a seguir la orientación del mercado. Su tiempo, imperceptible para la posibilidad humana, se mide en millonésimas de segundo, que es la velocidad de las transmisiones digitales. Ese descontrol está alimentado por los monopolios, los lobbies , las corporaciones, la protección estatal, la evasión impositiva.

También los subsidios, que violan el libre juego del mercado cuando les conviene a los poderosos (los agrícolas suman 360.000.000.000 de dólares). También se desvían fondos fuera de los límites del mercado legítimo: el narcotráfico mueve 500.000. 000.000 de dólares, el tráfico de armas, 900.000.000.000. Además, están los préstamos internacionales basados en la corrupción, que hicieron estragos en la Argentina. Nadie puede desmentir a Soros cuando afirma: "El mercado de hoy no es un péndulo de equilibrio, sino una bola de demolición". No sólo por lo apuntado, sino también por la destrucción del medio ambiente.

Un informe elaborado por el Pentágono -silenciado por el gobierno de EE.UU. pero revelado por The Observer- advertía que los cambios climáticos de los próximos 20 años, debido a la contaminación, podrán producir una catástrofe mundial que significa una amenaza a la estabilidad planetaria y "eclipsa la amenaza del terrorismo, constituyéndose en un problema de seguridad nacional para los Estados Unidos". Las consecuencias de ese descontrol son la miseria, la elevada mortalidad infantil, el analfabetismo, las enfermedades endémicas.

De allí que la sociedad del siglo XXI se parece siniestramente a la sociedad feudal: un núcleo opulento rodeado de un vasto anillo de miseria. La Argentina llegó al primer Centenario bajo los gobiernos de una elite que manejaba los destinos del país desde el Club del Progreso o el Jockey Club, pero que había logrado integrarse a la economía y a la cultura internacional y hacer de la Argentina uno de los países más ricos y promisorios del mundo.

Cien años después, en mayo del 2010, seguramente habrá inauguraciones, festivales, discursos, desfiles, concursos, y mucho más, pero el verdadero homenaje al Bicentenario debería ser tener una estrategia para este mundo de altísima complejidad que he tratado de describir en estas líneas. No parece serlo un Mercosur que se desgarra en conflictos internos y que pretende suturarlos con la babelización, incorporando a un Castro y a un Chávez de proyectos políticos diferenciados y comprometedores.

Alvin Toffler escribió algo que debería servirnos de señal de alarma: "Es necesario tener una estrategia para el mundo actual. Si no se la tiene es seguro que uno pertenece a la estrategia del otro". Me temo que eso es lo que hoy nos sucede.

Entre los libros más recientes del autor se cuentan Historias sagradas y Los héroes malditos (Sudamericana).
http://www.lanacion.com.ar/827777
Temen que Misiones se vuelva un feudo
La mira en 2007: el gobernador pretende la reelección indefinida

Temen que Misiones se vuelva un feudo

La oposición y la Iglesia acusan a Rovira, aliado de Kirchner, de manejar la Justicia y usar fondos públicos para su proyecto



POSADAS.- El efecto feudal se propaga. Misiones hoy aparece muy cerca de seguir el camino de las cuatro provincias argentinas con reelección indefinida. Al San Luis de los Rodríguez Saá, la Santa Cruz de Kirchner, La Rioja que fue de Menem y hoy es de Angel Maza y la Formosa de Gildo Insfrán podría sumársele el 29 de octubre próximo este territorio gobernado desde 1999 por el kirchnerista Carlos Rovira, que a fines de junio consiguió los votos para llamar a una convención constituyente que buscará reformar un solo artículo de la Constitución provincial: el 110, que es el que se refiere a los períodos de gobierno.

La férrea y controvertida conducción rovirista consiguió que la Iglesia, la CTA, la UCR, el PJ, el socialismo y ocho partidos más se unieran en el Frente Unidos por la Dignidad, en contra del continuismo. Es fuerte el debate político, y es por momentos de temor el clima que por estos días se vive en Misiones, de acuerdo con dos ex gobernadores, tres presidentes partidarios, un obispo y un líder sindical consultados por LA NACION. Rovira y el presidente de la Legislatura, el oficialista Esteban Lozina, se negaron a recibir a este enviado.

El gobernador transita su segundo mandato consecutivo. Llegó apoyado por Ramón Puerta, luego se distanció de su creador, se apartó también del Partido Justicialista y, con la venia de Néstor Kirchner, se quedó con todo el poder.

Cuenta con mayoría propia en la Legislatura, controla el Tribunal Superior de Justicia (nombró recientemente a cuatro ministros de la Corte, tres de los cuales están acusados por el Colegio de Abogados local de no ser idóneos), maneja a discreción la pauta publicitaria, no habla con los medios críticos y tiene a más de 60 intendentes (sobre 75) de su lado. El que no acepta su liderazgo no recibe obras, acusan en la UCR y en un PJ actualmente intervenido.

Rovira consiguió un milagro, dicen por aquí: por primera vez en la historia de Misiones, una provincia de tradición bipartidista, se juntarán en un frente electoral el PJ y la UCR, para oponerse a la reelección indefinida.

El peronismo, sin embargo, fue intervenido la última semana, después de aquel anuncio. Como interventor, llegó el diputado nacional correntino Hugo Perié, que como primera medida consiguió que la justicia electoral impidiera al PJ formar parte del frente opositor. También busca quitarle los recursos económicos que le corresponden por las últimas elecciones.

El interventor no respondió a las insistentes llamadas de LA NACION, pero dejó dicho, ante medios locales, que "el PJ apoyará la reelección de Rovira". Es en este escenario donde se desarrollan las circunstancias políticas misioneras.

"Hay mucha preocupación, porque Rovira tiene pretensiones hegemónicas. Va a terminar con la democracia. El gobierno ya avasalló a la Justicia y al Poder Legislativo. Por eso, desde la Iglesia vamos a tratar de ir formando conciencia en la gente", señaló el obispo de Iguazú, monseñor Joaquín Piña, a quien los presidentes del Partido Socialista misionero, Mariano Díaz, y del Movimiento de Acción Popular (MAP), Jorge Galeano, le pidieron que encabezara la lista de constituyentes opositores. Galeano incluso admitió a LA NACION haber conversado del tema con el cardenal Jorge Bergoglio.

Derrotero de la oposición

El último viernes, el Frente Unidos por la Dignidad se lanzó públicamente en Posadas. Contó con la presencia de un arco opositor amplio, liderado por un hombre de Hugo Moyano, el sindicalista camionero Adolfo Velásquez; el líder del PJ residual, el senador nacional Luis Viana; el presidente de la UCR provincial, Daniel González, y miembros de nueve partidos más. Estuvo el ex senador Mario Losada (UCR) y adhirieron los ex gobernadores Puerta y Ricardo Barrios Arrechea.

Todos coincidieron en que hay miedo en la provincia. "Rovira es un nazi. Persigue a sus opositores", acusó el jefe del MAP, Jorge Galeano. "Es autoritario; humilla a la oposición y al periodismo; ignora a los críticos y maneja discrecionalmente la pauta. Está claramente en la línea kirchnerista", manifestó Daniel González, jefe de la UCR misionera. "Hay persecución y aprietes", agregó.

Karla Andrea Higa, apoderada del Partido Renovador que le dio el triunfo en 2003 a Rovira y ex viceministra de Acción Cooperativa, dio un ejemplo de esto. "En enero de 2004, cuando yo era funcionaria, Rovira me pidió que estudiara lo de la reelección indefinida. Me negué, y él, esa misma noche, dio órdenes de que me cambiaran la cerradura del despacho. Unos meses después, entraron en mi casa y la destrozaron", dijo a LA NACION.

Según el gobierno, Higa se apartó sola del equipo rovirista, pues apareció una nota de renuncia firmada por ella. "Me falsificaron la firma", dijo acusando la ex funcionaria, quien radicó por esto una denuncia en la Justicia. El expediente es el 337-STJ-2005.

"Es así: acá, el que tiene el poder económico puede hacer que la democracia sea una ficción. Vamos hacia el unicato", se quejó el radical Barrios Arrechea. Uno de los mayores problemas que enfrenta la oposición es el financiamiento de la campaña. "Vamos a necesitar tres millones de pesos para poder competir, pero es casi imposible que los juntemos, y el gobierno tiene todo el aparato", se lamentó.

Muchos piensan así. Por eso es que, en un clima de fuerte tensión política, Misiones parece estar cerca de sumarse al club de las provincias con reelección indefinida. Por José Ignacio LladósEnviado especial Link corto: http://www.lanacion.com.ar/827411

Notas relacionadas
> Lejos de la prensa y del ruido
El aislamiento internacional de la Argentina

Bachelet le ha perdido el afecto que le tuvo. Tabaré Vázquez no pagará más precios políticos para acercarse a Kirchner. Alan García se ha despojado de la histórica sensibilidad de los presidentes peruanos por la Argentina. El propio Evo Morales suele mirarlo desafiante al presidente argentino. Vicente Fox había decidido que México ingresara en el Mercosur por la puerta argentina, pero al final no tuvo más remedio que hacerlo por el postigo que le abrió Brasil. Kirchner se va quedando sin amigos.

El Presidente se queja de que algunos argentinos descubren siempre la razón en los que están afuera y nunca en él. Las cosas son como son y la pregunta que corresponde hacerse es si todos los que están afuera se han equivocado con la Argentina de Kirchner.

Kirchner sólo tiene una buena relación con Lula, producto de la paciencia oceánica del presidente brasileño. Muchas veces, en los años recientes, la paciencia de Lula pareció a punto de colmarse. Pero el líder de Brasil tiene objetivos estratégicos y no permite que ninguna contingencia los enturbie.

Kirchner hace exactamente al revés: tiene objetivos estratégicos relegados por las circunstancias internas, que nunca son otras que las cifras de las encuestas y las elecciones presidenciales para dentro de un año y tres meses. En esa elección remota aún está el eje de su gestión.

Kirchner tiene también una excelente relación con el venezolano Hugo Chávez, un socio rápido y eficaz. No es generoso, porque hace buenos negocios con la Argentina. Pero su sistema político (personalista, más preocupado por satisfacer a los militares que a los políticos) le permite despachar en horas los pedidos de Kirchner. El problema no es la buena relación de Kirchner con Chávez, sino el hecho de que sea la única buena relación de Kirchner en la región. Aun así, con Chávez ha tenido también algunas frialdades, que se apuró en caldear.

El Gobierno ha difundido sus razones para aumentarle el precio del gas a Chile, y buscó varias adhesiones a esa posición. ¿Acaso Chile se había negado a un aumento del precio del gas? Ningún chileno sensato puede ignorar que a la Argentina ya no le sobra el gas, que ahora le compra parte del combustible a Bolivia (antes no lo hacía) y que Evo le aumentó el precio del gas a la Argentina. El problema radica en las promesas que no se cumplen o en las palabras que se cambian entre la boca y los papeles.

El problema es lo que no se dice aquí y el consiguiente estupor en Santiago. Bachelet se fue distendida y tranquila de Córdoba luego de hablar con Kirchner. El presidente argentino le explicó la situación de su país y le aseguró que el precio del gas a Chile oscilaría entre 3,70 y 3,90 dólares por millón de BTU; había hecho las mismas aseveraciones delante de argentinos. Cuatro días después, el Gobierno firmó los papeles correspondientes y aumentó las retenciones del 35 al 45 por ciento, y compensó una pérdida impositiva de Enarsa.

Según el gobierno chileno, el precio del gas oscila (empezó a regir el lunes último) entre 4,60 y 4,80 dólares, casi un dólar más por millón de BTU. Para peor, las declaraciones de queja de una presidenta fueron respondidas en la Argentina por un ministro, Julio De Vido, que en Chile consideraron ofensivas. Sólo Kirchner debió responderle a su colega trasandina.

Bachelet está descompuesta de enojo. Kirchner la ha dejado en manos de sus duros opositores internos y le ha segado cualquier espacio interno para hacer otro gesto hacia la Argentina. Chile cambiará la matriz energética actual y dentro de dos años no precisará más del gas argentino ni del boliviano; el mensaje hacia el proyecto de integración es muy malo.

La convivencia de Bachelet y Kirchner se encerró así, sin remedio, en una perspectiva fría, distante y forzada. Sólo podría modificarla una rectificación de Kirchner no para darle la razón a su colega chilena, sino para cumplir su propia palabra. Puede rectificarse: lo acaba de hacer con el precio del combustible en la frontera. No se supo aquí, pero se sabe en Chile. Lo cierto es que nunca, desde que la democracia gobierna los dos países, la tensión fue tan grave entre la Argentina y Chile.

Tabaré Vázquez le abrió una puerta a Kirchner, en Córdoba, para que se fuera de la derrota en La Haya. Kirchner fue cordial con él y el presidente uruguayo creyó que se abría una instancia de diálogo. Estaba equivocado. Kirchner se abrazó a la derrota para no enemistarse con Gualeguaychú y, por eso, hasta convirtió en legales los ilegales cortes de los puentes.

Las encuestas pueden absorber una derrota en un tribunal lejano, pero no podrían digerir, según Kirchner, que en Gualeguaychú lo acusaran de traición.

Jorge Taiana hizo lo único que no puede hacer el jefe de una diplomacia: mezclar su tarea con una asamblea de vecinos. Los diplomáticos están para hacer otras cosas. Su discurso en Gualeguaychú pulverizó en los hechos cualquier posibilidad de diálogo bilateral con la Argentina.

Cayó en la contradicción también. Si la Argentina sostiene que no tiene pruebas de que las papeleras no contaminarán, como asegura Uruguay, ¿qué pruebas tiene el canciller de que sí contaminarán, como dijo ante un público razonablemente eufórico? Si el discurso de Taiana expresa la posición argentina, entonces el camino será el de la tensión permanente, concluyó un uruguayo acuerdista.

Más tensión habrá, y por mucho tiempo, si la española ENCE se va de Uruguay porque no existe la vocación de un acuerdo. Tabaré Vázquez es otro presidente al que Kirchner le cortó cualquier espacio político interno para insistir en el diálogo con la Argentina. Se pueden defender los intereses de los argentinos sin dinamitar la historia.

¿Kirchner no fue a la asunción de Alan García para no molestar a Chávez, enemigo confeso del presidente peruano? Estaríamos en el peor de los mundos si la política exterior se dirimiera con los desorbitados humores de Caracas. Más vale deducir que no fue porque se enojó con García cuando éste no le perdonó que se metiera en las elecciones peruanas.

Kirchner recibió en Buenos Aires a Ollanta Humala, contrincante de García, y éste le contestó con otro gesto: luego de su triunfo visitó varias capitales de la región, pero eludió Buenos Aires. Estaban a mano. Kirchner pudo haber dado vuelta la página. Después de todo, García ya es presidente de Perú y lo será por cinco años.

Hay una tendencia aislacionista en Kirchner que podría involucrar a su país por mucho tiempo. De hecho, es el momento de mayor crispación internacional de la Argentina -y de menos protagonismo de la diplomacia nacional en el mundo en tiempos normales- desde 1983.

Si dos conflictos fáciles de resolver, como los de Uruguay y Chile, se agravaron con la mirada puesta en los menesteres internos, ¿qué espacio tiene el Gobierno para reflexionar sobre su relación con el resto del mundo y con los muchos trances que lo estremecen? Ninguno. La agenda propia de Kirchner de este año está casi despoblada: lo invitan poco y son pocos los estadistas que lo visitan. Sólo participa de cumbres.

Chile, Uruguay y el mundo deberán esperar hasta después de las próximas elecciones presidenciales. La economía, también. Sólo la sublevación de la calle le quita el sueño a Kirchner. Puede sorprenderlo un problema: un gobernante es juzgado no sólo por lo que hace, sino también por lo que deja de hacer.

Por Joaquín Morales Solá
http://www.lanacion.com.ar/827395
Indice de La Llave de Julio de 2006

Como mostrar a nuestros amigos las fotos que sacamos
El Príncipe
Teodanza, un nuevo medio de acercarse a Dios
¡Basta!!! Por Adolfo Pérez Esquivel
Un hombre u sus amigos
Una bella reflexión
Un año sin Julio
¿Quién te escondería?
El Terrorismo Islámico vs. Israel y Estados Unidos
¿Qué país quieren los argentinos?