lunes, marzo 20, 2006

El embrollo de la ocupación

Por Suhail Hani Daher Akel, para LA NACION

Personajes deplorables formaron parte de la memoria de los pueblos sometidos. Entre ellos se destacó el líder de la propaganda nazi, Joseph Goebbels, quien acuñó la frase: "Miente, miente que algo quedará". La misma fue la tinta en la pluma de aquellos que construyeron el altar de la tergiversación y la deformación. Permanentemente algunos de ellos intentan modificar la historia de un pueblo milenario negando su antigua tradición, humillando y deshumanizando al pueblo palestino.

Con argumentos desacertados, evocan la Biblia sin tomar en cuenta puntos inquietantes en la vida desarrollada en Palestina. Josué, quien después de Moisés encabezó a los hebreos provenientes de Egipto, cita el filo de la espada con la que arrasaron Jericó tras derribar, en 1020 a.C. las murallas de la ciudad cananea-filistea (palestina) más antigua del mundo, con 10.000 años de historia. Con la invasión ocuparon una parte de Canaán, estableciendo el reino de Israel. Enfrentados, el reino se fisuró, dando lugar al de Judá y ocuparon Jerusalén, ciudad administrativa de Canaán.

Fueron los jebuseos, cananeos-semitas de la genealogía palestina los fundadores de Salem (Jerusalén), 3500 años antes de Cristo. Su rey cananeo Maleq Sadec (Melquisedc) recibió en 1850 a.C. a Abraham, quien lo reconoció y le entregó sus diezmos. Siendo después Abraham padre de naciones, fue receptor de la tierra prometida cuando tenía a su único hijo de 13 años, el primogénito Ismael, nacido en Canaán-Falestin (Palestina) fruto del vientre árabe de Hagar. Luego de la promesa, nació de la entraña hebrea de su esposa Sara, su hijo Isaac.

Otras muchas evocaciones pueden echar por tierra los argumentos de las plumas que, obstinadas, continuaron comprometidas en convertir la Biblia en una escritura inmobiliaria para justificar el presente de Israel en la tierra palestina.

Ante las persecuciones en Europa, los judíos de Palestina encontraron un hábitat en el que gozaron de igualdad con los cristianos y los musulmanes. No sufrieron persecuciones religiosas, se respetaron sus lugares sagrados y formaron parte inseparable del pueblo palestino, resistiendo juntos los embates de la historia en las distintas ocupaciones. El judío, al igual que el cristiano y el musulmán nacidos en Palestina, era palestino. La convivencia se resintió cuando los sionistas de Europa, en 1897, decidieron edificar un Estado judío en Palestina.

El Estado israelí se creó sobre la tierra de Palestina gracias a la resolución 181 de la ONU, de 1947, y al terrorismo sionista, que, llegado de Europa, arrasó con 418 aldeas y ciudades palestinas, entre ellas Jerusalén, y expulsó al 60 por ciento del pueblo palestino de su tierra natal. Este terrorismo sionista fue denunciado por la propia ocupación británica en Palestina.

Uno de esos terroristas llegado de Polonia, luego premier de Israel, Yitzhak Shamir, durante el acto del 51er. aniversario de su grupo, Stern, "justificó el terrorismo y el terror para la fundación de Israel", según lo consignó la agencia Reuter el 4 de septiembre de 1991. Curiosamente quienes impusieron esa política de terror hoy acusan a la resistencia palestina de terrorismo. Paradójicamente, intentaron aplastar la insurrección palestina conocida como intifada de la misma manera en que Heinrich Himmler, jefe de las SS, mandó aplastar, en el gueto de Varsovia, el levantamiento judío por considerarlo terrorista.

El mundo convulsionado de principios del siglo XX, la caída de los zares, el advenimiento de la Unión Soviética, las guerras mundiales con sus genocidios y holocaustos, el nuevo orden de Yalta, la caída del colonialismo británico, el surgimiento estadounidense, el ocaso de la Sociedad de las Naciones y la construcción de las Naciones Unidas fueron la incubadora en la que germinaron las perspectivas sionistas de quedarse con Palestina. La colonizaron y la dividieron. Le arrancaron de su seno a una de sus comunidades, la judía, y le dieron, desde 1948, otra identidad: la israelí. Establecieron fronteras unilaterales con un poder que mucho preocupó al científico judío Albert Einstein, quien se negó a ser el primer presidente de Israel. Con su poderío construyeron un Israel nuclear "capaz de volar la región en segundos", según el científico israelí Mordachei Vanunu.

En 1967 ocuparon la totalidad de Palestina e intentaron hacer desaparecer a su pueblo. Al no conseguirlo, no sólo lo convirtieron en víctima de la ocupación, sino, además, de la semántica de los ocupantes. Dijo la premier israelí Golda Meir: "No hay cosa alguna llamados «palestinos»."

En el embrollo de la ocupación, los sionistas adulteraron tanto sus fábulas que intentaron hacer creer que sus relatos e historias fueron verdaderos y que el pueblo natural de Palestina era salvaje, ignorante y con derechos relativos. Sin pudor, en su momento el premier israelí Menahem Beguin dijo ante el Parlamento: "Los palestinos son bestias que caminan sobre dos patas". Como parte de la sinfonía de los relatos, en una entrevista publicada por el diario israelí Haaretz, en 2004, con el principal asesor del premier Ariel Sharon, Dov Weissglas, éste declaró: "Nosotros educamos al mundo para que comprenda que no tenemos ningún interlocutor válido. Y recibimos un certificado de «nadie-con-quien-hablar »".

La demonización fue siempre un leitmotiv para Israel. La OLP, Al Fatah, Yasser Arafat, el liderazgo palestino, la Autoridad Nacional Palestina, la intifada, Hamas y desde el más pequeño al más anciano de los palestinos fueron llamados terroristas y, al igual que al presidente Mahmoud Abbas, desprestigiados y obligados al permanente fracaso. Se les echaron las culpas y las responsabilidades.

Europa nunca aceptaría en sus filas un partido de ultraderecha en el poder. Sin embargo, al parecer, en Israel es posible. Con el triunfo del Likud se estableció, en 2001, el gobierno de ultraderecha encabezado por Sharon, juzgado por los tribunales belgas por "crímenes de lesa humanidad" y por los propios tribunales israelíes por la masacre de cinco mil palestinos refugiados en Sabra y Chatila, en 1982.

Sin embargo, el mundo lo aceptó y no les exigió a Israel y a su flamante gobierno que reconociera al Estado de Palestina, ni que abandonara sus armas de destrucción masiva. Tampoco le bloquearon los 30.000 millones de dólares anuales que le proporciona Estados Unidos y que Israel utiliza para potenciar su material bélico. Nadie levantó su voz ni se atrevió a congelar fondos ni relaciones con un país que viola los derechos humanos, las resoluciones de la ONU y se mantiene como potencia ocupante de Palestina.

En tanto, la democracia palestina es un ejemplo. Es el único país del mundo en el que su pueblo vive en democracia bajo una ocupación extranjera. Israel pretendió reducir esta democracia al servicio de sus intereses coloniales. El triunfo absoluto de Hamas, surgido de la voluntad popular palestina, fue deliberadamente demonizado.

Inoportunos, Europa y Estados Unidos se sumaron, causando un terremoto político poco lógico. Lejos de comprender la angustia palestina bajo la ocupación, le exigieron a Hamas que reconociera al Estado de Israel y abandonara las armas y se bloqueo la ayuda económica humanitaria. ¿Se pueden imponer presiones a un pueblo que como consecuencia de la ocupación extranjera necesita apaciguar su hambruna y sólo porque eligió democráticamente a quienes no agradan a los ocupantes?

En 2005, el 45% del pueblo palestino tuvo dificultades para conseguir alimentos, el 64% de los habitantes de la Franja de Gaza vieron reducidos sus alimentos, la mortalidad infantil superó el 18% y el desempleo llegó al 39%. A esto se suman los casi cinco mil palestinos asesinados en estos últimos cinco años y los más de ocho mil hogares demolidos.

La extorsión económica de Israel por el triunfo de Hamas no es ética. Como no lo es prohibir la moneda palestina, obligando al pueblo a utilizar el dinero israelí, con las figuras que evocan a quienes se quedaron con su tierra y mataron a su gente. Al desborde de la insensibilidad israelí se suman sus chistes. Dov Weissglas disparó éste: "Será como una cita con el dietista. Los palestinos adelgazarán un montón, pero no morirán".

Algo más preocupante fue la declaración del premier israelí Ehud Olmert, quien afirmó: "Israel fijará sus fronteras de aquí a 2010", diseñando una nueva frontera marcada con el muro del apartheid, que se está quedando con el 58% del territorio palestino de 1967.

A Yasser Arafat le llevó largo tiempo hacer comprender su estrategia de reconocer al Estado de Israel. Fueron muchos sus esfuerzos. En 1988, lo logró, dando lugar a un reconocimiento mutuo y al acuerdo de 1993. Nuestro socio en la paz Yitzhak Rabin fue asesinado por un terrorista israelí en 1995, y luego Sharon acabó con la vida de Arafat, convirtiendo la esperanza de ambos pueblos en un fugaz sueño. Al despertar se encontraron separados por un muro que asfixia a Palestina con sus 720 kilómetros de longitud, cuando las fronteras de 1967 sólo alcanzan a 356 kilómetros. Zigzagueante, separa ciudades y aldeas, perfora Jerusalén y activa 397 puestos de control militar israelí.

Sobre la base de sus mitos, Israel hace todo lo necesario para negar el Estado palestino y no acepta ser la potencia ocupante. Estos dos puntos vitales se alejan de la visión palestina de Fatah y Hamas, que no hablan de la destrucción del Estado israelí.

El presidente Abbas mantuvo firme su principio de continuar con el diálogo y el designado primer ministro palestino, Ismael Haniyeh, dijo: "Si Israel declara que dará un Estado al pueblo palestino en los territorios de 1967 y que le otorgará todos sus derechos, estamos dispuestos a reconocerlo". Sin embargo, el ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, advirtió al premier Haniyeh que puede ser blanco de un ataque selectivo.

Frente a la iniquidad israelí, florecen las palabras pronunciadas en 1956 por uno de los fundadores de Israel, David Ben Gurion: "Si fuera un líder árabe, nunca firmaría un acuerdo con Israel. Es normal: hemos tomado su país. Es verdad que Dios nos lo prometió a nosotros. ¿Cómo puede interesarles eso? Nuestro Dios no les pertenece. Existieron el antisemitismo, el nazismo, Hitler, Auschwitz. ¿Eso fue por su culpa? Sólo ven que fuimos y les robamos su país. ¿Por qué aceptarían eso?"

A pesar de todo, el pueblo israelí sigue siendo el principal socio en la paz y junto al pueblo palestino devolverá la dignidad a sus hijos y a los hijos de sus hijos.

El autor es embajador de Palestina en la Argentina.

http://www.lanacion.com.ar/790258
Fuerte crecimiento evangélico en cárceles

Pastores han logrado un alto grado de adhesión en las prisiones de Santa Fe. Muchos pabellones están habitados exclusivamente por presos evangélicos.

La angustia y desesperación de vivir privado de la libertad llevó a que una gran cantidad de presos en las cárceles de Santa Fe se volcaran masivamente a la propuesta evangélica de vivir la fe.Tanto es así que en la cárcel de Coronda o en comisarias de la ciudad de Rosario ya existen pabellones exclusivamente de evangélicos. En Coronda, ocupan 4 pabellones y en siete seccionales de Rosario, el 80 por ciento de los detenidos dice pertenecer a esa iglesia."Si fuera por los pastores, Coronda ya tendría sólo internos evangélicos", afirmó el director del Servicio Penitenciario, Fernando Rosúa, en declaraciones al diario La Capital de Rosario.

El funcionario asegura también que en los pabellones de las cárceles exclusivamente ocupados por evangélicos reinan pautas de convivencia que fijan los propios presos -muchos convertidos en pastores dentro del penal- y hacen la vida carcelaria un poco más llevadera: mejor trato entre los "hermanitos", como se llaman a sí mismos, reglas claras sobre lo que pueden o no hacer y un clima más tranquilo que los agentes penitenciarios celebran.

Según detalla el informe, en los últimos diez años el crecimiento de los credos evangélicos, en especial los pentecostales explotó en la vida dentro de la cárcel.Antonio Tesolini, de la Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC), señaló que el proceso cobró singular intensidad cuando a fines de los 90 las condiciones de vida en el penal de Coronda empeoraron drásticamente por una "política de mano muy dura". Con la cárcel virtualmente dividida en dos, "los pabellones destinados a garantizar una supuesta máxima seguridad empezaron a ser foco de conflictos durísimos y permanentes".

Fue entonces cuando los grupos evangélicos comenzaron a operar con más fuerza dentro de esos pabellones para producir conversiones, entre otras razones porque varios de sus internos ya se habían transformado en pastores. "Eso fue lo que les abrió la puerta y en realidad en ese momento nadie de todos los que trabajábamos en la cárcel lo vio mal, porque indudablemente llegaban y tenían algún tipo de predicamento".

Entre tanto, en las seccionales rosarinas cada vez hay más presos evangélicos visitados varias veces por semana por los pastores: siete penales de comisarías se declararon evangélicos porque el 80 por ciento de sus internos se convirtieron a esa fe e integran el programa "Misión de libertad", mientras que en todas las otras comisarías y subcomisarías los porcentajes varían entre el 20 y el 50 por ciento.

Uno de los principales objetivos que persiguen los pastores es lograr la mejor reinserción en el mundo cuando los internos recuperan su libertad. Pero, admiten, muchos de ellos (uno 30 por ciento) abandona la fe o la vida evangélica cuando salen de la cárcel.
La debilidad y la fuerza, por Mamerto Menapace,
publicado en Madera Verde, Editorial Patria Grande.

Una cosa es ser débiles, y otra no tener fuerzas. La vida nos va poniendo frente a situaciones que no esperábamos. El cansancio nos va entrando hasta muy hondo, a veces. Puede ser por culpa de las cosas inesperadas que continuamente nos sorprenden; o puede ser por lo cotidiano y constante que sabemos nos va a venir.

Y entonces nos sentimos débiles. Y precisamente entonces los demás empiezan a acudir a nosotros. Y no es porque los demás no se den cuenta de que también nosotros somos débiles. Al contrario. Pareciera justamente que porque nos sienten débiles, por eso vienen a nosotros. Y son los débiles los que vienen. Aquellos a los que les duele lo mismo que nos duele a nosotros. Vienen para pedirnos fuerzas, ánimo para seguir, sentido para entender su fracaso o su sufrimiento. Algo, en fin, que a ellos les parece que en nosotros nos ayuda a superar tan fácilmente, lo que a ellos los atora y desanima.

Nos damos cuenta de que la respuesta que buscan es la misma que estamos buscando. Lo que a ellos les duele, también nos duele; y en nosotros mismos.

Y allí nos sentimos profundamente necesitados de fuerza. Diría que hasta biológicamente nos sentimos débiles. Y a nuestra vez se nos presenta la necesidad de acudir a quien nos puede dar la fuerza necesaria, para nosotros y para los demás.

Si sólo creemos en los hombres, acudiremos a otro hombre y prolongaremos hasta el infinito ese pasaje de verdades prestadas, del que pide al que tiene que pedir. Podemos así construir una comunidad humana, de hombres débiles pero solidarios que nos prestamos mutuamente una fuerza de las que todos individualmente carecemos.

Y de repente, todo se puede derrumbar. Tendremos la triste experiencia de habernos estado transmitiendo un cheque sin fondo. Las fuerzas que nos íbamos transmitiendo carecían de respaldo. La cadena de eslabones unidos no estaba agarrada a nada. Todo el proceso que nosotros creíamos constructor de la comunidad era un tremendo embuste, porque estaba basado en una verdad sin fundamente. En una ideología, tal vez. No estábamos prestando un gesto muy coherente, pero vacío de contenido.

No podemos hacer - ni dejar que los otros hagan - un acto de fe ciega e infantil en un último e hipotético eslabón humano que creemos agarrado a lo firme. Porque ese eslabón también participa de nuestra misma debilidad y puede ser que no resista el peso en cadena de los demás.
Te invito a que juntos pensemos dos cosas:

Primero, que no tiene sentido luchar por la construcción de una comunidad si no tenemos fe en la fuerza de Dios, y en la seguridad de que El tiene ganas de darnos esa fuerza necesaria que viene de El.

Segundo: que a la vez que brindamos esa fuerza que no es nuestra porque la recibimos a través del hermano, no dejemos de buscarla directamente por nuestra cuenta en Dios.

Si hacemos este doble esfuerzo recibiendo y a la vez buscando, estaremos unidos a los hermanos y a la vez agarrados a Dios que es el origen verdadero de toda la fuerza. Cada uno brindará a la comunidad la fuerza de la fuerza que le viene de Dios, y la que reciben del hermano. Cada uno se convertirá en minero de la fuerza de Dios, y no en un mero transmisor. Habrá así un aporte valioso, personal. Habrá algo de Dios a través suyo. Creo que cada uno tendría que extraer de Dios el doble de la fuerza que consume, a fin de que el sobrante pase a ser un bien de la comunidad.

De esta manera, siendo débiles, llegaremos a tener fuerza para nosotros mismos y para la comunidad de los hombres en la que cada uno tendrá su riqueza personal para comunicar. Como sucede con las brasas de la hoguera, donde cada uno aporta su calor personal y propio, a la vez que es sostenida e incentivada por el calor del fuego de las demás.

domingo, marzo 19, 2006

Un Kirchner hacia adentro y otro hacia afuera

El exterior, ese mundo extraño y ajeno hasta ahora, empieza a aparecer en su radar. Comprensión con Uruguay. Mensajes amistosos enviados a Madrid. Kirchner parece otro. ¿Lo es? La biografía de Sergio Acevedo dirá que el Presidente nunca cambió.

Jorge Telerman ha descubierto que la confianza presidencial no se consigue sólo con el boato de los ascensos. Afuera, hay que componer. Adentro, prevalece una disciplina de acero. Acevedo no es uruguayo ni español. Hombre honesto, con certezas independientes, su problema fue, quizá, que es santacruceño y, para peor, que era gobernador de la provincia del Presidente.

Es difícil gobernar Santa Cruz, porque allá hasta las cabras están pendientes de Kirchner, reconoció un funcionario que conoce los pliegues íntimos del kirchnerismo. Lo cierto es que la relación de Acevedo con el kirchnerismo era tirante.

Tenía un dejo crítico que el poder actual no tolera, sobre todo dentro de su propio cortijo. Ya cuando era jefe de la SIDE, en los primeros meses de la administración de Kirchner, Acevedo era uno de los pocos funcionarios (si no el único) que le planteaban al Presidente opiniones disidentes. ¿Kirchner quería que Acevedo se fuera? La pregunta no es fácil de contestar.

El ex gobernador tiene predisposición a dejar caer su espíritu en los momentos críticos. Pero es igualmente veraz la versión de que no estaba dispuesto a convertirse en un simple espectador de decisiones nacionales que involucraban a su provincia. El caso más iridiscente es el de las obras públicas, cuyas decisiones pasaban cada vez menos por sus manos, aunque su mano debía firmar los correspondientes documentos del Estado. Se trata de miles de millones de pesos anuales que van a la provincia más consentida por la Nación.

Acevedo decidió traer los fondos de Santa Cruz depositados en el exterior durante la gestión provincial de Kirchner. Dicen que el Presidente no estaba en desacuerdo, pero Acevedo lo anunció como una decisión propia, inconsulta y reparadora. Esas cosas no se le hacen a Kirchner.

En casos de crisis, la política siempre se hace una pregunta esencial: ¿a quién benefició el entrevero? La respuesta, en este caso, no es complicada: a Kirchner. Un gobernador hiperkirchnerista se hizo del poder en Santa Cruz y otros kirchneristas de cepa intocable cayeron en ministerios y secretarías clave de esa provincia.

No era necesaria, con todo, la injusticia de inculparlo a Acevedo, aunque haya sido indirectamente, de violaciones de los derechos humanos, presuntamente perpetrados por la policía local. El ex gobernador es un alma sensible a esos asuntos. Pero Kirchner creyó siempre que la impericia del gobernador prendió el fuego de Las Heras. El perdón no llegó nunca.

Se ha dicho que el ministro Julio De Vido le mordía los talones a Acevedo. En el gobierno de Kirchner nadie hace nada por su cuenta. Si De Vido decidía obras públicas nacionales, sin hablar con el gobernador, era porque su presidente lo había autorizado. Sucede lo mismo cuando Alberto Fernández le pone condiciones públicas al diálogo con Telerman. Kirchner está detrás de él. Fernández y De Vido conocen demasiado a su jefe como para hurgar por cuenta propia en distritos como la Capital y Santa Cruz.

Otra cosa es que los dos ministros hayan unido lo útil con lo agradable, que también es cierto. A Kirchner le molesta, tal vez, ese aire personalista e inmodesto que campea en el espíritu de Telerman, demasiado peronista para el paladar presidencial. Fernández hasta le reprochó, en un diálogo notable por lo áspero, su indiferencia con el destino de Aníbal Ibarra. Creen, más bien, que Telerman se afanó en destronarlo. ¿Telerman imagina un futuro de jefe elegido popularmente en la Capital? Es probable. ¿Por qué no? Sólo tiene un problema: en el vértice kirchnerista se barajan otros nombres. El de Roberto Lavagna o el de Daniel Scioli. Nadie le ha preguntado a éstos, aún, si estarían dispuestos a aceptar el reto electoral. Simplemente los consideran mejores candidatos que Telerman para batir a Mauricio Macri en la Capital.

A Telerman lo persigue la misma sombra que a Acevedo: carga con un alma demasiado incómoda e indiferente frente al liderazgo presidencial.

Tabaré Vázquez optó por un discurso duro y Kirchner por uno comprensivo. Parece que los protagonistas han cambiado su rol en un teatro equivocado. En el fondo, Kirchner sabe que el error está en el lado argentino.

Pueden –y deben– reclamarse las garantías medioambientales, pero ningún país tiene el derecho de aislar a otro. Es cierto que, además, Kirchner tiene más márgenes internos que Tabaré para la conciliación. Al presidente uruguayo lo presionan la política y la sociedad de su país. La diplomacia, si le es fiel a su presidente, debió informarle que a Tabaré Vázquez le había ido muy bien en su gira latinoamericana. Evo Morales, Hugo Chávez y Lula no se limitaron sólo a recibirlo y a escucharlo. Tampoco dijeron nada sobre el diferendo con la Argentina, pero rodearon al uruguayo de gestos cálidos que estuvieron más allá del protocolo. La solidaridad siempre se vuelca del lado del más pequeño.

La flamante presidenta chilena, Michelle Bachelet, había programado una visita a la Argentina como primer gesto internacional de su gobierno. Es doblemente simbólico: los presidentes de Chile nunca salen del país inmediatamente después de su asunción. Pero debió agregarle a su viaje una visita a Montevideo. Ningún mandatario latinoamericano quiere prestarse a la confusión de un apoyo a la Argentina o a Uruguay, menos aún a la Argentina que a Uruguay.

Tabaré ha dicho, con palabras de hombre duro, que nunca había acordado nada con Kirchner. Es cierto. En Santiago de Chile sólo coincidieron en las condiciones necesarias para entablar una negociación, que se plasmaría luego en reuniones en Mar del Plata y en Colonia. Las condiciones consistían en el levantamiento de los cortes y en la paralización por 90 días de las obras de las papeleras. Las empresas están dispuestas a ese paréntesis. Busti pasó las últimas 48 horas hablando con Dios y con el diablo. Trajinó Gualeguaychú para levantar los cortes: La pelota está en nuestras manos, repite.

Los mensajes que llegaron de Madrid fueron inconfundibles. El gobierno de Rodríguez Zapatero está impaciente con las promesas incumplidas de Kirchner. Comenzó a cumplirlas. Firmó la actualización de tarifas para las autopistas (donde hay empresarios españoles); la decisión esperó varios meses en su despacho la famosa oportunidad política que todo lo posterga.

Comenzó también a disciplinar el conflicto con Aerolíneas Argentinas, propiedad de empresarios españoles. Hace pocos días, lo citó al polémico sindicalista y subsecretario de Transporte Aéreo, Ricardo Cirielli, que lideró las huelgas que paralizaron el transporte aéreo de cabotaje. Kirchner lo vapuleó de esta manera: No voy a nacionalizar ni a estatizar esa compañía. Tampoco se la voy a sacar a sus actuales dueños. No hay ninguna razón para hacer eso. Si hay una próxima huelga, vos te irás del Gobierno y yo voy a intervenir los gremios de pilotos y técnicos. Es la posición del Gobierno. Ciertos temblores en Cirielli eran perceptibles cuando abandonó el despacho presidencial. Kirchner es así, para bien o para mal. Por eso, Acevedo prefirió volver a la Patagonia profunda y retomar sus clases de maestro en un colegio de mala muerte.

Por Joaquín Morales Solá
http://www.lanacion.com.ar/790036
El desafío de la increencia

Un documento vaticano habla de cómo evangelizar la cultura

CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 18 marzo 2006 (ZENIT.org).- Un fenómeno claramente establecido en muchos países occidentales es la indiferencia u hostilidad hacia la religión. Acontecimientos recientes como la controversia sobre las caricaturas de Mahoma apuntan a las graves consecuencias que se siguen cuando la sociedad secular no puede apreciar la sensibilidad religiosa, dando lugar a la ofensa innecesaria.

En este contexto un documento disponible en la página web del Vaticano merece una lectura detenida. «La fe cristiana al alba del nuevo milenio y el desafío de la no creencia y la indiferencia religiosa», contiene las conclusiones de la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Cultura de marzo de 2004.

Para preparar el encuentro, el consejo recopiló información de todos los países del mundo. Las preguntas propuestas dan una visión de algunos de los principales rasgos de la secularización.El documento comienza observando la pérdida de fe en el mundo de hoy. «se observa una ruptura de la transmisión de la fe, íntimamente ligada a un proceso de alejamiento de la cultura popular, profundamente impregnada de cristianismo a lo largo de los siglos», establece la introducción.

El debilitamiento de esta cultura religiosa popular trae consigo graves consecuencias en términos de cómo las personas piensan, se comportan y juzgan.«La Iglesia hoy tiene que hacer frente a la indiferencia y la increencia práctica, más que al ateísmo», comentaba el Pontificio Consejo.

Con pocas excepciones, los gobiernos ya no hacen afirmación pública de su ateísmo.No obstante, aunque el número de regímenes marcados por un sistema político ateo se ha reducido, se ha extendido una cierta hostilidad cultural contra las religiones. Esto es palpable en algunos sectores de los medios y se dirige contra el cristianismo, en especial el catolicismo, observaba el documento.La amenaza aquí es más sutil. «verdadera enfermedad del alma, que lleva a vivir ‘como si Dios no existiera’, neopaganismo que idolatra los bienes materiales, los beneficios de la técnica y los frutos del poder», observaba el Pontificio Consejo.

Esto conduce a lo que el documento denomina «homo indifferens», y la búsqueda de la felicidad se reduce a un deseo de prosperidad material y a la satisfacción de los impulsos sexuales.Causas de la increenciaEl documento observaba que, tras la pérdida de la creencia religiosa, hay causas antiguas y nuevas.

Basándose, en parte, en el análisis hecho en la Constitución Pastoral «Gaudium et Spes» del Concilio Vaticano II, el Consejo Pontificio para la Cultura identifica algunos de los principales factores.

-- Las pretensiones de la ciencia moderna. La visión del mundo sin ninguna referencia a Dios, que rechaza su existencia sobre la base de principios científicos, se ha extendido y se ha vuelto un lugar común.

-- El hombre como centro del universo. La cultura occidental está permeada de una forma de subjetivismo que profesa la absoluta subjetividad del individuo y niega la existencia de verdades y valores objetivos. Esta exaltación del individuo significa que la Iglesia ya no es aceptada como una autoridad doctrinal y moral.

-- El escándalo del mal. «El misterio del mal es un escándalo para la inteligencia y sólo la luz de Cristo, crucificado y glorificado puede esclarecer su significado», observa el Pontificio Consejo para la Cultural. Hoy, añade el documento, la conciencia de la presencia del mal se amplifica a través del poder de los medios de comunicación.

-- Los límites de los cristianos y de la Iglesia. Experiencias negativas o desagradables, o los escándalos causados por los sacerdotes, pueden alejar a algunas personas de la Iglesia.

-- La transmisión de la fe. Los cambios en la familia y en las escuelas católicas hacen que sea más difícil la transmisión de la fe a las nuevas generaciones. El poder de los medios también minan también las prácticas culturales tradicionales en el área de la religión.

-- Secularización. Muchos creyentes siguen un estilo de vida en el que Dios y la religión tienen poca importancia.Los cambios en la moralidad sexual también han tenido efectos negativos para la vida de fe, observa el documento.

Creer sin pertenecer

Sin embargo, sería erróneo pensar que esto significa que la religión deja de tener su papel, sostiene el Pontificio Consejo. Tras un rechazo inicial de la religión, hay una suerte de reacción, de una parte de la población al menos, y la gente busca una vez más sostenimiento espiritual.

Pero esta búsqueda ya no se dirige a través de las iglesias establecidas o por medio de las formas tradicionales de culto.Lo que ocurre es un itinerario «totalmente individual, autónomo y guiado por la propia subjetividad».

Esta forma de religiosidad instintiva, explica el Pontificio Consejo, se basa más en emociones que en doctrina y se expresa sin referencia a un Dios personal. El documento la describe como «creer sin pertenecer».

La cultura moderna se caracteriza, por tanto, por un doble fenómeno: «increencia y mala creencia». Ambos tienen en común un deseo de autonomía. El Pontificio Consejo para la Cultura también identifica algunas otras características de estas nuevas formas de creencia.

-- Se trata de una forma romántica de religión, una especie de religión del espíritu y del yo, que hunde sus raíces en las crisis del sujeto, que es cada vez más narcisista, y rechaza todo elemento histórico y objetivo. Esta religión del hágalo usted mismo lleva a las personas a crear una nueva imagen de Dios en cada etapa de sus vidas, según las necesidades que perciben.

-- Es una religión fuertemente subjetiva, en la que el individuo no tiene ninguna obligación de dar cuenta de sus razones o su comportamiento.

-- Es una adhesión a un Dios que con frecuencia no tiene rostro o características personales. Suele verse a Dios más como una fuerza o un ser superior trascendente, pero no como Padre. En algunos círculos esto conduce a una vuelta al panteísmo.

-- Es una religión en la que hay una falta de interés por la cuestión de la verdad. Para muchos, la verdad tiene una connotación negativa, asociada con conceptos tales como «dogmatismo, intolerancia, imposición».Superar obstáculosEl Pontificio Consejo para la Cultura prosigue proponiendo algunas formas de abordar los problemas subrayados.

-- Diálogo, que sea personal, paciente, respetuoso, amoroso, sostenido por la oración. Este diálogo puede basarse tanto en cuestiones fundamentales sobre la vida humana – el significado de la muerte, la experiencia religiosa, la libertad inherente a la persona humana – o sobre los principales temas sociales, como la educación de los jóvenes, la pobreza, los derechos humanos, la libertad religiosa y la bioética.

-- Evangelización de la cultura. Esto puede hacerse de múltiples maneras: testimonio público, como los Días Mundiales de la Juventud; misiones de ciudad que llevan a la Iglesia hasta el mercado; la labor de los movimientos y asociaciones cristianas en la esfera pública y en los medios de comunicación; la cooperación de la Iglesia con organizaciones de no creyentes para hacer cosas que sean buenas en sí mismas; la promoción de eventos públicos sobre temas culturales. En general, esta evangelización necesita asegurar la presencia de la Iglesia en la arena pública, que ayudará a tender un puente entre la realidad espiritual y la vida diaria.

-- Ayudar a las familias a transmitir la fe. Esto puede comenzar como parte de la ayuda ofrecida a las parejas durante su preparación al matrimonio. Una vez que la pareja se casa y tiene hijos necesita asegurar que su fe se vive en formas concretas, como la apropiada celebración de las fiestas religiosas, la oración en familia y las visitas a las iglesias. A través de estos medios los padres pueden ayudar a construir sólidas raíces de fe en sus hijos.

-- Mejorar la educación religiosa. Es necesario hacer esto tanto a nivel parroquial como en las escuelas religiosas.

-- Dar testimonio de la caridad cristiana, por medio del perdón y el amor fraterno.

Al final, el documento toma nota de la necesidad de convencer a los no creyentes de que sólo encontrará la plenitud de su humanidad en Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre. Una tarea que podría probar la fe de cualquier creyente.

ZSI06031801

jueves, marzo 16, 2006

Síndrome de la Abuela Esclava

La sobreexigencia por cuidar a los nietos puede derivar en distintas enfermedades

Se le suele considerar una etapa placentera en la que, lejos de la obligación de la crianza, se puede disfrutar de los más chicos sin culpas. Pero, lejos de las ancianas del pasado, las abuelas de hoy son mujeres activas, con poco tiempo libre. Por eso, muchas veces sienten los pedidos de ayuda de sus hijos como una exigencia. Un médico español acuñó el nombre de “síndrome de la abuela esclava” para definir los casos en los que se les impone la tarea de cuidar a sus nietos como una obligación. Estrés, hipertensión y caidas fortuitas son algunos de los síntomas.

El nacimiento de los nietos es vivido como un capítulo aparte para los abuelos. Luego de toda una vida de trabajo, llegan a esa época en la cual sus hijos ya son grandes, tienen su propia familias y, entonces, pueden comenzar a vivir sin grandes preocupaciones. Sin embargo, por diversas variables, muchas veces los abuelos se hacen cargo del cuidado de sus nietos casi como si fueran sus padres. Y, cuando el placer se convierte en obligación, la responsabilidad “extra” puede estar acompañada por un sinnúmero de problemas de salud.

Sobrecarga. Por lo general, el fenómeno afecta más las abuelas que a los abuelos. Antonio Guijarro Morales, médico cardiólogo de la Universidad de Granada, España, advirtió que existe una patología que el mismo denomina “síndrome de la abuela esclava”. “Es una enfermedad muy frecuente, grave y potencialmente mortal, que afecta a las mujeres adultas con responsabilidades directas de ama de casa”, explicó a PERFIL. Y agregó: “Se manifiesta a causa de una combinación de factores que conducen a una excesiva sobrecarga física y emocional”.

Así, las mujeres que deben seguir ocupando un rol de madre o incluso de padre en relación con sus nietos suelen estar más expuestas a desequilibrios progresivos (corporales y psíquicos) y, de esa manera, sufrir un combo de molestias crónicas como estrés, hipertensión arterial, una sensación persistente de debilidad o decaimiento, caídas fortuitas, tristezas, desánimo y hasta sofocos en la cara, taquicardias, dolores de pecho, dificultad para respirar o mareos.

Obligación. “Se ve mucho en la Argentina. La abuela reemplaza a sus hijos en el cuidado de sus chicos, que suele sumarse a su actividad laboral”, afirmó Hugo Schifis, vicepresidente electo de la Sociedad de Gerentología. “En las casas con un mayor poder adquisitivo, las abuelas pueden contar con la ayuda de personal doméstico. Por el contrario –agregó-, en aquellas donde no tienen ayuda, son las propias abuelas las que deben agacharse para lazar a sus nietos, cambiarles los pañales, cuidarlos. Y así se va deteriorando su salud.”

A veces, obligaciones mucho más sutiles como tener que llevar o buscar al nene al colegio todos los días pueden dejar su huella si se convierten en una exigencia. Pero, por lo general, no es percibido como un problema (y esa es una de las razones por las que, según Guijarro Morales, el síndrome esta subdiagnosticado). Sin ir más lejos, varias de las abuelas consultadas por PERFIL aseguraron que ellas cuidan a sus nietos con gusto, por más que de sus testimonios se desprende que sus tareas se alejan demasiado de la simple ayuda a “malcriarlos”. “Tengo seis nietos, tres varones y tres nenas, y siempre los cuido en la semana. Para mi no es una carga, lo tomo como una gimnasia. Les dedico todo mi tiempo a mis nietos porque mis hijos trabajan hasta los fines de semana”, dijo Leticia, de 56 años, mientras sostenía la mano de su nieta Celina. Por su parte, Ana María, de 63 años, contó que cuida a dos de sus seis nietos todos los días. “Mi hija trabaja, y las dos somos solas, así que le doy una mano con mucho placer. Nunca me canso, gracias a Dios soy de fierro”.

La especialista en sociología de la vejez Julieta Oddone destacó que por lo general quienes suelen hacerse cargo de los nietos son más las abuelas que los abuelos, por la cuestión “maternal” que pesa sobre la mujer. La investigadora del Conicet y de Flasco, además, señaló que, según su trabajo de investigación publicado en la revista Encrucijadas de la UBA, “las abuelas en contexto de pobreza se hacen cargo de sus nietos en un 35% de los casos”. Pero que es un fenómeno que, sin dudas, también ocurre con frecuencia “en los sectores medios y altos”.

Placer. Cuando una relación que por definición debería ser reconfortante pasa a ser conflictiva, los especialistas recomiendan replantear de nuevo las cosas. “Hoy en día, los abuelos son personas de mediana edad, con sus actividades, su trabajo y sus tiempos”, destacó el médico psicogerentólogo Leopoldo Salvarezza. Y explicó que, en definitiva, la raíz del problema está en la relación madre-hijos. “Sucede que la gente joven en situación de conflicto laboral, económico o de otro tipo suele no respetar los tiempos de sus padres (los abuelos). Y pretende que éstos cumplan la tarea de cuidar a sus nietos como si fuera una obligación, cuando en realidad debería tratarse más bien de una actividad placentera.”

De Medicina de Perfil del Domigno 12 de marzo de 2006
Pobreza evangélica

El cuento en la catequesis, por María Inés Casalá

Algo especial de Mamerto Menapace para el Proyecto Compartir coordinado por el Consejo de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Argentina

No era una mala persona. Simplemente no aceptaba su pobreza. La sufría y trataba de defenderse de ella agarrándose de todo lo que pudiera darle seguridades. Con ello se había condenado a estar atado a cuanto pudiera poseer. Tenía así muchas cosas pequeñas que él terminó por considerar esenciales, aunque en realidad eran perfectamente superfluas. Soñaba con el día en que fuera rico.

Lamentablemente identificaba la riqueza con la capacidad de adquirir. Imaginaba lo hermoso que sería el poder disponer de dinero suficiente para poder comprar todo lo que se le ofreciera. Nunca nadie le había hecho notar que: rico no es el que tiene más, sino el que necesita menos.

Como no es más sano el que dispone de más remedios, sino el que no necesita ninguno. Tampoco era una persona que utilizara todas sus pertenencias. Simplemente experimentaba un placer especial en poseerlas. Dedicaba su tiempo a admirarlas, quedándose extasiado frente a cada cosa que lograba adquirir y sentir como propia.

Pertenecía a ese grupo de personas que mira a su automóvil como si fuera un sagrario, pero entra a una iglesia como si fuera un garaje. Sufría de codicia, que es una forma de perder la libertad. Y para ello trabajaba ansiosamente, afanándose por tener más dinero, para poder poseer más. Pensaba que el día que pudiera comprar todo lo que deseara, entonces recién sería feliz. Y se lo pedía a Dios. Y un día Dios se lo concedió. Arando el campo que alquilaba, la reja tropezó con algo duro. Su enfado se convirtió en sorpresa, y esta explotó en alegría cuando constató que se trataba de un tesoro enterrado. Afortunadamente nadie había sido testigo de aquel hallazgo. Estaba completamente solo cuando su buena estrella le permitiera semejante encuentro con la posibilidad de ver cumplido su sueño. Mirando para todos lados, volvió a ocultar lo encontrado y retornó a su casa. Tenía que tomar una dolorosa determinación. La única manera de convertirse en dueño del tesoro , era siendo primero el dueño de aquel campo. Pero para poder comprarlo se vería obligado a vender cuanto poseía. Y esto sí que le costaba algo tremendamente difícil. Porque literalmente se hallaba atado a todas sus pertenencias, aunque en su mayoría fueran perfectamente inútiles en su vida, ya que no lo aportaban otra cosa que el placer de poseerlas. Luchó consigo mismo hasta que finalmente logró vencer. Con un gran dolor en el corazón fue y vendió cuanto poseía, y así pudo comprar el campo. Y una vez dueño de él, desenterró el cofre encontrado, que de esta manera fue suyo. Loco de alegría, cometió el peor disparate que uno podría imaginarse. Pues lo primero que hizo fue gastar todo aquel tesoro comprando cuanto había vendido, y una infinidad de chucherías más.

Con esa actitud, la situación de este hombre llegó a ser mucho peor que al principio. Su corazón quedó peor enterrado de lo que había estado el cofre. Porque allí donde esté ti tesoro estará también tu corazón.

Sugerencias para trabajar el cuento

Ponerse en presencia de Dios.
Leer el cuento en forma personal.
Volverlo a leer detenidamente, para profundizar en su contenido.
Compartir las cosas que más nos llamaron la atención.
Continuar dialogando sobre las preguntas sugeridas.
Hacer un pequeño pero real compromiso personal.
De ser posible hacer también un compromiso grupal.
En oración, ofrecer al Señor todo lo reflexionado y los compromisos asumidos, para que Él los ilumine y los haga crecer.
¿A qué cosas estoy atado?
¿Sé distinguir lo que es esencial y lo que es superficial?
¿Qué cosas son para mí esenciales y cuáles superficiales?
¿Mi vida está guiada por lo esencial o por lo superficial?
¿Qué tiempo le dedico a cada cosa?
¿Soy libre frente al dinero, frente a todas mis posesiones?
¿En qué lo noto?
¿Cuál es mi verdadero tesoro?
¿Cómo lo busco?

miércoles, marzo 15, 2006

El buscador Google permite ver la superficie de Marte

Muestra las imágenes captadas por las sondas espaciales y los robots exploradores.

Los navegantes de Internet tienen ahora la oportunidad de realizar un viaje virtual por el planeta Marte. Esto es posible gracias al acuerdo que realizaron la agencia espacial norteamericana NASA y el buscador de Internet Google al crear el sitio "Google Mars".

A través de la página http://www.google.com/mars se puede observar la superficie del planeta rojo en tres formas diferentes: elevación, visible e infrarroja. Por elevación, a través de un mapa coloreado se puede calcular la altitud del terreno que fue cartografiado por la sonda Mars Orbiter Laser Altimeter de la NASA. En rojo y gris están las superficies más altas. Y en verde y azul, las depresiones. La manera visible permite ver las imágenes tomadas por la Mars Orbiter Camera. Y, por último, el modo infrarrojo, que a través de las fotos captadas por la cámara Thermal Emission Imaging System, muestra las áreas cálidas y frías del planeta.

Otra de las opciones que permite realizar el Google Mars es observar el sistema de cañones, montañas, planicies, dunas y cráteres y encontrar los spacecraft, que muestran los lugares donde aterrizaron Spirit y Opportunnity, los robots espaciales que investigaron y estuvieron en el planeta.

Esta invención de Google aparece luego de que se crearan, primero, Google Maps, un buscador cartográfico que permite encontrar mapas de cualquier rincón del mundo. Después le siguió el Google Earth, que a través de imágenes tomadas por satélite permite ver en detalle todas las ciudades del mundo, inclusive Buenos Aires. Y el último, Google Moon, donde se observa la superficie de la Luna. La pregunta que queda pendiente es: ¿Cuál será el próximo destino del buscador Google?
España analiza un megaplan de ayuda para América latina

Se trata de un proyecto para luchar contra el subdesarrollo en Iberoamérica.

Juan Carlos Algañaraz MADRID CORRESPONSAL jcalganaraz@clarin.com

España planea organizar un Cuerpo de Voluntariado Internacional que tendría un especial protagonismo en los planes de ayuda, cooperación y desarrollo en Iberoamérica. "Sería un voluntariado que tendría su campo de acción privilegiado en América latina", informó ayer el diario El País.

Se trata de una "Alianza para el Progreso a la española", titula el periódico que evoca la famosa iniciativa de John Kennedy.

La propuesta va a ser presentada ante la Cumbre Iberoamericana que se reunirá en Montevideo. Sin embargo, España quiere adelantar el contenido a países clave como Argentina, México y Brasil "para asegurarse una grata acogida", señala el diario.

Enrique Iglesias, secretario general de las cumbres, podría ser el coordinador de la iniciativa española que gestionaría un presupuesto integrado por una "fuerte contribución del Estado" pero también con la colaboración de la iniciativa privada.

En el macroproyecto de ayuda internacional para luchar contra el subdesarrollo, se impulsaría la participación de las "ONGs más activas". El plan "estaría abierto a la incorporación a título individual de los nacionales latinoamericanos e igualmente a la participación oficial de todos los países del área con especial invitación a Brasil y Portugal".

El prestigioso periodista español Miguel Angel Bastenier comenta que "el proyecto, que de tan ambicioso ha de verse como de problemática realización, constituiría, sin embargo, la mejor política exterior que España pudiera desplegar en el siglo XXI. Añade que el "desembarco" español podría ser un "formidable activo" en la América andina, en donde se desarrollo un proceso de fuerte agitación política.

En este sentido apunta a los episodios en Venezuela, liderada por Hugo Chávez, Evo Morales en Bolivia, y el aspirante a presidente de Perú, Ollanta Humala. También menciona los procesos en Ecuador y el crecimiento indígena en América Central, especialmente en Guatemala. Para Bastenier esto impulsa unos tiempos que "se bautizan a sí mismos de poscoloniales".

"Y qué nadie descarte que, en este siglo de contriciones, en el que Francia instaura un día al año para recordar con horror la esclavitud y la trata que la llevó a América, haya que pensar en cómo se hace para pedir perdón", señala el comentarista de El País.

Añade que el esfuerzo de una América latina asociada a España contra el subdesarrollo "exigiría el empeño de una o más generaciones. Entregándose a ella, sin embargo, los europeos —españoles y portugueses— contribuirían a cerrar una herida que lleva abierta ya más de 500 años".
Como freno a la corrupción he propuesto eliminar la inmunidad parlamentaria

Para Antonio Di Pietro, ex fiscal de la Operación "Mani Puylite", los gobernantes "deben dar el ejemplo".

Claudio Mario Aliscioni caliscioni@clarin.com

Sabe que es una figura de atracción mundial, pero no lo demuestra en sus gestos contenidos. Nacido en un hogar de orígenes humildes, a inicios de los 90 saltó a la consideración pública como el fiscal más notable de "Mani pulite" (manos limpias), la legendaria operación judicial que intentó limpiar de corrupción la vida política en Italia. Hoy, a sus 55 años, Antonio Di Pietro sigue defendiendo aquella batalla de un grupo de funcionarios judiciales contra decenas de caciques políticos de su país, muchos de los cuales terminaron en la cárcel. Pero dice que hay que ajustar la mira para frenar la corrupción: "Hace falta dar el ejemplo. No bastan los jueces. Por eso he propuesto eliminar la inmunidad parlamentaria".

Como jefe de su agrupación "Italia de los valores", Di Pietro llegó a Buenos Aires para apoyar la candidatura a senador del argentino Darío Ventimiglia por L'Unione, la alianza de centroizquierda que encabeza Romano Prodi en las elecciones previstas para abril y que lidera las encuestas. Tras una reciente reforma constitucional en Italia, los residentes en el exterior —nativos y naturalizados— pueden ejercer su derecho al voto. En los comicios venideros, unos 300.000 italo-argentinos votarán senadores y diputados para el Parlamento italiano.

—Pese a los procesos judiciales liderados por usted y otros fiscales, la corrupción sigue firme en Italia ¿Esto significa que "Mani pulite" fracasó?, preguntó Clarín en un diálogo con Di Pietro.
—No, no fue un error. "Mani pulite" descubrió la gran corrupción que había en Italia. El premier Silvio Berlusconi era y es dueño de casi todos los grandes medios. Y entonces, hace cinco años, ilusionó a los ciudadanos haciéndoles creer que representaba lo nuevo, que podía defender los intereses generales, cuando sólo defendió los propios. Luego de cinco años, los italianos siguen amargados, desilusionados. El problema, hoy, no es que exista Berlusconi, sino que haya tantas personas que quieran hacer política actuando como Berlusconi. Y eso es parte de la corrupción.

—¿La idea, entonces, sería que "para cambiar las cosas en política hay que cambiar las caras", como dice el lema de su partido?
—Exactamente. Yo me he metido en política con L'Unione de Romano Prodi porque mi formación intenta votar a los italianos de valores y quitar de escena a los italianos condenados, esos italianos del desvalor, de los que debemos avergonzarnos.

—¿Y por qué hay ese reciclado continuo en Italia de las viejas figuras?
—Bueno, aquí también pasa. Me preocupa esta ley electoral para los italianos en el exterior porque puede ser el instrumento para lanzar a bellas figuras o también la ocasión para llevar al Parlamento a cualquier persona de la que deberíamos avergonzarnos.

—¿Pero por qué es posible ese fenómeno?
—Porque se repite esa situación de desafección de los ciudadanos hacia la política. ¡Y son tantos comerciantes de la política los que avanzan! Hay quienes están fuera de los círculos restringidos de la política. Son los que van a buscar el voto a la casa, a comprarlo; luego, lo venden. Hacen un mercado de intercambio entre votos y favores. Entonces ¿qué pasa? Los ciudadanos normalmente no van a votar y pocas personas determinan el resultado por todos.

—¿No habrá ayudado en Italia una caída en la tolerancia hacia la corrupción?
— No, los italianos no son tolerantes con la corrupción. Están desilusionados. Yo digo en mi campaña en Italia: "No hagan como aquellos náufragos en medio del mar que ven la orilla muy lejana y dicen: 'Uy, cuántas brazadas se necesitan todavía, no lo voy a lograr'. Yo digo: 'Nadá, nadá, no pierdas tiempo en calcular cuántas brazadas hacen falta'".

—¿Y qué medidas hacen falta combatir la corrupción? ¿Hay una receta universal?
—No basta la acción represiva de los jueces. Esto es necesario. Pero hace falta también el buen ejemplo. Debemos establecer las reglas de conducta de quienes nos representan, de manera tal que sean ellos los primeros en responder ante la ley. Yo he propuesto la eliminación de la inmunidad parlamentaria.

—¿Cuál es la razón?
— Es que no puede haberla porque quien está en el Parlamento debe estar bajo un control aún más fuerte e incluso antes que los demás. El que está en el gobierno debe tener un canal privilegiado para ser procesado primero. Si se sospecha de él y es inocente, debe ir al juez. Si es culpable, lo mejor entonces es que se vaya a su casa.
Destacan la “violenta ofensiva” israelí contra Jericó, con 6 prisioneros arrancados de una cárcel

Las secciones internacionales abren señalando que el Ejército israelí se llevó ayer de una cárcel de Cisjordania, que debía estar bajo custodia de EE.UU. y de Gran Bretaña, a seis acusados de haber matado al ministro de Turismo, Rehavam Zeevi, entre ellos el líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina, Ahmed Saadat.

El hecho provocó la respuesta palestina, cuando hombres armados irrumpieron en la sede del British Council de Gaza e incendiaron el edificio; luego, recorrieron hoteles buscando extranjeros para secuestrar y tomaron la cárcel de Belén y liberaron a ocho prisioneros.

La Nación muestra un detallado informe sobre Ahmed Saadat, al que califica de “líder dispuesto a luchar o morir”, y habla de su popularidad cuando sostiene que, “A pesar de estar prisionero en Jericó con otros cuatro miembros de su agrupación, fue electo diputado durante las elecciones legislativa del 25 de enero último, ganadas por abrumadora mayoría por Hamas”.

Clarín finaliza su relato informando que “Israel bombardeaba anoche la franja de Gaza después de disparos de cohetes palestinos contra su territorio”; mientras “movimientos palestinos, tras una reunión de emergencia, llamaron a una huelga general para hoy”.

De Diariosobrediarios
Ha muerto Don Sentido Común

Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, Sentido Común,... que ha estado entre nosotros durante muchos años.Nadie sabe a ciencia cierta, cuántos años tenía, puesto que los datos sobre su nacimiento ya hace mucho se han perdido en los vericuetos de la burocracia.

El será recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas como entrar y salir de la lluvia, por qué los pájaros que madrugan consiguen lombrices.La vida no siempre es justa y tal vez haya sido yo el culpable...

Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas (no gastes más de lo que ganas) y estrategias parentales confiables, ( los adultos, no los niños, están a cargo).

Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron reglas bien intencionadas, pero arbitrarias.

Informes respecto de un niño de seis años acusado de abuso sexual por haberle dado un beso a una compañera de clase; adolescentes suspendidos del colegio por haber usado enjuague bucal después de almorzar; y que una maestra fuera despedida por reprender a un alumno indisciplinado, sólo hicieron que empeorara su condición.

Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros simplemente por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos.

Declinó aun más cuando las escuelas debieron requerir un permiso de los padres para administrar una Aspirina, protector solar, o colocar una cinta adhesiva a un alumno; pero, eso sí, no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada y quería abortar.

Sentido Común perdió su deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en contrabando; las iglesias en negocios; y los criminales recibían mejor trato que sus víctimas.

Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda defenderse de un ladrón en su propia casa, pero que el ladrón pueda demandarnos por agresión.

La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres, Verdad y Confianza; la de su esposa, Discreción; su hija Responsabilidad y su hijo, Raciocinio.

Lo sobreviven sus tres hermanastros; Conozco Mis Derechos, Otro Tiene La Culpa y Yo soy Una Víctima.

No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron que se había ido.

Si aun lo recordás, reenvía este mail.Caso contrario, unite a la mayoría y no hagas nada.

Recibido por correo electrónico
Los monjes muestran sus raíces a una sociedad que las ha olvidado

Visita del cardenal Murphy-O'Connor a la abadía benedictina de Downside BATH (Reino Unido), martes, 14 marzo 2006 (ZENIT.org).

En la actual Europa en la que se da el fenómeno de «creer sin pertenecer a nada», donde la familia es frágil, los monasterios enseñan el «arte de pertenecerse», reconoció el arzobispo de Westminster al visitar a los monjes de la Abadía de Downside. El cardenal Cormac Murphy-O'Connor dijo estas palabras en la eucaristía de celebración de la fiesta de san Gregorio y en el cuatro centenario de este monasterio benedictino, joya de arte y espiritualidad situada en Stratton-on-the-Fosse, cerca de la localidad balnearia de Bath, al sureste de Inglaterra.

En una sociedad en la que la gente busca los «frutos» sin tener «raíces», las comunidades monásticas muestran con su existencia «las raíces de nuestra existencia a las que hay que prestar atención, si queremos que nuestras vidas estén llenas de alegría», dijo el cardenal en su homilía.Un monasterio «no es una evasión de la fragilidad de la naturaleza humana, sino un modo de descubrirla y transformarla», añadió.

Es un lugar de «ayuda mutua y relaciones de alianza» donde «las personas aprenden a relacionarse, a amar a los demás, a encontrar a la persona más allá del cliché, a vivir la ternura, a comunicar, a perdonar, a crecer en libertad y a rezar juntos», indicó el cardenal.

El arzobispo de Westminster alabó la regla de san Benito a la que describió como «una roca aunque no es algo duro».Afirmó que le gustaría ver cada una de las reglas y doctrinas de la Iglesia de la misma manera en que san Benito entendía las suyas: «como suaves estímulos para cambiar y no como pesados fardos; lecciones de la escuela del amor».

El cardenal Murphy-O'Connor subrayó que por estos motivos «es un tiempo oportuno para ser monje» y formar parte de «una gran tradición que es vehículo de gracia abundante».

Felicitando a la Abadía de Downside en su aniversario, recomendó a los monjes: «Seguid haciendo de vuestro monasterio un espacio de libertad alegre, signo de paz y recuerdo de la belleza de la santidad».

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martes, marzo 14, 2006

El relojero, por Mamerto Menapace, publicado en Cuentos Rodados,
Editorial Patria Grande

De esto hace mucho tiempo. Epoca en la que todavía todo oficio era un arte y una herencia. El hijo aprendía de su padre, lo que éste había sabido por su abuelo. El trabajo heredado terminaba por dar un apellido a la familia. Existían así los Herrero, los Barrero, la familia de Tejedor, etcétera.

Bueno, en aquella época y en un pueblito perdido en la montaña, pasaba más o menos lo mismo que sucedía en todas las otras poblaciones. Las necesidades de la gente eran satisfechas por las diferentes familias que con sus oficios heredados se preocupaban de solucionar todos los problemas. Cada día, el aguatero con su familia traía desde el río cercano toda el agua que el pueblito necesitaba. El cantero hacía lo mismo con respecto a las piedras y lajas necesarias para la construcción o reparación de las viviendas. El panadero se ocupaba con los suyos de amasar la harina y hornear el pan que se consumiría. Y así pasaba con el carnicero, el zapatero, el relojero. Cada uno se sentía útil y necesario al aportar lo suyo a las necesidades comunes. Nadie se sentía más que los otros, porque todos eran necesarios.

Pero un día algo vino a turbar la tranquila vida de los pobladores de aquella aldea perdida en la montaña. En un amanecer se sintió a lo lejos el clarín del heraldo que hacía de postillón o correo. El retumbo de los cascos de caballo se fue acercando y finalmente se lo vio doblar la calle que daba entrada al pueblito: un caballo sudoroso que fue frenado justo delante de la puerta de la casa del relojero. El heraldo le entregó un grueso sobre que traía noticias de la capital. Toda la gente se mantuvo a la expectativa a la puerta de sus casas a fin de conocer la importante noticia que seguramente se sabría de un momento al otro.

Y así fue efectivamente. Pronto corrió por todo el pueblo la voz de que desde la capital lo llamaban al relojero para que se hiciera cargo de una enorme herencia que un pariente le había legado. Toda la población quedó consternada. El pueblito se quedaría sin relojero. Todos se sintieron turbados frente a la idea de que desde aquel día, algo faltaría al irse quien se ocupaba de atender los relojes con los que podían conocer la hora exacta.

Al día siguiente una pesada carreta cargada con todas las pertenencias de la familia, cruzaba lentamente el poblado, alejándose quizás para siempre rumbo a la ciudad capital. En ella se marchaba el relojero con toda su gente: el viejo abuelo y los hijos pequeños. Nadie quedaba en el lugar que pudiera entender de relojes.

La gente se sintió huérfana, y comenzó a mirar ansiosamente y a cada rato el reloj de la torre de la Iglesia. Otro tanto hacía cada uno con su propio reloj de bolsillo. Con el pasar de los días el sentimiento comenzó a cambiar. El relojero se había ido y nada había cambiado. Todo seguía en plena normalidad. El aparato de la torre y los de cada uno seguía rítmicamente funcionando y dando la hora sin contratiempo alguno.

-¡Caramba!- se decía la gente. Nos hemos asustado de gusto. Después de todo, el relojero no era una persona indispensable entre nosotros. Se ha marchado y todo sigue en orden y bien como cuando él estaba aquí. Otra cosa muy distinta hubiera sido sin el panadero. No había porqué preocuparse. Bien se podía vivir sin el ausente.

Y los días fueron pasando, haciéndose meses. De pronto a alguien se le cayó el reloj, y aunque al sacudirlo comenzó a funcionar, desde ese día su manera de señalar la hora ya no era de fiar. Adelantaba o atrasaba sin motivo aparente. Fue inútil sacudirlo o darle cuerda. La cosa no parecía tener solución. De manera que el propietario del aparato decidió guardarlo en su mesita de luz, y bien pronto lo olvidó al ir amontonando sobre él otras cosas que también iban a para al mismo lugar de descanso.

Y lo que le pasó a esta persona, le fue sucediendo más o menos al resto de los pobladores. En pocos años todos los relojes, por una causa o por otra, dejaron de funcionar normalmente, y con ello ya no fueron de fiar. Recién entonces se comenzó a notar la ausencia del relojero. Pero era inútil lamentarlo. Ya n estaba, y esto sucedía desde hacía varios años. Por ello cada uno guardó su reloj en el cajón de la mesa de luz, y poco a poco lo fue olvidando y arrinconando.

Digo mal al decir que todos hacían esto. Porque hubo alguien que obró de una manera extraña. Su reloj también se descompuso. Dejó de marcar la hora correcta, y ya fue poco menos que inútil. Pero esta persona tenía cariño por aquel objeto que recibiera de sus antepasados, y que lo acompañara cada día con sus exigencias de darle cuerda por la noche, y de marcarle el ritmo de las horas durante la jornada. Por ello no lo abandonó al olvido de las cosas inútiles. Cierto: no le servía de gran cosa. Pero lo mismo, cada noche, antes de acostarse cumplía con el rito de sacar el reloj del cajón, para darle fielmente cuerda a fin de que se mantuviera funcionando. Le corregía la hora más o menos intuitivamente recordando las últimas campanadas del reloj de la iglesia. Luego lo volvía a guardar hasta la noche siguiente en que repetía religiosamente el gesto.

Un buen día, la población fue nuevamente sacudida por una noticia. ¡Retornaba el relojero! Se armó un enorme revuelo. Cada uno comenzó a buscar ansiosamente entre sus cosas olvidadas el reloj abandonado por inútil a fin de hacerlo llegar lo antes posible al que podría arreglárselo. En esta búsqueda aparecieron cartas no contestadas, facturas no pagadas, junto al reloj ya medio oxidado.

Fue inútil. Los viejos engranajes tanto tiempo olvidados, estaban trabados por el óxido y el aceite endurecido. Apenas puestos en funcionamiento, comenzaron a descomponerse nuevamente: a uno se le quebraba la cuerda, a otro se le rompía un eje, al de más allá se le partía un engranaje. No había compostura posible para objetos tanto tiempo detenidos. Se habían definitiva e irremediablemente deteriorado.

Solamente uno de los relojes pudo ser reparado con relativa facilidad. El que se había mantenido en funcionamiento aunque no marcara correctamente la hora. La fidelidad de su dueño que cada noche le diera cuerda, había mantenido su maquinaria lubricada y en buen estado. Bastó con enderezarle el eje torcido y colocar sus piezas en la posición debida, y todo volvió a andar como en sus mejores tiempos.

La fidelidad a un cariño había hecho superar la utilidad, y había mantenido la realidad en espera de tiempos mejores. Ello había posibilitado la recuperación.

La oración pertenece a este tipo de realidades. Tiene mucho de herencia, poco de utilidad a corta distancia, necesidad de fidelidad constante, y capacidad de recuperación plena cuando regrese el relojero.
Voluntarios del mundo, uníos

Diego Pando, para Clarín

COUNTRY MANAGER BUMERAN

Muchas organizaciones de América Latina y el mundo necesitan voluntarios y profesionales que los ayuden en su trabajo diario. Al mismo tiempo, sabemos que hay mucha gente con tiempo ocioso, capacidad y deseos de marcar una diferencia en sus comunidades. Hay varios factores que influyen en esta elección. Unos lo hacen por simple entrega al prójimo, otros para ganar experiencia laboral, y están los que siguen un ejemplo de vida.

Creemos que el voluntariado fue redescubierto: hace unos años se sabía que le hacía bien a la sociedad, pero ahora también se lo valora por el bien que les hace a los propios voluntarios.

Por ello, y en conjunto con Idealistas.org lanzamos un canal de voluntariado dentro de nuestro sitio para que los postulantes puedan colaborar con Organizaciones No Gubernamentales.

Así, los interesados en realizar trabajos comunitarios con aquellas ONG que necesitan de esta ayuda, pueden conectarse entre sí.

Es una herramienta que permite a las ONG —que realizan diariamente un gran esfuerzo para mejorar el ámbito en el cual se desempeñan— publicar sus búsquedas de voluntarios y alcanzar un universo de más de 3 millones de postulantes en la región.

Asimismo, es primordial proveer a los usuarios el acceso a información acerca de cómo podrían contribuir con su esfuerzo, conocimientos técnicos, red de contactos, entre otros, con las labores de diferentes organizaciones no gubernamentales. Y la posibilidad de evaluar los requerimientos y alternativas de voluntariado requerido por las ONG que operan en Argentina.

Es trascendental que las empresas emprendan acciones y alianzas ligadas al voluntariado; y mostrar que pueden colaborar con el bien común sin desviarse de su estrategia principal de negocio. No importa cuánto tiempo, mucho o poco; no importan cuántas ganas, muchas o pocas: el voluntariado es para todos.
Involucrar a los empleados en la búsqueda de personal

IBM implementó un programa que otorga bonos a sus empleados por presentar CV de potenciales candidatos, con el objetivo de armar una base de datos.

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Gabriela Samela, para Clarín

El "boca a boca" suele ser un canal de comunicación altamente eficaz. Esto también se aplica a las búsquedas laborales: cuando hay posiciones vacantes en una empresa, espontáneamente los empleados las difunden entre conocidos y surgen las más diversas recomendaciones.

El Programa de Referencias implementado por la empresa IBM (Employee Referral Bonus Program ERBP) sistematiza estos contactos informales, de manera que resulten provechosos tanto para la compañía como para los empleados que participan con sus recomendaciones.

"El ERBP ya existía en la compañía a nivel regional", señala Alejandro Raffin, responsable de Recursos Humanos de la división consultoría de IBM: "Lo que hicimos fue adaptarlo a una necesidad local".

El programa se lanzó en la Argentina en setiembre pasado con dos objetivos: formar una base de datos y cubrir vacantes en la empresa de consultores con experiencia en SAP.

El objetivo del Programa de Referencias es que empleados regulares sugieran candidatos con un determinado perfil, que puedan ser elegidos como futuros empleados de la compañía. Los empleados que participan de la propuesta y cumplen con sus requisitos, pueden acceder a bonos de reconocimiento.

Se recibieron 269 curriculum, presentados por 63 empleados. La empresa definió los parámetros de eligibilidad de los CV (en este caso, consultores certificados en SAP, entre otros requisitos) y los empleados debieron enviar los curriculums de las personas referidas a una dirección de correo electrónico.

Los que presentaron entre 5 y 9 CV elegibles recibieron un bono de 200 dólares. Quienes presentaron 10 o más CV recibieron otros 200 dólares más. Los que lograron incorporaciones de alguno de los CV presentados, recibieron un bono de 800 dólares.

"Con este programa, recibimos 107 CV en un mes; no todos indicados para lo que se necesita hoy, pero sí para formar parte de una base de datos. Además, se incorporaron seis personas y dos están en proceso de reclutamiento", señala Raffin.



Objetivos

El ejecutivo reconoce que el perfil buscado es difícil de encontrar. A la competitividad actual del mercado, se agrega que "IBM busca profesionales de alto nivel: con formación universitaria, dominio de inglés, disponibilidad para viajar, etc.", dice.

Pero además de cumplir con el objetivo de reclutamiento planteado, el programa sirvió para movilizar e involucrar al personal.

Ricardo Mandel, responsable de Relaciones con Universidades de IBM Argentina, participó del programa y se hizo acreedor de un bono por la incorporación de uno de los CV presentados.

"Todos los empleados podemos conocer buenos candidatos para cubrir las posiciones requeridas y el sólo hecho de enterarnos de un perfil que la empresa está buscando nos permite hacer esa contribución", dice Mandel.

En su caso, recomendó a estudiantes y jóvenes profesionales con los que había estado trabajando y "a varios amigos y conocidos que tenían experiencia en las áreas requeridas".

También en IBM Venezuela se realizó por primera vez el programa en busca de consultores SAP. A Blanca Perotti, Partner de la División Consultoría de la empresa en ese país, le pareció que esta vía era más idónea para presentar CV que las vías informales "de enviarlo a un gerente".

"Realmente no hice una búsqueda. Cuatro de seis CV que finalmente envié ya los tenía y afortunadamente cumplían con los requisitos; y dos de ellos pertenecían a personas con las que estaba trabajando en un proyecto y que iban a quedar sin trabajo cuando finalizara, ya que estaban contratadas por el cliente", cuenta Perotti.
Ropa argentina: ahora buscan cómo salir a vestir al mundo

La devaluación hizo renacer a la industria. Y aparecieron marcas locales que compiten mano a mano con las extranjeras. Los límites de un sector de pymes.

Oscar Martínez. omartinez@clarin.com

¿Qué producto argentino está presente en 64 países del mundo? Piénselo bien porque puede equivocarse. Es la indumentaria con la etiqueta "made in Argentine", que se encuentra desde Angola hasta Francia. Una industria que fue beneficiada como pocas por la devaluación y que ganó mercados, tanto afuera como en el país, apostando a competir con las importadas —un mercado sofisticado—, en base a creatividad, diseño, calidad y el uso de fibras nuevas.

Un sector con mucha potencialidad, pero que todavía padece un notable grado de informalidad, muy poco financiamiento y, sobre todo, falta de personal y management capacitado. Una industria que trabaja casi al ciento por ciento de su capacidad instalada y en la cual comienzan a notarse cuellos de botella por la falta de inversiones."

Los costos argentinos se abarataron por la devaluación, ahora me sale más barato producir en la Argentina que en Bali", explica Agostina Bianchi, una diseñadora que exporta el grueso de su producción bajo la marca "Hot Babe Couture" . "Tenemos excelente diseño y la mano de obra y la confección es muy buena", agrega Martín Arteaga, de Vitamina, que compite de igual a igual con marcas internacionales en varios paíeses de la región. "Básicamente se trató de un cambio en los precios relativos, la devaluación generó toda esta explosión en la moda", dice, a su turno, Ignacio de Mendiguren, ex ministro de la Producción, empresario del rubro y presidente de la Federación de la Industria Textil.

Los números de la indumentaria, una rama de la industria textil, son más que interesantes (ver infografía) y todos sus actores reconocen que la devaluación de 2002 fue el punto de inflexión. "No puede hablarse de un 'boom', pero sí claramente de un mejora importante, una recuperación, a partir de la devaluación. Hay una protección natural por el tipo de cambio y se nota también que mejoró el ingreso de la gente y el consumo", sostiene Héctor Kolodny, director ejecutivo de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI).

Productos segmentados

Explicó que "la base del crecimiento de la industria es el producto diferenciado. No podemos competir por cantidad, no hay inversiones ni mercado suficiente, pero tenemos la calidad y el diseño necesarios como para hacernos notar". Aseguró que "aparecieron marcas argentinas, con diseño argentino y materias primas y fibras locales", y sostuvo que "más del 17% de las compras de los turistas son indumentaria. No de cuero, sino textiles".

La apuesta por el "nicho" es evidente al menos en un sector importante de la industria. Y el auge de carreras universitarias o terciarias vinculadas al diseño y la confección, así como la aparición de barrios o ejes comerciales dedicados a la que podría definirse como "indumentaria de autor", como Palermo y en menor medida San Telmo, o la aparición en los shoppings de locales dedicados a la venta de ropa con marca "nacional", parecerían indicar que el sector tiene mucho para seguir creciendo.

Agujas con poco hilo

Según Kolodny, este pronóstico se enfrenta con algunos frentes de tormenta. "Tenemos un importante déficit de capacitación, y no sólo de operarios, sino también de supervisores, mecánicos, gerentes e incluso empresarios". Y agregó que "si bien ésta no es una actividad capital intensiva, se necesita mejorar el acceso al crédito", aunque reconoce que "uno de los mayores problemas que tenemos es la informalidad. No sólo por la ferias de La Salada o Francisco Solano, sino también porque el 78% de la actividad productiva, los talleres, está en la marginalidad, en negro para decirlo más claro".

Por eso, quizás, están pensando en armar mecanismo de financiamiento propios de sector, tales como fideicomisos, para lo cual están trabajando con el "paraguas" de la Federación de la Industria Textil y Garantizar, la sociedad de garantías recíprocas oficial.

En el mercado local, las marcas nacionales y los productos fabricados en el país ya se ganaron un lugar en las vidrieras. El desafío es salir en mayor escala al exterior. "Las posibilidades son muy buenas. Las marcas nacionales ya compiten y en muchos casos reemplazaron a las extranjeras. El público ABC1 ya nos elige y no sólo en el país. El año pasado exportamos 200 millones de dólares y vamos por más en 2006", se entusiasmó De Mendiguren. Y brinda una cifra: "por cada millón de dólares que exportamos le damos trabajo a 22 personas. En la industria petrolera, la proporción es de una persona por millón exportado".

Por eso, "es importante ayudar a que este fenómeno salga al exterior". Y rescata, en ese sentido, el convenio que firmó la CIAI con la Fundación Export.AR, de la Cancillería, para formular un Plan Estratégico de Promoción Internacional de indumentaria, y aportar valor al proyecto de Marca País para consolidar la imagen de la Argentina como ámbito productivo de moda y diseño. La idea es duplicar las exportaciones y entre las actividades previstas se encuentra "La Semana Argentina" que se realizará en la Tienda Harrod's, de Londres."

La mayoría de las empresas locales estaba en convocatoria o a punto de bajar las persianas y ahora podemos decir que salimos solos, sin ayuda de nadie. La devaluación fue el punto de partida, y ahora ya tenemos una base importante para crecer más", sostuvo el dirigente empresario.

Modelo propio

Explica que, a diferencia de otras experiencias, "en la Argentina la mayoría de las marcas tienen talleres y locales propios" y que esto significa "una multiplicación del capital y la necesidad de capacitación, ya que muchas veces el mismo empresario es el que diseña, fabrica y supervisa los locales". Asegura que "vender moda es vender creatividad" y que "el diseño no es sólo ropa. Muchos diseñadores comenzaron con ropa y ahora ya tenemos muebles, vajilla y diversos artículos bajo la misma marca".

Arteaga es uno de esos multiempresarios que, con un toque de orgullo, sostiene que "competimos con las primeras marcas internacionales". Dice que las prendas argentinas tienen muy buen diseño y excelente calidad, "para un público ABC1". Como ejemplo, da su propio caso: "estamos en Chile, Uruguay, Perú y acabamos de desembarcar en Colombia con mucho éxito. En Europa ya tenemos buena presencia en Italia, Francia y España. Y a fin de mes viajamos a Rusia con una delegación de empresarios de varios rubros, para abrir ese mercado. Pero nosotros no financiamos al comprador, es una desventaja porque sería muy bueno disponer de líneas de prefinanciación".

Explica que su empresa no tiene una gran escala porque "apuntamos a un público muy acotado". Y comenta que, al menos en su producción, "el 90% de lo que tenemos, menos algunas telas, es producido en la Argentina. La mano de obra y la confección es muy buena, pero necesitamos hilados más sofisticados e impulsar fibras nuestras, propias, para tener más elementos distintivos".

Pero Artega cree que esto no será sencillo: "la industria está trabajando a full. Pero no hay inversión suficiente y están funcionando los viejos talleres de siempre. Para seguir creciendo y dar todo lo que tenemos hay que invertir mucho más".

domingo, marzo 12, 2006

Polémica por cómo se distribuye el ingreso

Un trabajo de la UBA dice que la economía creció más que la masa salarial. Esto explicaría el actual modelo de distribución del ingreso.

Ismael Bermúdez. ibermudez@clarin.com

Con el repunte de la economía volvió a reinstalarse en la Argentina la discusión sobre el reparto de los ingresos. La polémica cobró fuerza el mes pasado, cuando el INDEC divulgó los datos de distribución de los ingresos del tercer trimestre de 2005 que marcaron una ampliación de la distancia entre las franjas más pobres y más ricas de la población a 31 veces, un récord en la serie histórica del INDEC.

Esa medición comprende la distribución personal de los ingresos, así llamada porque incluye a toda la población con ingresos, ya sean asalariados, cuentapropistas, profesionales, jubilados o patrones, percibidos en negro o en blanco. Pero también existe otra forma de medir los ingresos —la llamada distribución funcional— en función del lugar que se ocupa en el proceso de producción. "Tradicionalmente, el indicador por excelencia es la participación de la masa salarial total en el ingreso susceptible de ser distribuido", precisa un documento del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (CEPED) de la UBA.

A pesar de su importancia para la definición de políticas sociales, el CEPED sostiene que "en nuestro país desde mediados de la década del 70 el análisis de la dis tribución funcional de los ingresos ha sido relegado a un segundo plano, hasta prácticamente desaparecer en los 90", para agregar que "esta creciente ausencia de la temática tiene su máxima expresión en la falta de información sistemática oficial, cuya última versión oficial data de 1975".

Lo que viene

No obstante, el tema vuelve a cobrar relevancia por las negociaciones salariales en curso porque, si bien comprenden a una parte de los trabajadores —los que están en blanco y convencionados— empresarios y sindicalistas fundamentan sus reclamos o lo que pueden conceder en base a cifras y estadísticas oficiales.

De esos datos surge que por los aumentos de suma fija y los acuerdos salariales de convenio, los trabajadores registrados fueron los que mejor pudieron defenderse de la inflación, pero aún así continúan con un poder de compra inferior en casi 10% al que tenían en 2001.

Las cifras cambian si a los sueldos se agrega el aumento de los puestos de trabajo en blanco, con lo que se obtiene la masa salarial total. En ese lapso, la masa salarial bruta (antes de los descuentos) que pagaron las empresas creció 81,7%, mientras el PBI en pesos corrientes, el 96,9%.

Así, la participación de los trabajadores registrados en el PBI —medida por la masa salarial bruta, sin la carga patronal— disminuyó del 21,7 al 20%.

Sumando los empleados no registrados y los cuentapropistas, la caída sería mayor porque tuvieron mejoras salariales muy por debajo de la inflación.

Estas cifras ayudan a explicar por qué la distribución del ingreso continúa siendo regresiva a pesar del fuerte crecimiento de la economía. Una parte se debe a la propia inflación que es un mecanismo de transferencia de ingresos que perjudica, en mayor medida, a los asalariados y a otros sectores de ingresos fijos. Y la otra, a la distribución del propio crecimiento ya que la fuerza laboral no participó del incremento de la productividad.

sábado, marzo 11, 2006

Historia de un faro, por Mamerto Menapace, publicado en La sal de la tierra,
Editorial Patria Grande.

El velero había salido lleno de euforia y de esperanza del puerto de Buenos Aires buscando el Pacífico. Pero al llegar hasta allí no tenía más remedio que bordear la tierra en busca de la brecha que por el Cabo de Hornos le permitiera torcer hacia la derecha rumbo hacia el mar grande. Por eso puso confiado proa al sur, aunque su meta fuera el oeste.

Pero el cambio de rumbo no se hizo. Tal vez se navegaba con las velas demasiado desplegadas. Tal vez fuera de noche cuando se pasó frente a la brecha. A lo mejor sucedió durante una tormenta. No sé. Lo cierto fue que se continuó al sur, rumbo al frío, rumbo al polo.
El error se fue haciendo duda a medida que subía a la conciencia. Una vez plenamente instalado en la conciencia, la duda floreció en angustia.

El pobre velero se encontró rodeado por los témpanos, por el frío, las tormentas y un sol lejano que cada vez se alejaba menos del horizonte. Entonces fue cuando se tuvo conciencia de haber equivocado el rumbo. De estar marchando hacia la nada, hacia el vacío del frío y de la muerte. Se le preguntó a la brújula: pero la brújula había enloquecido. Porque en el polo las brújulas enloquecen y comienzan una danza que contagia a los marineros.

Ya no tenía sentido seguir. ¿Para qué? Si cada esfuerzo hacia adelante era un paso hacia la nada fría de la muerte. Algo que embretaba aún más entre los hielos, la oscuridad y las tormentas.
Se quiso preguntar a las estrellas. Pero las estrellas revoloteaban en círculo alrededor de un polo cósmico invisible lo mismo que los albatros alrededor del mástil del velero. En el polo, las estrellas no nacen ni mueren, simplemente giran equidistantes al horizonte. Allí, cerca del polo, poner proa una estrella hubiera sido simplemente girar sobre sí mismo.

Entonces ¿nada había ni en el barco ni en el cielo, que fuera capaz de devolver el rumbo? Porque el hecho de no saber dónde se estaba, quitaba todo sentido a lo que se tenía. Los grandes puntos de referencia eran todos ambiguos. Porque en el polo todo es ambiguo, hasta el mismo movimiento.

Y fue entonces cuando se recibió el mensaje.

Tres cortas… una larga… silencio. Tres cortas… una larga… silencio. Tres…

El brillo intermitente despertó la curiosidad de esos hombres hambrientos de señales. No. No podía ser una estrella; porque ese brillo estaba allí, sobre la misma línea horizontal que ellos. Participaba del movimiento de las mismas olas, rodeado por los mismos témpanos y el mismo desamparo del frío y las tormentas. Tenía que ser un signo de presencia humana. Era un faro.
Y el faro continuaba fiel al ritmo de sus intermitencias: tres cortas… una larga… silencio. Tres…
Y esos marineros aturdidos por el ruido y la tormenta que silbaba en el cordaje de sus mástiles hubieran preferido que en lugar de ese silencio, el faro les enviara una palabra con la que se identificara a sí mismo y los ubicara a ellos. Pero el faro en su soledad tenía sólo un medio para comunicarse y manifestar su identidad: la fidelidad al ritmo de sus intermitencias. Y continuó lanzando sobre la tormenta, las olas y los témpanos, su mensaje de luz con pañales de silencio.
¿Desembarcar en el faro? Era imposible. En esas latitudes los faros anidan en arrecifes. La palabra esperada estaba oculta en el silencio del velero mismo. Porque el velero contaba entre sus bienes con un libro de faros. Y fue allí donde los marineros fueron a identificar el mensaje de ese faro. Y fuer gracias a la fidelidad precisa y silenciosa a sus intermitencias por la que los marineros, mineros del silencio de ese libro, ubicaron la identidad del faro y con ello un punto de referencia para su propia posición. Entonces cada cosa antes incoherente, aportó su pequeño mensaje provisorio: la posición del sol en el horizonte, la hora del reloj, la danza de la brújula, y hasta las mismas estrellas.

Se supo que se estaba proa al polo. Y se viró en redondo. Y con ello los marineros supieron que el velero se había salvado. O mejor, que para ese velero comenzaba la oportunidad de salvarse.
Porque esa conversión profunda, aparentemente no había cambiado nada en la geografía concreta de su navegación. Seguían rodeados por los témpanos, el frío, las olas y los vientos. Su conversión no les había cambiado de geografía; simplemente los había colocado proa hacia una nueva dirección. Antes, seguir era avanzar hacia la muerte, hacia el frío del polo y de la nada. Ahora, navegar era avanzar hacia la luz, hacia la vida, hacia el encuentro con los demás hombres. Era regresar hacia su pueblo, dejando atrás la geografía del reino de las sombras. Pero allí los dos rumbos participaban aún del mismo medio externo. Y tal vez el esfuerzo para avanzar fuera ahora aún mayor que el anterior. porque había que hacer frente a todo eso que los había conducido hasta allí. Pero la diferencia estaba en que ahora los esfuerzos tenían sentido porque conducían a la vida. Porque entre los navegantes, lo que desanima no el tener que hacer esfuerzos, sino el que esos esfuerzos sean gestos vacíos de sentido.

Poco a poco fue quedando atrás toda esa geografía polar. Poco a poco las estrellas fueron inclinando sus órbitas buscando el horizonte, y la brújula fue estabilizándose. Y con ello se reentró en el mundo de las exigencias normales de la navegación a vela. Se siguió navegando con fidelidad a esa ruta, proa hacia esa meta donde muerte el sol.

Allá quedó el faro. Exigido por la fidelidad al ritmo de sus intermitencias, a su geografía polar y a su silencio. Porque el misterio personal del faro exige fidelidad a su arrecife, y un profundo respeto por la ruta personal de cada navegante.

Lo que no quita que a veces sufra de nostalgia al recordar a los veleros.

viernes, marzo 10, 2006

Plato de barro

En esto de buscar el humor en cosas de la familia tengo un cuento que me contó una vez una chica de 4º grado. Me lo trajo en un libro de lectura. Es conocido, pero se los voy a contar porque es un lindo cuento de familia.

Hombre de campo él, se le murió la señora. Lo único que le quedó fue un gurisito: el hijito. Tal vez por cariño a quien se fue, dedicó toda su vida de hombre de campo al chiquito. Lo mandó a la escuela y cuando terminó la primaria se trasladaron al pueblo para que pudiera hacer la secundaria.

Visto que le muchachito respondía y era inteligente, decidió mandarlo a la facultad a estudiar medicina. El chiquito rindió realmente.El padre se desgastó en trabajos de campo, con los animales, con la chacrita, con todo para pagarle al hijo la cuota de la pensión, y el hijo se recibió de médico.Cuando el muchacho se recibió, el padre dejó el campito. Vendió todo y le compró, en el pueblo, un lugar para el consultorio.

El padre gastó todo, pensando:- Y bueno, total, mi vida es la de mi hijo.El muchacho se casó con una chica de la ciudad. Hija única, acostumbrada a otro ritmo de vida. Andando el tiempo les nació un hijito. Pero el abuelo, desgastado, no estaba acostumbrado a la vida de la ciudad. Imagínense, traigan un abuelo campiriño, así, del campo. Resultó que le temblaban las manos y al servirse la sopa la desparramaba sobre el mantel.La muchachita ésta fue juntando- diríamos -, bronca. Porque le resultaba molesta la figura de este viejo en casa. Vamos a decirlo finito, para que nadie se ofenda.La cosa estalló. El día que al pobre viejo se le cayó un plato. Uno de los doce platos de porcelana que la abuela de la muchacha había traído de las Europas. Y ahí sí fue un desastre. Se puso furiosa y gritó:- ¡Pero, esto es el colmo! Ya no puedo soportarlo más. Me voy a la casa de mi mamá.Todo un desastre.

Al final el pobre viejo tuvo que ir a comer a la cocina. Le compraron una cantidad de platos, de esos platos de barro cocido para que el abuelo, si tuviera que hacer un estropicio, lo hiciera con algo que se pudiera romper fácilmente. Y se creyó que el asunto estaba arreglado.Pero el pequeño había hecho buenas migas con el abuelo.

Un día, el chiquito no estaba en casa para la hora de la comida. Lo buscaron por todas partes.- ¿Dónde se habrá metido este mocoso?Imagínenlo al guricito. Al final: ¿Saben dónde lo encontraron? En el fondo del patio, al lado de la canilla y embarrado hasta la coronilla. Y la mamá le preguntó.- ¿Qué estás haciendo acá?El chiquito le dijo:- Estaba haciendo platos de barro, para que ustedes, cuando sean viejitos, puedan comer también en la cocina con sus platos de barro

El cuento afortunadamente terminó lindo, porque a partir de ese día el abuelo volvió a comer en la mesa con la familia. Porque dicen que lo que Juancito ve hacer es lo que va a hacer un día Juan.El chiquito va a tomar con ustedes, cuando sea grande él y ustedes sean abuelos, las actitudes que él vio que ustedes tomaron con su abuelo.Digo ¿no?

Para el Día del Padre es una linda reflexión. Lo digo con un gran cariño para los abuelos, para los padres y para los chicos. Un día en familia.En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.

Menapace Mamerto, Cuento con ustedes, "Plato de barro", Editorial Patria Grande, Buenos Aires, Segunda Edición, agosto 1998.