domingo, octubre 16, 2005

Cohabitación: una buena receta para la ruina matrimonial. Se demuestra que pone en riesgo a la pareja y a los hijos

OTTAWA, sábado, 15 octubre 2005 (ZENIT.org).- En muchos países vivir juntos fuera del matrimonio se está convirtiendo en una opción cada vez más popular. Pero puede implicar altos costes sociales y emocionales, dice un nuevo estudio, «Cohabitation and Marriage: How Are They Related?» (Cohabitación y Matrimonio: ¿Cómo se relacionan?). Este

La autora, Anee-Marie Ambert, reúne los resultados de cientos de documentos de investigación que han examinado los efectos sociales, emocionales y financieros de la cohabitación y el matrimonio sobre hombres, mujeres, niños y sociedad.La cohabitación, observa el estudio, suele considerarse que exige menos responsabilidades a nivel legal y financiero, y menos fidelidad que el matrimonio. En los últimos años, sin embargo, las parejas de hecho han buscado y obtenido derechos similares a los de las parejas casadas, en áreas como propiedad, asistencia sanitaria, planes de pensiones, y ayuda a los hijos.

Ambert observa que, en Canadá, el índice de matrimonios descendió bruscamente en los noventa, especialmente en la provincia de Québec. Estados Unidos también ha experimentado un descenso, aunque no tan acusado como Canadá.En ambos países, el número de parejas en cohabitación ha aumentado notablemente. En el 2000, cohabitaban más de 4,1 millones de parejas heterosexuales en Estados Unidos y 1,3 millones en Canadá. En el 2001, cohabitaban el 16% de las parejas canadienses y el 8,2% de las parejas norteamericanas. En Québec el nivel ha alcanzado el 30%, la misma proporción que en Suecia. Excluyendo Québec, el 11,7% de las parejas canadienses cohabitan.

Índices de divorcio

El estudio cita datos que muestran que la cohabitación, de hecho, lleva a índices de divorcio más altos. Ambert cita la Encuesta Social General Canadiense, que encontró, en el grupo de edad de entre 20 y 30 años, que el 63% de las mujeres cuya primera relación había sido de cohabitación se había separado en 1995, en comparación con el 33% de las mujeres que se casaron en su primera relación.Intentando encontrar las causas que subyacen a este fenómeno, Ambert observa que algunos individuos escogen la cohabitación porque no requiere fidelidad sexual.

Las evidencias indican que la experiencia de una cohabitación de menos compromiso conforma el comportamiento marital posterior, observa.«Algunas parejas siguen viviendo su matrimonio a través de la perspectiva de inseguridad, falta de unión de recursos, bajo nivel de compromiso, e incluso la falta de fidelidad propia del periodo de cohabitación previo», comenta el estudio. Además, algunos estudios indican que las parejas casadas que vivieron antes juntas son menos fieles en sus vidas sexuales. Y es de todos conocido que la falta de fidelidad lleva a índices más altos de rupturas matrimoniales.

Otros estudios muestran que las parejas que han cohabitado tienen un comportamiento menos positivo a la hora de resolver problemas y, por lo general, se apoyan menos el uno al otro que quienes no han cohabitado. Además, los investigadores han encontrado que las parejas que habían cohabitado antes del matrimonio tienen índices más altos de violencia premarital que quienes no habían vivido juntos. Esta violencia premarital que conduce a niveles más altos de violencia doméstica, otro factor relacionado con el divorcio.

Ambert también observa que quienes cohabitan, por lo general, aprueban más el divorcio como una solución a los problemas matrimoniales. Además, las parejas que cohabitan son menos religiosas que quienes se casan sin una cohabitación previa. En este punto hay varios estudios que indican una correlación entre religiosidad y felicidad matrimonial así como estabilidad.También opina que la propensión a cohabitar pronto tras comenzar una relación romántica conduce a un patrón de inestabilidad. La gente que va a través de una serie de relaciones de hecho es más propensa a matrimonios rápidos, a los que resulta más difícil ser fiel.

Inestabilidad

Otro factor de riesgo de la cohabitación es su naturaleza inestable. Más de la mitad de todas estas uniones se disuelven en los primeros cinco años, según un estudio citado por Ambert. En Québec, el nivel de disolución de las relaciones de hecho es más bajo que en otras provincias, pero aún así tienen un índice de rupturas significativamente más alto que los matrimonios, observaba.Y la tendencia parece ir hacia una mayor inestabilidad. En los años 70, cerca del 60% de las parejas que vivían juntas se casaban con su pareja antes de tres años. A principios de los 90 esta cifra cayó hasta un 35%.En años más recientes, una gran proporción de jóvenes comenzaron a vivir juntos justo después de comenzar a salir, con poca intención de permanecer juntos de modo permanente, e incluso menos de acabar casándose. La ruptura se vuelve entonces mucho más difícil que si las parejas hubieran seguido saliendo el uno con el otro.Pero no son sólo las parejas implicadas las que hacen frente a problemas. En el 2001, el 8,2% de los niños canadienses de menos de 14 años vivían en hogares de parejas de hecho, excluyendo a Québec donde la cifra alcanzaba el 29%. En Estados Unidos se estima que un 40% de todos los niños vivirán con su madre soltera (nunca casada o divorciada) y su novio en algún momento antes de cumplir los 16 años.

Ambert comentaba que a pesar de la creciente aceptación social de la cohabitación, hay poca información directa sobre sus efectos en los niños. Algunas de estas desventajas emergen, sin embargo, de la investigación que compara a los que cohabitan con quienes salen o se casan.Una puerta giratoriaPara los hijos, la cohabitación significa un mayor riesgo de vivir en una estructura familiar inestable, especialmente cuando su madre cohabita con un hombre que no es su padre.

Algunas familias incluso hacen frente a una situación de «puerta giratoria», con una serie de parejas a lo largo de los años. Ambert observa que un estudio descubrió que los niños que viven con su madre que cohabita con su novio tienen resultados escolares inferiores y más problemas de comportamiento.En cuanto a la situación económica familiar, Ambert observa que cuando una madre soltera comienza a cohabitar, la pobreza puede reducirse en un 30%. Aunque esto beneficia económicamente a los hijos a corto plazo, la otra cara es que esta pareja en una relación de hecho normalmente gana menos que un hombre casado. Además, cualquier ventaja económica de la cohabitación suele ser a corto plazo dada la fragilidad de estas uniones.

Otros problemas que se derivan de la inestabilidad de la cohabitación afectan a la capacidad de la madre para dar una atención adecuada a sus hijos, y contribuye a un descuido general. La pareja de la madre no suele compensar estas deficiencias porque suele estar poco apegado a los niños.Los abusos físicos son también más frecuentes y los niños en las relaciones de cohabitación corren más riesgos de ser maltratados o asesinados por el novio de su madre que en las familias biológicas. Las chicas, por su parte, corren más riesgo de abusos sexuales.

«Compromiso y estabilidad están en la base de las necesidades de los hijos; no obstante, en una gran proporción de las cohabitaciones, estos dos requisitos están ausentes», observa Ambert.Mucha gente, observa Ambert hacia el final de su estudio, sostiene que el matrimonio simplemente es una cuestión de elección de forma de vida y que es equivalente a la cohabitación.

«En estos momentos la literatura de investigación no apoya este punto de vista», escribe. Por el contrario, los estudios demuestran que el matrimonio tiene muchos beneficios tanto para los esposos como para los hijos. Una conclusión que los legisladores deberían tomar en consideración. ZSI05101504

sábado, octubre 15, 2005

ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA - La extraordinaria ruta de la fe

En sus 30 años, la peregrinación a Luján se convirtió en la marcha de fe juvenil más grande del mundo. Presbítero Guillermo Marcó. Vocero del Arzobispado de Buenos Aires

El último fin de semana se realizó la peregrinación juvenil a Luján, un fenómeno religioso extraordinario que comenzó a realizarse hace exactamente 30 años. En el año 1975, un grupo de sacerdotes y laicos, al reflexionar sobre la realidad de los jóvenes y la necesidad de una acción religiosa masiva, coincidieron en que "a los jóvenes les gusta cantar y caminar". Ese dato bastó para pensar en una peregrinación.

Desde la primera marcha, que reunió a unos 30.000 jóvenes, se produjo una explosión de religiosidad, un crecimiento exponencial de asistentes de una franja de la población de la capital y el conurbano. Pero movilizando cada vez más gente del interior, que quiere caminar hacia la casa de la Virgen. El año pasado, según datos de la policía, la cantidad de participantes llegó al millón y medio de personas convirtiéndola en la peregrinación juvenil más numerosa del mundo.

¿Tiene sentido este gesto? ¿Vale la pena tanto esfuerzo físico si a la Virgen le podemos rezar en cualquier parte? El gesto de peregrinar tiene una antigua raigambre en la mayoría de las religiones. La peregrinación a la Meca, que realizan una vez en la vida los islámicos, la que hacían al menos una vez al año judíos piadosos y que realizó tantas veces el mismo Jesús. En la tradición católica occidental, las más famosas son el camino de Santiago de Compostela y la peregrinación a Roma para los Jubileos.

Hace ya muchos años que participo de la peregrinación a Luján. Cuando uno hace la experiencia, pasan muchas cosas. Al salir se tiene la euforia propia de la esperanza; estás descansado, con toda la fuerza; cantás hasta quedarte afónico —algunos van saltando- y experimentás la alegría de caminar con una multitud que con su fuerza misteriosa te arrastra, te empuja.

La primera parada es en Morón; allí se descansa y se come algo. Cada comunidad parroquial organiza un grupo de apoyo para asistir a sus peregrinos: un café o un sándwich, un masaje o, simplemente, aliento. Es la tarea de estos otros muchos samaritanos que peregrinan de otro modo: ofreciendo un servicio a Dios y a los hermanos para que puedan alcanzar la meta prometida. Hay también puestos sanitarios donde este servicio se brinda a todos.

Con la llegada de la noche la fuerzas van mermando, se siente el cansancio —como a medida que pasa la vida—; es el tiempo de la oración confiada, la alternancia de los rosarios con los cantos religiosos, de reponer la fuerza que se fue agotando. A partir de cierto momento no se avanza por entrenamiento físico, se avanza por la fe y la solidaridad de los que caminan con uno.La experiencia de comunión entre personas que se da en la peregrinación es también importante: Las largas horas de caminata abren corazones y los acercan a Dios por el hermano.

El último tramo es el más difícil, pero también —sin duda— el más rico en vivencias. Cuando te vence el cansancio, la naturaleza renueva su encanto con las luces del amanecer, y ya a lo lejos se recortan sobre el cielo -todavía azul oscuro- las inconfundibles torres de Luján.Después de haber caminado 70 kilómetros, entrar a la basílica es una experiencia aparte. Siempre me pregunté cuántas voces flotan en el recogimiento del santuario, susurradas en plegarias silenciosas; cuántos cantos fervorosos en torno a la eucaristía. Y más de una lágrima derramada, llevada por los ángeles hasta el manto de la Virgencita de Luján.

viernes, octubre 14, 2005

Divorciados vueltos a casar y comunión: No es una ley de la Iglesia, sino de Dios

Aclara el cardenal Francis Arinze CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 13 octubre 2005 (ZENIT.org).- El cardenal Francis Arinze aclaró este jueves a los periodistas que la prohibición de comulgar a los divorciados vueltos a casar no es una ley inventada por la Iglesia, sino que obedece a la ley de Dios.

Al intervenir en una rueda de prensa en el Vaticano, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos, recogió el parecer que, según él, han expuesto en esta primera fase del Sínodo sobre la Eucaristía, que comenzó el 2 de octubre, los 230 padres sinodales, en su mayoría obispos, que han tomado la palabra.

El cardenal Arinze, quien es también co-presidente de la asamblea sinodal, en respuesta a un cronista que le preguntaba si la Iglesia podría dar la comunión a divorciados vueltos a casar, afirmó: «No vemos esto como ley de la Iglesia, sino como ley de Dios». «Si dos personas se han casado y, si ese matrimonio es válido ante a Dios y ante la Iglesia, aunque ese matrimonio haya fracasado, no tenemos el poder de deshacer un matrimonio que es válido ante Dios y la Iglesia», explicó el cardenal nigeriano.«¿Qué hacer? --se preguntó-- Una cosa es tener compasión por ellos porque sufren, y algo muy distinto es decir que pueden encontrar otro marido u otra mujer y vivir juntos y recibir la comunión».

«Son miembros de la Iglesia, pero en este estado no pueden --ateniéndose a la verdad de vida-- acceder a la comunión», insistió. «Nosotros no somos más que ministros, y tenemos que responder ante Dios», concluyó.

En su relación después de la discusión, pronunciada en la tarde de este miércoles, el cardenal Angelo Scola, patriarca de Venecia, explicó que este tema ha sido afrontado por varios padres sinodales, quienes subrayaron «la importancia de una atenta pastoral de comunión con ellos» «Dos padres han pedido explorar caminos de misericordia.

En particular, algún Padre invitó a los obispos a promover enérgicamente la dimensión pastoral de los tribunales eclesiásticos, con posibles simplificaciones de funciones y procedimientos, favoreciendo su creación allí donde no existen», recordó. En la rueda de prensa de este jueves el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo de Guadalajara (México), aclaró que con esta petición no se busca menos rigor por parte de los tribunales.«Las declaraciones de nulidad matrimonial tienen que hacerse según la verdad canónica --afirmó el purpurado, que también es co-presidente de este Sínodo--. Lo que se pide es que no haya burocracia, sino que los procesos duren menos tiempo para ayudar a las personas». ZS05101304
Fenómenos no naturales

Por Federico José Caeiro (h.) Para LA NACION

NADIE duda de que, en líneas generales, estemos avanzando como civilización. En las últimas cuatro décadas se triplicó la renta mundial per cápita, se multiplicó la producción de alimentos, la expectativa de vida aumentó más de quince años y se duplicó la población mundial. Pero este aparente éxito nos está cegando y nos cuesta advertir los efectos colaterales de nuestro dañino comportamiento respecto de los recursos naturales.

Satisfacemos nuestras necesidades en el corto plazo, sin importarnos las consecuencias adversas sobre el ambiente –y por ende sobre nosotros mismos–: pérdida acelerada de biodiversidad y ecosistemas, la disminución de la capa de ozono, contaminación del aire, del suelo y del agua, presión sobre las reservas de agua potable, exceso de pesca en los océanos, uso abusivo de combustibles fósiles o aceleración del calentamiento global. Si se sigue este ritmo de “evolución” y consecuente depredación, los recursos naturales no alcanzarán para satisfacer las necesidades de las generaciones futuras.

Cientos de desastres naturales ocurren cada año en el planeta y hay zonas más susceptibles a sufrirlos que otras, pero ¿es cuantificable la incidencia del hombre en el aumento de periodicidad o de fuerza de fenómenos naturales que ocurrirán? ¿Debemos dejar de llamarlos “naturales” para calificarlos de “no naturales” o “inducidos”?

Nuestros aportes al calentamiento global definitivamente tienen mucho que ver con las sequías extremas, los deslizamientos de tierra y las inundaciones que periódicamente afectan y afectarán a vastas zonas del planeta. Seguramente, el incremento de la fuerza de las tormentas –huracanes, tornados, ciclones– también tiene que ver con nuestro accionar. Quizás el obrar del hombre incida con California (falla de San Andrés) y Tokio (construida sobre la unión de tres placas tectónicas), devastadas por poderosos terremotos.

Más difícil será precisar la incumbencia humana sobre la posible explosión de un supervolcán, como el que duerme bajo Yellowstone, el parque nacional más importante de Estados Unidos, y que explotará con la fuerza de 1000 bombas atómicas, o con Nueva York hundida por un enorme tsunami originado en una erupción volcánica en las islas Canarias.

Es complejo precisar en qué porcentaje influyó nuestra irracionalidad sobre los recientes desastres naturales, pero si hay un efecto positivo del paso de Katrina y de su hermana menor, Rita, es que en todo el planeta se alzaron voces calificadas alertando que no sólo nombre de personas tuvieron estas tormentas tropicales, sino que las personas y nuestro obrar tuvimos mucho que ver con ellas. Esperemos que ahora el presidente Bush se oriente hacia la firma del protocolo de Kyoto y la postergada cuestión ambiental pase a formar parte de la agenda del país más poderoso del mundo.

Deberíamos adoptar el principio precautorio de no relativizar el alarmismo de los verdes y reflexionar sobre nuestro obrar, intentando vivir de una manera sustentable, dependiendo más de los recursos renovables y utilizándolos racionalmente.

Es indispensable incentivar un cambio de comportamiento hacia otro que se corresponda con un estilo de vida y un modelo de desarrollo que maximice el bienestar presente sin comprometer el de las futuras generaciones.

Es indispensable un crecimiento económico con equilibrio ambiental a largo plazo; si los ecosistemas colapsaran, colapsará la economía, colapsará el planeta. Todo sucederá según las estrategias que se ejecuten de ahora en más y dependerá de lo responsable que sea nuestro comportamiento con respecto a este mundo que tanto nos da. Y quizás así los fenómenos naturales sean sólo naturales.

El autor ha sido director de la Reserva Ecológica Costanera Sur y de las comisiones de Ecología y Espacio Público de la Legislatura porteña.
Solidaridad sin segundas intenciones

Por Alfredo Vítolo
Para LA NACION

La distribución de la riqueza es uno de los temas dominantes del debate nacional e internacional en estos primeros años del siglo XXI. La excesiva concentración de ella en muy pocas manos y el aumento de desocupados, pobres y excluidos constituye una preocupación permanente de los políticos y economistas, las religiones y los intelectuales, además de las naciones que padecen esos problemas.

Todos coinciden en la necesidad de encontrar soluciones para asistir a los necesitados, asegurándoles las condiciones indispensables para lograr una vida digna, pero no logran acordar mecanismos idóneos para concretar la ayuda. Es más: muchos critican a quienes intentan implementar alternativas al respecto.

El problema no es nuevo para los políticos. En 1906, Winston Churchill, al defender la libre competencia, sostuvo la necesidad de trazar una línea bajo la cual debía prestarse ayuda a quienes quedaban excluidos y sólo desde allí competir en libertad. Posiciones similares se escucharon de los políticos de los EE.UU., especialmente en la época de Roosevelt, y los de la Europa continental al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Los países en desarrollo o subdesarrollados, en los que la pobreza es tema prioritario, poco pudieron hacer en materia de política social, y los que lo hicieron utilizaron generalmente métodos populistas, con fines políticos y sin resultados satisfactorios.

Los economistas, por su parte, coincidieron con los políticos y trataron de aportar algunas soluciones técnicas. Lord Keynes reivindicó los principios del capitalismo, pero sostuvo que había que adaptarlos a los tiempos modernos, sosteniendo la necesidad de activar el empleo como motor de la reactivación económica y aumentar la demanda efectiva. Consideró que el mercado no se autorregula y que el crecimiento y el bienestar requieren una fuerza impulsora por parte de los gobiernos.

La Iglesia Católica, que comenzó a señalar estos problemas hace más de cien años a través de encíclicas y cartas apostólicas de los papas, consignó que no tenía soluciones técnicas para aportar, pero como “experta en humanidad”, según el decir de Juan Pablo II, y partiendo del principio que señala a los bienes materiales como propiedad común de todos los hombres y pueblos, reclamó de los gobiernos políticas concretas para una mejor distribución de la riqueza y la atención preferencial a los pobres. Todas las demás iglesias y religiones se expresaron en términos similares.

Los intelectuales también opinaron al respecto. Jeremy Riftkin, entre otros, en su obra El fin del trabajo, señaló: “Los crecientes niveles de desempleo global y la mayor polarización entre ricos y pobres crean las condiciones necesarias para la aparición de disturbios sociales y una guerra abierta de clases a una escala nunca experimentada con anterioridad, en la historia humana”.

En el caso de nuestro país, consideramos correcta la decisión gubernamental de otorgar y pagar con fondos públicos subsidios a los pobres que se encuentran desocupados, marginados o carentes de ingresos, ya que esa actitud constituye un acto de responsabilidad social al que estamos moralmente obligados, pero discrepamos en la forma en que esos subsidios se han instrumentado y los métodos de distribución que se utilizan. Pensamos que urgentemente deben modificarse los mecanismos usados a los efectos de dar mayor transparencia a la ayuda que se presta y despojarla de toda connotación política partidaria.

Consideramos necesario efectuar las rectificaciones siguientes: a) el presupuesto nacional debe especificar la partida correspondiente a esta ayuda, totalmente diferenciada de los demás gastos del Estado u otros beneficios sociales que pudieran corresponder. Se evitará de esta forma la sospecha de la existencia de fondos disimulados en otras partidas que se asignan también a fines sociales; b) la ayuda que se otorga debe exigir contraprestación laboral adecuada a las posibilidades y conocimientos del beneficiario. Quien recibe el beneficio debe saber que éste le genera obligaciones, ya que ello lo lleva a dignificarse con el trabajo, por modesto que sea. No se trata de un obsequio, sino de un aporte solidario que hace la sociedad y que está destinado a asegurar los medios mínimos para una vida digna de la familia; c) la ayuda que se recibe obligará a cumplir ciertas exigencias, tales como asegurar la educación en escuelas públicas de los hijos menores y capacitarse para facilitar su reinserción laboral; d) deberán prohibirse los agrupamientos, manifestaciones y actividades públicas de carácter político, sindical o confesional de los beneficiarios, que muchas veces desvirtúan con esas actitudes el objetivo que se pretende lograr; e) la distribución de los subsidios y el control de las obligaciones de los beneficiarios debe encargarse a organizaciones no gubernamentales regularmente constituidas y a las instituciones religiosas que cada iglesia o religión señale, en proporción a su despliegue territorial y el número de fieles. Deben quedar expresamente excluidas de toda participación en la adjudicación y distribución de los beneficios los poderes políticos del Estado, tanto los de jurisdicción nacional, como provincial o municipal, y f) el Estado, a través de sus organismos de control, ejercerá la supervisión y auditoría, tanto en las adjudicaciones como en el cumplimiento de las obligaciones de los beneficiarios.

Es necesaria una acción solidaria con los desocupados, pobres y excluidos, que deberá ser temporaria, hasta tanto se implante un seguro social u otro mecanismo adecuado, sin connotaciones políticas, sino como expresión de una sociedad que pretende otorgar a todos los hombres los medios para una subsistencia digna. Esto les corresponde por el solo hecho de ser seres humanos y partícipes de las riquezas que generan la naturaleza y el trabajo de todos. Constituirá un acto de justicia y servirá para atenuar la conflictividad social y asegurar la paz interior.
Pobreza e inflación, ¿dos cosas aisladas?

El Presidente azota a los supermercados cada vez que la inflación le trae una mala novedad. Debajo de la tribuna, la ministra Alicia Kirchner reparte cocinas y heladeras para mitigar la pobreza y para contribuir, de paso, a las conquistas electorales de su hermano. Puede ser que, al fin y al cabo, las dos noticias no estén tan aisladas, una de la otra, como parecen. El único problema insalvable es que los hermanos Kirchner están más entretenidos con las consecuencias que con las causas de los conflictos.

Hay unos cinco millones de argentinos sumergidos en una pobreza profunda y ya estructural. Llevan casi diez años en esa situación y las cosas no hacen más que empeorar para ellos ¿Qué hacer entonces? El Gobierno ha elegido el camino de los asistentes sociales: hurga en los problemas particulares y trata de resolver las pequeñas carencias. No hay asistentes sociales desocupados en el Gran Buenos Aires: todos trabajan con Alicia Kirchner. Hay, además, un ejército de unos 2500 militantes asalariados, que pertenecieron -o pertenecen- a tres grupos piqueteros convertidos al oficialismo (entre ellos, el de Luis D´Elía), que barren la provincia con esas donaciones. Son los que la jerga política llama "los margaritos". Leen y releen también un catecismo con las ideas básicas del kirchnerismo y con apologías a la gestión presidencial. Así, los pobres seguirán siendo pobres. Ellos necesitan, sin duda, de la ayuda estatal para resurgir de la miseria. Pero la primera necesidad consiste en devolverlos a la costumbre del trabajo, a esa cultura social que armó a la Argentina desde que se inventó como nación.

Hasta la Gran Bretaña de Thatcher les dio, por ejemplo, una enorme importancia a las pymes para amortiguar el conflicto social. Esas pequeñas empresas podrían ser subsidiadas para que contraten personal que es, necesariamente, de muy baja productividad. Investigadores privados aconsejan que un subsidio debería ser otorgado a los que no tienen solución fácil ni rápida, aunque instrumentado por un organismo técnico, ajeno a las ambiciones y a las pasiones de la política.

Con todo, la asignatura más perentoria es ahora la de aplicar un programa educativo intenso, casi un shock, en el universo de los más desposeídos; el Estado debe permitirles a los hijos de los desocupados fugarse del ingrato destino de sus padres. La opción consiste, entonces, en seguir mirando los pequeños problemas familiares, y gastando recursos en ayudas pasajeras e inútiles, o centrar la mirada en ese universo de cinco millones de argentinos para abarcarlo como un conflicto imponente e ineluctable. Esto último podría resolver el drama social, en un plazo no muy largo, y frenaría, sobre todo, la ampliación de ese ancho círculo de argentinos segregados.

La primera alternativa, en cambio, terminará por hacer funcional la pobreza a los intereses electorales. La dádiva aguarda siempre una recompensa. Kirchner ha tomado -es cierto- algunas medidas para reducir los subsidios y para achicar los gastos burocráticos del gasto social. Pero no ha cambiado la concepción para resolver el injusto drama de un país que nunca podrá explicar la pobreza, salvo que la ineptitud de sus dirigentes haya alcanzado el rango de explicación académica.

La inflación golpea, antes que a cualquier otro, a ese universo de muy pobres. Empuja, al mismo tiempo, a más argentinos hacia la degradación de la miseria. Las cifras de la inflación de septiembre no fueron buenas; triplicaron las previstas. Técnicos imparciales aseguran que los supermercados no son culpables de nada y que, por el contrario, tienen los precios aun por debajo de la inflación. Kirchner golpea sobre las góndolas cuando la realidad es más compleja. Hay componentes importados (con precios en dólares) en muchos productos.

Y hay también saturación de la capacidad productiva en varios rubros, como el textil. Una ley irremediable de la economía dice que los precios suben cuando la oferta es menor que la demanda. Kirchner puede pelearse con los manuales de la economía, pero no podrá cambiarlos. Los detestados manuales aseguran que hay sólo dos formas de combatir los estruendos de la inflación. Una manera es la que proponen los economistas ortodoxos del Fondo: enfriar la economía, bajar el consumo y anestesiar el entusiasmo colectivo. Ni Kirchner ni Lavagna están dispuestos a suscribir esa receta. Una cabriola mal hecha podría significarles un lugar en el cementerio de los políticos desorientados.

Otra fórmula, que no repudia la ortodoxia, señala la inversión masiva y sólida como el antídoto de la inflación. Las distintas alas del Gobierno no están tan enfrentadas. Esa solución la imaginan tanto Lavagna como Kirchner y Alberto Fernández, jefe de Gabinete. Sucede sólo que el Presidente está viviendo los días culminantes de su campaña y le es más expeditivo sacudirlo a Alfredo Coto que hablar de las complicadas soluciones. Una pregunta recurrente se refiere a si el Presidente poselectoral se decidirá a liderar el proceso de seducción de inversores y de creación de un clima indispensable para las decisiones de éstos. Alberto Fernández suele asegurar que Kirchner se dedicará luego a consolidar las columnas fundamentales -y ausentes aún- de un crecimiento permanente de la economía. Paciencia: habrá que esperar quince días.

La relación es exactamente inversa con los gremialistas. Nunca Kirchner se animó a meterse en público con ellos. Pero en privado interpuso su cuerpo frente a los camioneros de Hugo Moyano y a los pilotos de los aviones de cabotaje, que amenazaban con una campante huelga el día en que empezaba un fin de semana largo. Dicen que sus diálogos telefónicos con esos gremialistas exhalaron más aires de ruptura que de alianzas. Ultimátum para ellos. Un paro, el de los camioneros, se levantó; el otro no llegó a realizarse. Sindicalistas desenfrenados pueden espantar a cualquier inversor.

El entredicho político con Francia no fue un buen mensaje a los inversores. La situación de Suez ya está decidida, aquí y allá, y no queda más espacio que para una ordenada transición de Aguas Argentinas hacia otro dueño. El vapuleado discurso del embajador francés, Francis Lott, fue víctima de la síntesis. Se trató de una pieza donde el mayor esfuerzo del diplomático, más del 95 por ciento del tiempo, estuvo puesto en subrayar la buena relación entre su país y la Argentina. Habló de la política de derechos humanos, de las coincidencias en las Naciones Unidas, de la cooperación en Haití, de la influencia cultural de su país y de la confianza de las empresas francesas con negocios privados en la Argentina. Las preguntas se improvisan y las respuestas también. Con palabras felices o desdichadas, Lott también respondió sobre los manejos del Gobierno en el caso Suez y sobre la opinión de su gobierno. La conocemos: Chirac nunca entendió por qué esa empresa recibió una propuesta para firmar un acuerdo con párrafos en blanco (los referidos a las tarifas) después de dos años de vacilantes negociaciones.

En la oficina presidencial se sigue sosteniendo que existe una bella relación con Chirac. En tal caso, Chirac coincidiría más con Kirchner que con su embajador y desconocería siglos de experiencia diplomática francesa. Pongamos los pies sobre la tierra. Nada se resolvería nunca si la conjetura le ganara todos los combates a la evidencia.

Por Joaquín Morales Solá
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/745970
La escasez de sacerdotes es el síntoma de un problema; no la causa
La solución no son los presbíteros casados («viri probati»)


CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 13 octubre 2005 (ZENIT.org).- Los participantes en el Sínodo de los obispos han coincidido en señalar la escasez de sacerdotes como una de las preocupaciones más importantes para la Iglesia, pero han constatado que no es la causa de un problema, sino más bien un «síntoma».

A esta conclusión llegaron todos los participantes en una rueda de prensa concedida este jueves en el Vaticano para hacer un primer balance de las sesiones de trabajo de esta asamblea sinodal dedicada a la Eucaristía que se celebra del 2 al 23 de octubre.

Uno de los copresidentes de la asamblea, el cardenal Telesphore Placidus Toppo, arzobispo de Ranchi (la India) respondió a las preguntas de un periodista sobre la posibilidad de que el Sínodo opte por abolir la disciplina actual de la Iglesia latina y permita la ordenación sacerdotal de hombres casados para afrontar la crisis de vocaciones.

«La falta de sacerdotes no es la causa, sino un síntoma. La crisis de la fe es el verdadero problema. Pues el sacerdocio es fruto de la fe de la comunidad. Sin fe no hay sacerdotes, no hay vocaciones», afirmó.

Inmediatamente después tomó la palabra para apoyar «plenamente» estas afirmaciones otro de los copresidentes de la asamblea sinodal, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo de Guadalajara (México).

«La falta de sacerdotes es un efecto, la causa es la falta de fe, de visión espiritual, de trascendencia. Todo esto se resume en una palabra, secularización», añadió el purpurado mexicano en el encuentro con los periodistas.

«Sobre todo hay que predicar, recurrir a la Palabra de Dios y exponerla no sólo con sabiduría y elocuencia, sino con el testimonio, para que llegue a los corazones», propuso.

«El recurso a los "viri probati" [varones casados de probada vida cristiana], mencionado por algunos en el aula, es un problema, no es una solución», subrayó, mencionando el caso de las Iglesias orientales católicas en las que existe esta costumbre y que crea dificultades.

«No tienen el mismo tiempo para estudiar, para su ministerio, pues deben cuidar de la mujer y los hijos. A veces se divorcian…», explicó.

Sobre esto habló precisamente en la misma rueda de prensa monseñor Sofron Stefan Mudry, vicepresidente de la Comisión para la Información del Sínodo, obispo emérito de Ivano-Frankivsk (Ucrania), diócesis greco-católica con sacerdotes casados.

Por su experiencia --en su diócesis hay 400 sacerdotes de los cuales 360 casados-- reconoció que es «muy difícil» la situación de los sacerdotes casados.

«Algunos no tienen casa, pues las secuestraron los comunistas. No pueden cambiar de una parroquia a otra, pues tienen familia. Se crean muchos problemas sociales y humanos», reveló.

Por este motivo, dijo, a muchos casados que quieren ser sacerdotes les dicen «esperad». Sin embargo, a los que son célibes «sí les podemos ordenar».

«No tenemos nada en contra este estado», dijo en referencia a los sacerdotes casados, pues es una tradición que esta Iglesia oriental mantiene desde los orígenes. «Los sacerdotes casados conservaron las iglesias en Ucrania, pues los célibes fueron arrestados», dijo.

Ahora bien, subrayó citando un antiguo arzobispo greco-católico de Ucrania, «si queremos salvar nuestra iglesia necesitamos al menos que l 50% de los sacerdotes sean célibes».

En su relación después de la discusión, pronunciada este miércoles, el cardenal Angelo Scola, patriarca de Venecia, recogió las conclusiones de estos días de discusiones generales sobre las propuestas de ordenar sacerdotes casados («viri probati»)

«Varios padres orientales han hecho referencia a la práctica de sacerdotes casados propia de sus Iglesias, ofreciendo a cada uno de nosotros elementos para un estudio atento de la decisión de la Iglesia latina de ligar el celibato al sacerdocio ordenado», afirmó el relator general del Sínodo.

El patriarca recordó que algunos obispos tomaron la palabra en el Sínodo para afirmar que «la hipótesis de los "viri probati" es un camino que no hay que recorrer».

ZS05101303

jueves, octubre 13, 2005

Indice de La Llave al 13 de octubre

Agosto de 2005

El Portero del Prostíbulo
Encuesta mundial
Para pensar
El carpintero
Resultado
Prueba
Súplica.
Los dátiles
Moses Mendelssohn, el abuelo del músico
Celos

Setiembre de 2005

Un tropiezo... por Mamerto Menapac
Sin educación, el futuro está en riesgo
PRESIDENTE POR UN DÍA
EL SILENCIO INTERIOR
Los anteojos de Dios por Mamerto Menapace
Seducir a los musulmanes
Un gran sabio samurai
Los chistes de Adrián
Adrián, Laura y Verónica se baten a truelo
Curso para el sexo masculino: adaptación al medio
Historia de Srinivasa Ramanujan
Importancia de la puntualidad
Lo mejor está por venir
El cristal con que se mira
Compartir una historia
Te agradecemos Señor
Día del maestro
Método rápido y práctico para achicar la soberbia
Charles Darwin: un comentario sobre la Argentina
Todo según el cristal
Error de cálculo
Parece muy obvio
La cigarra y la hormiga
Maestro, háblanos de los argentinos
Si el mundo fuera una villa de 100 personas
¿Podemos vivir más despacio?
Paracaídas
Punto de vista
Evolución de la educación primaria
Silencio
Abuelo
Acto de amor
Compartir tu maíz
Retrato de una muerte anunciada
Los niños aprenden lo que viven
Más que un anillo de compromiso
Como el lápiz
Hasta que duela de la Madre Teresa de Calcuta
Recobran vigor en el país las logias masónicas
El diario de un perro
Frases de Nietzsche
Cuenta una antigua leyenda noruega
Zanahoria, huevo o café
¿Cuándo es de día?
Una historia que se debe conocer
Déjame que te cuente
La oración de Santa Teresa
La delgada línea roja
Para ti, ¿qué es la riqueza?
El cielo nos mira… y el Tío Sam también
El ruido de la carreta
Dulce despertar
El problema
Para leerlo… ¿Existe Dios?
Estudiante: Queridos papá y mamá
El árbol de los problemas
¿Qué es lo más importante que has hecho en tu vida?
El ladrillazo
Un hombre de ley
Consejo chino
Promoción
Heridas que duelen
Para reflexionar sobre el idioma castellano
La historia del burro
¿Por qué grita la gente?
Te deseo lo suficiente
La mentira descubierta
Definición de amor
La pesca milagrosa
Cuento para personas inteligentes
El analfabeto político

Octubre de 2005

Si el mundo fuera una villa de 100 personas
El misterio argentino
Todos ganan: el aprendizaje al servicio del prójimo
Método para estimar el número de peces que hay en lago
El peligro de las drogas sintéticas
Indultos: ¿justicia o venganza?
La silla
Las patentes de los autos y el "entrenamiento" matemático
Peligra el financiamiento de las bibliotecas populares...
El bolígrafo millonario, la miopía de la NASA
Los tres deseos de Mamerto Menapace
Los enigmas del preservativo...
La ciudad desde el aire

Recomendado: Hasta que duela, de la Madre teresa de Calcuta




miércoles, octubre 12, 2005

El misterio argentino

Una vez alguien le pidió a un filósofo español, muy conocedor despueblo argentino y con un gran cariño por nosotros, que hablara de los argentinos, pero con visión desde fuera del bosque y despojado de toda pasión. Esto fue lo que dijo: "Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros. No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad. Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas. Ellos mismos no se conocen. Creen en Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero, todo al mismo tiempo. Tratan a Dios como "el flaco" y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la catedral. No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones. ¡No discutáis con ellos jamás! ¡Los argentinos nacen con sabiduría inmanente! ¡Saben y opinan de todo! En una mesa de café y en programas de periodistas/políticos arreglan todo. Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son "el pueblo elegido"... por ellos mismos. Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia, en grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento. Cada uno es un genio, y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunir argentinos, unirlos imposible. Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos. No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones. Cuando discuten no dicen: No estoy de acuerdo, sino: ¡Usted está absolutamente equivocado! Aman tanto la contradicción que llaman \"bárbara" a una mujer linda, a un erudito lo bautizan "bestia", a un mero futbolista "genio o Dios" y cuando manifiestan extrema amistad te califican de boludo y si el afecto y confianza es mucho más grande, eres un Hijo de puta... Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente "si", sino "como no".Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: "NO, de nada" o "NO" con una sonrisa. Los argentinos tienen dos soluciones para cada problema. E intuyen las soluciones a todo problema. Cualquier argentino dirá que sabe cómo se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de África y enseñar economía en USA. Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman "rebalanceo de ingresos", a un incremento de impuestos "modificación de la base imponible" y a una simple devaluación "una variación brusca del tipo de cambio ". Un plan económico es siempre "un plan de ajuste " y a una operación financiera de especulación la denominan "bicicleta". Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de si mismos y la realidad. Tienen un altísimo número de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. Tienen un tremendo superego, pero no se lo mencionen porque se
desestabilizan y entran en crisis. Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a si mismo como liberados. Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes. Son racistas al punto de hablar de "negros de mierda" o "cabecitas negras". Los argentinos son italianos que hablan en español. Pretenden sueldos norteamericanos y vivir como ingleses. Dicen discursos franceses y votan como senegaleses. Piensan como zurdos y viven como burgueses. Alaban el emprendimiento canadiense y tienen una organización boliviana. Admiran el orden suizo y practican un desorden tunecino. Son un verdadero misterio...
Si el mundo fuera una villa de 100 personas

- Habría 57 asiáticos, 21 europeos, 14 americanos y 8 africanos
- 70 serían no blancos; 30 blancos
- 70 serían no cristianos; 30 cristianos
- 50 % de la riqueza de todo el planeta estaría en manos de 6 personas. Los 6 serían ciudadanos de los Estados Unidos
- 70 serían analfabetos
- 50 sufrirían de malnutrición
- 80 habitarían viviendas de construcción precaria
- Solo 1 tendría educación de nivel universitario

¿No es cierto que creíamos que la humanidad había alcanzado un mayor nivel de desarrollo?

http://www.cientificos.arnet.com.ar/

martes, octubre 11, 2005

La novia y la novicia, por Mamerto Menapace, publicado en Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande

Diez pretendientes tuvo Ruperta. Bueno, claro, no simultáneamente los diez. Pero siempre se dio el lujo de decirles que no. Cuando alguno se ponía más insistente, y buscaba oportunidad de entrar en su vida, decididamente cortaba con una negativa que lo alejaba sin explicaciones.
Cuando dijo el primer no, tenía clara conciencia de que aún le quedaban al menos nueve sí como posibles. Y como era joven y bonita, la seducía la idea de vivir de los posibles. Por ello el decir un no, la gratificaba asegurándola en su posición un tanto romántica de estar disponible para no sé qué futuro.

Pero era evidente que con decir simplemente que no, el futuro no se construía. Cada negativa la dejaba exactamente donde estaba, y cada vez un poco más cerrada sobre sí misma. A medida que crecía el número de sus no, se iban acortando proporcionalmente las posibilidades de sus sí.
Y pasaron los años. Cuando pegó la curva de los treinta y cinco, se dio cuenta de que su actitud conducía a nada. Apagó sus humos, reflexionó sobre su vida, y se abrió a los demás. Y aunque humanamente tuvo que renunciar a muchas de sus expectativas, por último corajió una de las posibilidades y comenzó su primer noviazgo a fondo. Lo defendió con uñas y dientes, sobre todo de sí misma y de sus ilusiones un tanto adolescentes. Y finalmente se dio cuenta de que valía la pena decir un sí a la vida y al amor.

La mañana que se casaron &endash; porque se casaron de mañana &endash; unas cuantas amigas la acompañaron en su ceremonia. Todas se emocionaron felicitándola por el paso que daba. Quizá las amigas no se daban cuenta que Ruperta al decir en esa mañana su sí, englobaba en él todos los no a las futuras posibilidades que se le pudieran presentar. Porque aquella aceptación incluía definitivamente la renuncia a todos los otros hombres que pudiera presentársele en su vida. Pero eran personas realistas. Por ello se alegraron sinceramente por su elección. Sabían que sólo a través del sí, ella se ponía en marcha hacia el futuro, hacia la vida. Nadie se preocupaba de las renuncias encerradas en aquella elección.

La sobrina de Ruperta tenía diecisiete años. Llena de vida y con todo el futuro que le sonreía a través de los sueños de sus viejos, y de las aspiraciones de sus amistades. Había terminado quinto y tenía que decidir. Varias carreras eran posibles. Tenía inteligencia ella, y dinero sus padres. Pero desde el retiro de setiembre, algo le andaba bullendo dentro de su corazón de muchacha. Sentía que Cristo le pedía un sí entero. Y a ella le entusiasmaba la idea de decirle que sí, aunque le asustaba un poco lo que podría encerrar para el futuro.

Cuando se supo que entraba al convento, se armó un bonito revuelo entre los parientes, sobre todo entre los y las que ya habían doblado la curva de los treinta y cinco. No les entraba en la cabeza que esta chica pudiera decir de golpe que no a tantas cosas que la vida le ofrecía como posibles, sin siquiera haberlas probado. Los tenía obsesionados la idea de que la chica al entrar al convento renunciaba a un futuro profesional, a una pareja feliz, a los hijos. Renunciar a tanto ¿pero qué necesidad había? ¿Quién le habría metido en al cabeza semejante idea? Se hablaron barbaridades y se dijeron estupideces sobre las monjas a cuyo colegio sus papis la habían mandado desde pequeña, porque era un colegio bien y daba status. Se criticó al cura que les había dado el retiro de setiembre a las chicas de quinto, y discretamente la andanada salpicó a los padres que inconscientemente le habían dado el permiso para hacerlo.

En fin lo curioso fue que muy poco realmente pensaron que lo que la muchacha estaba haciendo no era decir que no a nada. Simplemente decía que sí a Alguien. Era ese sí el que encerraba tantos no. No había ninguna necesidad de esperar a los treinta y cinco como hizo la Ruperta, que se dedicó a decirlos en cómodas cuotas mensuales durante veinte años, para aflojar recién a la fuerza un sí medio tibión empollado por una nidada de no anteriores.

La conozco a esta joven, que es hoy una gran religiosa. Conserva toda la frescura de un sí grandote dicho desde el principio.

sábado, octubre 08, 2005

Todos ganan: el aprendizaje al servicio del prójimo

Unas 5500 experiencias escolares atienden a niños y jóvenes. El Premio Presidencial Escuelas Solidarias promueve la creatividad y el compromiso social de los alumnos

Chicos que arreglan viviendas y cocinan los fines de semana a un grupo de ancianos del mismo barrio; adolescentes que realizan una intensa campaña de concientización, al descubrir que el agua que consumían en su pueblo contenía arsénico; alumnos de escuelas técnicas que realizan en sus talleres de carpintería juegos didácticos para jardines maternales de escasos recursos, y estudiantes no videntes que confeccionan en sistema braille carteles de señalización vial para organismos públicos. Estos son algunos ejemplos de aprendizaje en servicio, una pedagogía que cada vez gana más terreno en nuestro país y que permite simultáneamente mejorar los aprendizajes de los estudiantes y ofrecer respuestas concretas a distintas demandas sociales.

Cerca de 5500 escuelas son las que actualmente están llevando adelante experiencias educativas solidarias en el país. Según un estudio del Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (Clayss), en la mayoría de las jurisdicciones (16 sobre 24) los destinatarios que más se atienden son los niños y jóvenes en riesgo educativo. Se trata de una práctica desarrollada por todo tipo de escuelas y que atraviesa transversalmente las variables de nivel, gestión, localización y población atendida.

Impacto directo

Las escuelas argentinas tienen una fuerte tradición de trabajo comunitario y "los docentes fueron descubriendo que esta herramienta tiene un impacto directo en lo educativo, en la sociedad y en lo actitudinal de los alumnos", cuenta María Marta Mallea, presidenta de Clayss, institución que ofrece capacitación y asesoramiento a directivos, docentes y líderes comunitarios para el desarrollo de proyectos educativos solidarios y para la formación en actitudes pro-sociales (www.clayss.org).

Son los alumnos los que llevan adelante la actividad, y eso les produce un enorme impacto en su desarrollo académico y cognitivo, cívico, vocacional y profesional, ético y moral, personal y social. Es más, algunos estudios también comprobaron que los índices de repitencia y deserción disminuyen notablemente en las escuelas que empiezan a aplicar esta metodología. Este tipo de experiencias son las que el Programa Nacional de Educación Solidaria del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología galardona por medio del Premio Presidencial Escuelas Solidarias.

Este año se realiza la quinta edición del certamen, que se inició en el año 2000 y siempre tuvo muy buena respuesta por parte de las escuelas. En la edición 2003, cerca de 4000 instituciones educativas presentaron más de 5500 experiencias. Durante 2004, el certamen convocó a instituciones terciarias y universitarias, que presentaron 361 prácticas educativas solidarias. Para el Premio 2005 se convocó a todas las instituciones educativas de educación básica, y hasta ahora cerca de 3000 presentaron sus iniciativas.

Actualmente se desarrolla la etapa de decisión de los finalistas y ganadores, ya que los premios se entregarán durante el VIII Seminario Internacional de Aprendizaje y Servicio Solidario, por realizarse los días 27 y 28 de octubre, en esta ciudad. El certamen otorgará tres premios de $ 10.000 para cada experiencia ganadora, siete menciones de $ 5000 cada una y 100 menciones de honor de $ 2000 cada una.

Prácticas que evolucionan

Lo interesante de esta herramienta es que genera proyectos que van evolucionando y se sostienen en el tiempo. Por ejemplo, la Escuela N° 4-124 Reynaldo Merín, de San Rafael (Mendoza), fue la primera en ganar el Premio Presidencial en el año 2000. Su iniciativa consistía en el diseño y la construcción de sillas de ruedas para personas con discapacidad para ser distribuidas gratuitamente entre organizaciones de la comunidad. Este poder de inventiva no se estancó, sino que continuó desarrollándose a lo largo de los años. "Hace unas semanas, los alumnos de 2°, 3° y 4° año de polimodal de esta escuela presentaron un nuevo modelo de silla de ruedas motorizado, sobre la base de un scooter eléctrico", cuenta orgulloso Mario Alfredo Navascués, director del colegio.

"Aprender sirve, servir enseña sostenemos desde Clayss. Los chicos no aprenden valores por lo que decimos, sino por lo que nosotros hacemos y lo que les dejamos hacer", asegura Mallea. En definitiva, el aprendizaje en servicio crece porque hay docentes que creen que sus estudiantes son capaces de hacer grandes cosas y porque los chicos lo demuestran cada vez que se les da la oportunidad. Micaela Urdinez Emilse Pizarro

Lectura viajera y padrinazgos

Los alumnos de la Escuela Media N° 10 de José C. Paz creen que todos deberían tener derecho a acceder a la lectura y a partir de esa premisa nació la biblioteca ambulante Libro Viajero, con la que ganaron el Premio Presidencial en el año 2003.En horario escolar, los chicos de 3er año empujan el carrito lleno de cuentos y acercan a jardines de infantes, escuelas y geriátricos la magia de los libros. Además, apadrinaron a la escuela 358 de Oberá, Misiones, a la que viajarán para llevar todo lo que aprendieron y consiguieron por medio de colectas. "Estamos ansiosos por conocerlos. Preferimos hacer eso antes que irnos a Bariloche de viaje de egresados. Pusimos mucho esfuerzo en esto y estamos orgullosos", dicen los alumnos Daiana Sandoval y Andrea Dos Santos.

Link corto: http://www.lanacion.com.ar/739227

viernes, octubre 07, 2005

Método para estimar el número de peces que hay en una laguna, de los Cuentos de Adrián Paenza en Científicos...

Se quiere ESTIMAR, el número de peces que hay en un lago.. o en una laguna no demasiado grande, es decir, en un cuerpo de agua de proporciones razonables. ¿Cómo podemos estimarlo?
Lo que se hace, es PESCAR con una red, arriesguemos un número: digamos MIL... es importante pescarlos con una red o con cualquier otro método que no mate a los peces porque habrá que devolverlos al agua vivos. Pero para continuar agregamos la condición de marcarlos o pintarlos de un color que no se borre con el agua. O sea, pescamos mil peces y los pintamos de amarillo a prueba de agua. Los tiramos al agua otra vez y esperamos un tiempo razonable, hasta estar seguros de que se hayan vuelto a mezclar en la población que habita el lago o la laguna.

Una vez que estamos seguros de esto, volvemos a sacar con el mismo método, otra vez MIL PECES. Ahora, lo que hacemos, es CONTAR el número de peces entre estos MIL, que están pintados de amarillo... y aparecerá una cierta cantidad. Digamos que aparecen DIEZ pintados de amarillo.

Para fijar la idea, repasamos: esto quiere decir DIEZ ENTRE MIL, que es el UNO POR CIENTO. Hemos sacado mil peces de los cuales sólo 10 son amarillos. O sea un 1%, por lo tanto, sabemos que el 1% de los peces del lago están pintados, pero como nosotros estamos SEGUROS de que hay MIL PINTADOS entonces decimos: si el 1% de los peces del lago son MIL PECES, el TOTAL de peces, debe ser 100 veces más... o sea, CIEN MIL peces.

Una vez más, y para aclararlo un poquito: los datos son que hay mil peces pintados y que nosotros encontramos un método para descubrir que representan el 1% del total. Luego, si el 1% del total es 1000, esto significa que el TOTAL de peces es CIEN MIL....

jueves, octubre 06, 2005

El peligro de las drogas sintéticas

Durante la década del 60 gran parte del mundo vivió la epidemia del consumo de marihuana. En los años 70 y 80 nació y se extendió el consumo de la peligrosa y adictiva pasta básica de cocaína (PBC), y en los 90 comenzó la era de las drogas de diseño: drogas sintéticas que han sentado sus dominios especialmente en las discotecas y en las interminables fiestas conocidas como "rave". El consumo de estas sustancias ha crecido de modo exponencial en los últimos años, sobre todo en Europa. Allí hizo furor durante el verano que acaba de concluir una droga sintética llamada GHB (ácido gammahidroxibutírico) o "éxtasis líquido".

Es fundamental combatir el consumo de estas sustancias prohibidas y advertir, sobre todo a los jóvenes y adolescentes, que hay otro tipo de drogas más allá de la marihuana y la cocaína, cuya utilización produce daños irreversibles. El GHB emergió como un problema toxicológico en 1990 cuando los herboristas, drogueros y gimnasios lo presentaban como una alternativa segura a los esteroides. Cuando los médicos norteamericanos comprobaron decenas de casos de intoxicación -con mareos, confusión, náuseas, temblores, espasmos, depresión del sistema nervioso central y depresión de la respiración-, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos prohibió su uso como suplemento nutricional, restringiéndolo sólo al medicinal con supervisión profesional.

Desde entonces, esa droga ha sido implicada en varias muertes y, según la Administración para el Control de Drogas de aquel país, desde 1995 ha matado más que el éxtasis. El GHB puede producir alucinaciones, delirio, euforia y también tiene efectos anestésicos. Se ha usado en violaciones planificadas, aprovechando el carácter inodoro e insípido de la sustancia, que es mezclada con gaseosa o cerveza y es bebida sin que se advierta su presencia. Los primeros síntomas pueden ser somnolencia, hipotonía, confusión, cefalea y desequilibrio y, posteriormente, evolucionar hacia un estado de coma con alteraciones respiratorias severas por depresión del sistema nervioso central. El uso excesivo y las altas dosis pueden causar disminución del ritmo cardiorrespiratorio, sobre todo si es mezclado con alcohol, y causar la muerte.

Algunos jóvenes creen que las drogas les ayudarán a pensar mejor, a ser más populares, a mantenerse más activos o a ser mejores atletas; otros simplemente sienten curiosidad y creen que probarlas no les hará daño y hay quienes las usan porque quieren encajar en un grupo. Muchos consumen estupefacientes para ganar la atención de sus padres o porque creen que las drogas les ayudarán a escapar de sus problemas. La lucha contra las drogas y las adicciones no debe limitarse sólo a las sustancias tradicionales, como la marihuana y la cocaína.

Es necesario explicarles a los chicos y adolescentes que hay otro tipo de drogas que son tan peligrosas o peores que aquéllas, ante las que deben extremar los cuidados porque la oferta para su consumo siempre llega disfrazada de buenas intenciones. Frente a esto, los padres deben esforzarse para que sus hijos comprendan los riesgos de las sustancias prohibidas. Es de desear que las autoridades utilicen las experiencias ajenas y tomen las medidas necesarias para impedir que esta poderosa droga sintética llegue a causar entre nosotros los estragos que ya ha provocado en los Estados Unidos y en Europa.

Link corto: http://www.lanacion.com.ar/744402
Indultos: ¿justicia o venganza?

La Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados de la Nación se encuentra elaborando un proyecto de ley para declarar la nulidad de los indultos concedidos en su momento por el gobierno de Carlos Menem con el pretendido fin de apaciguar los espíritus y sanar las heridas generadas en la dolorosa década del 70. Más allá de la controversia que aquel perdón presidencial provocó en la sociedad toda, la iniciativa legislativa de anular esa medida ha merecido la crítica de relevantes juristas, quienes le han negado al Congreso la facultad de conculcar la potestad presidencial que otorga el artículo 99, inciso 5, de la Constitución nacional para "indultar o conmutar las penas por delitos sujetos a la jurisdicción federal".

Consideran los especialistas que los derechos adquiridos de los cuales gozan sus beneficiarios -en este caso, quienes fueron indultados- no pueden desconocerse aplicando retroactivamente las leyes ni invocando los tratados internacionales de derechos humanos. El artículo 75, inciso 22, de la Constitución establece que los tratados y convenciones de derechos humanos que allí se enumeran tienen jerarquía constitucional en la medida en que respeten tres requisitos: las condiciones de su vigencia (esto es, las reservas que introdujo el gobierno argentino al aprobar y firmar el tratado); que no deroguen ningún artículo de la primera parte de la Constitución, y que sólo puedan ser entendidos como complementarios de los derechos y garantías constitucionales. La Constitución prohíbe que se aplique una ley penal posterior al delito para incriminar hechos anteriores a su sanción, al tiempo que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho punible. Del mismo modo los tratados internacionales de derechos humanos enumerados en el artículo 75, inciso 22, han resguardado especialmente los principios de legalidad, irretroactividad de la ley penal, cosa juzgada, ley penal más benigna y derechos adquiridos.

Pretender, entonces, con apoyo en los tratados internacionales, realizar actos que estos mismos prohíben no es legal ni prudente. Conveniente, en cambio, sería que nos esforzáramos por condenar todos los crímenes de lesa humanidad, sin dejarnos cegar por la ideología. En su reciente exposición ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el presidente Néstor Kirchner manifestó que "el terrorismo es una amenaza a la vida y a la dignidad humana, una afrenta a la conciencia civilizada de la humanidad, y la Argentina considera todos los actos de terrorismo criminales e injustificables", porque "no hay ninguna razón racial, religiosa, ideológica o de cualquier otra naturaleza que pueda justificar el asesinato de civiles inocentes".

Tales palabras parecerían revelar una saludable rectificación en quien había omitido toda condena de los asesinatos, secuestros y torturas cometidos por las organizaciones guerrilleras en el país. Días atrás, con una activa participación de la Argentina, se aprobó en la sede de las Naciones Unidas (ONU) de Ginebra un proyecto de Convención para la Protección de las Personas contra las Desapariciones Forzadas, que considera ese delito un crimen de lesa humanidad de naturaleza imprescriptible. El subsecretario de Derechos Humanos y jefe de la delegación argentina, Rodolfo Mattarollo, calificó lo actuado de avance en el plano internacional en la materia, procurándose ahora que sea tratado ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que, de aprobarla, la elevará a la Asamblea General.

El énfasis puesto por el Gobierno para obtener la aprobación de este proyecto revela la trascendencia que en el ámbito del derecho internacional tienen las resoluciones de la ONU, así como su indudable valor para calificar de "crímenes de lesa humanidad" a determinados delitos. Precisamente, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha definido en 1996 como crímenes de lesa humanidad "los actos criminales con fines políticos concebidos o planeados para provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en personas determinadas", destacando que tales actos "son injustificables en todas las circunstancias, cualesquiera que sean las consideraciones políticas, filosóficas, ideológicas, raciales, étnicas, religiosas o de cualquier otra índole que se hagan valer para justificarlos".

A partir de esta definición deben ser considerados "crímenes de lesa humanidad" no sólo los cometidos por el terrorismo de Estado, sino también aquellos cometidos por las organizaciones guerrilleras que asolaron al país. Otra resolución de 2004 del Consejo de Seguridad de la ONU no da lugar a ninguna clase de dudas cuando condena "en los términos más enérgicos todos los actos de terrorismo, cualquiera que sea su motivación y cuando quiera y por quienquiera sean cometidos". Resultaría inadmisible, entonces, que el país, luego de calificar como "un paso gigantesco en la lucha contra la impunidad" lo actuado en Ginebra, cayera en la hemiplejia ideológica y, por lo tanto, en la incoherencia de desconocer -a través de cualquiera de sus poderes- resoluciones categóricas de la ONU que permiten encuadrar en tal categoría los asesinatos y atentados cometidos por Montoneros y el ERP. Dicho de otro modo: la Argentina, como miembro de las Naciones Unidas, debe respetar todas sus resoluciones y no sólo aquellas afines a la ideología del gobierno de turno. Un país que oscila entre el reconocimiento y el desconocimiento de las resoluciones de la ONU, conforme a quien le caiga el sayo, no es un país serio.

Link corto: http://www.lanacion.com.ar/744401
----L A S I L L A……

La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación, encontró a este pobre hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo.
¿Supongo que me está esperando? –le dijo. No, ¿quién es usted?, dijo el hombre enfermo. –Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando entré y note la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo.

-Ah si, la silla-. -Le importa cerrar la puerta?- dijo el hombre enfermo. El sacerdote sorprendido cerró la puerta. El hombre enfermo le dijo: -Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber orar. Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, cómo se debe orar y los beneficios que trae… pero siempre esto de las oraciones, no se….! Me entra por un oído y me sale por el otro. De todos modos no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces…Hace mucho tiempo abandone por completo la oración.

Esto ha sido así hasta hace cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: -José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús, así como te sugiero que lo hagas… Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a Jesús sentado delante de ti-. –No es algo alocado el hacerlo pues el nos dijo: -“Yo estaré siempre con vosotros”- -Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estas haciendo conmigo ahora-.

-Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija… Pues me internaría de inmediato en el manicomio-.

El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era algo muy bueno lo que venía haciendo y que no dejara de hacerlo nunca. Luego hizo una oración con él. Le extendió una bendición y se fue a su parroquia.

Dos días después, la ija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó: ¿Falleció en paz? -Si, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama-. –Me dijo que me quería mucho y me dio un beso-. Cuando regresé de hacer una compras una hora mas tarde ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. -¿Qué cree usted que pueda significar esto?-.

El sacerdote profundamente estremecido, se secó las lágrimas de emoción y le respondió: -“Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera”-.

Es curioso como podemos enviar Cuentos y “bromas” a través del correo electrónico… Los cuales se esparcen como un fuego voraz, pero cuando enviamos mensajes de Dios, lo pensamos dos veces antes de compartirlos con otros.

Es curioso como la lujuria cruda, vulgar y obscena pasa libremente a través del ciberespacio, pero lo que hable de Jesús es suprimido en las escuelas y en los lugares de trabajo.

¿Es curioso, verdad?

Si cuando termines de leer este mensaje no se lo envías a muchos de los que están en tu lista de direcciones es porque no estás seguro de lo que ellos piensan al respecto, y peor, de lo que ellos vayan a pensar de ti. Es curioso que nos preocupamos más por lo que la gente piensa de nosotros que por lo que Dios puede pensar de nosotros….!!!

Que tengas un día colmado de bendiciones junto a los tuyos. Además te invito a repetir esta oración en todo lugar y en todo momento, cuando precises de algo especial:

Señor, quédate con nosotros

miércoles, octubre 05, 2005

Las patentes de los autos y el "entrenamiento" matemático

Pueden hacerse maravillas con los números y no pocos desastres también. Basta recordar el cambio de sistema de las patentes para los automóviles en nuestro país. La tradicional letra inicial seguida por la serie de números fue reemplazada por la combinación de tres letras y tres números. Como en el sistema anterior, la primera letra debía identificar el lugar de origen de la patente, las dos letras y los tres números restantes debían combinarse de tal manera que permitiera diferenciar todas las patentes. ¿Cómo se hizo entonces?

El hecho es que la cantidad de combinaciones posibles que dos letras y tres números ofrece es 676 mil posibilidades… y un problema. Sólo en la provincia de Buenos Aires hay más de 676 mil automóviles…Esto quiere decir que el sistema no alcanzaba para otorgar una patente a todos los autos.

Habían lanzado un sistema sin considerar el número de posibilidades que éste permitía. Razón que los obligó a “liberar” la primera letra. Así, el número de posibilidades ascendió a 17 millones 576 mil pero con la liberación de la primera letra se perdió la posibilidad de identificar el lugar de origen del automóvil.

Conclusión: “a los números hay que pensarlos”. Este ejemplo que cito no es un mero juego. Tampoco es mi interés presentar únicamente la cara utilitaria de la matemática. La clave está en saltar de categoría, cruzar la línea y abrir la mente pero no sólo a la matemática sino a otras formas diferentes de ver la vida.

El secreto no tan secreto de la matemática es su valor como “entrenamiento” para la vida, la posibilidad de aprender a “leer” los hechos de otra manera. No podemos decir “no me gusta la comida tailandesa” si nunca la hemos probado. Primero tenemos que degustarla y después opinar si es buena o mala, si nos gusta o no, si nos cae bien o nos cae mal.

Con la matemática y con muchos aspectos de la vida pasa lo mismo que con la comida tailandesa. No podemos ignorar que existen. Para decidir, primero hay que probar. El gusto se desarrolla, se entrena. Hay cosas que parecen atentar contra la intuición pero al analizarlas de otra manera, al practicar un enfoque diferente se revelan como naturales.

martes, octubre 04, 2005

Peligra el financiamiento de las bibliotecas populares del país, que fueron creadas hace 135 años por Sarmiento. Se sostienen con un fondo que surge de la Lotería, pero que caduca a fin de año.

La continuidad de la fuente de recursos depende de un proyecto estancado desde mayo en el Congreso. Son 1963 instituciones que fomentan la lectura en las zonas más remotas.

Hoy, cuando cumplen 135 años de vida, por iniciativa de Domingo Faustino Sarmiento, las bibliotecas populares del país tienen un futuro incierto y podrían quedar paralizadas el año próximo por falta de financiamiento.

¿Cuál es la razón? Las 1963 bibliotecas se financian con un fondo especial que se constituye con un porcentaje de la recaudación de los premios cobrados de la Lotería Nacional, renovable por ley cada diez años. Y el plazo vencerá el próximo 31 de diciembre. El proyecto de renovación fue enviado por el presidente Kirchner en mayo último al Congreso, sin que hasta hoy haya habido sanción.

Así lo comentó con preocupación a LA NACION la presidenta de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), María del Carmen Bianchi. La funcionaria dijo que desde 1999 el porcentaje asignado a la Conabip ha mermado. Sobre $ 14 millones otorgados ese año, el organismo proyecta una recaudación de seis millones de pesos hasta fin de año.

Hasta hoy, el fondo especial ha cosechado sólo $ 4,7 millones, por lo que el Poder Ejecutivo ha tenido que acudir en auxilio de las 1963 bibliotecas populares con tres millones de pesos adicionales el año último y con 4,8 millones este año, para poder cumplir con el programa de subsidios y compras de libros para nutrir el acervo de las bibliotecas en todo el país.

Por vía separada, varias de estas entidades -cuya situación es muy disímil según su antigüedad, capacitación de sus bibliotecarios, participación del voluntariado y ubicación geográfica- han presentado proyectos de infraestructura y remodelación por un monto superior a los $ 45 millones.

Las obras se financiarán a través de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, en la órbita del ministro Julio De Vido. Las obras menores que $ 15.000 se adjudicarán de manera directa, pero por encima de ese monto, los fondos se manejarán a través de los municipios, lo que crea a las bibliotecas un obstáculo adicional en un año proselitista nacional.

Bianchi señaló que este año la Conabip otorgó subsidios a las bibliotecas por un monto total de $ 3.527.000 y se distribuyeron 242.770 ejemplares en las 1963 instituciones, frente a las 169.588 unidades que habían llegado a las bibliotecas en 2004.

Entre las mayores dificultades para unificar a todas las bibliotecas en un sistema nacional en red, la funcionaria mencionó el cuadro de situación en que las entidades se encuentran.

Salto al siglo XXI

Algunas bibliotecas funcionan sin personal especializado, con pocos bibliotecarios graduados, sin edificio propio y no es extraño encontrar una biblioteca popular en funcionamiento tanto en el garaje de una casa o en un cuarto adaptado a tales fines. Tal como lo sintetiza Bianchi, es dar un salto del siglo XIX al siglo XXI.

Otro asunto esencial es devolver a la biblioteca popular el espíritu con el que fue creada hace 135 años. Las tendencias en bibliotecología mundial marcan hoy que una biblioteca popular tiene que convertirse en un verdadero centro de información ciudadana, de modo que la gente pueda acceder a todo tipo de dato. Desde el proceso de realización de un trámite jubilatorio, hasta pagar un impuesto por Internet, consultar una guía turística del lugar de influencia o conocer el número de escuelas de la zona para inscribir a sus hijos.

La presidenta de la Conabip dijo que al servicio de información ciudadana, una alternativa en funcionamiento en ese organismo, han adherido apenas 700 bibliotecas y hay otras 200 en proceso de incorporar este servicio para los ciudadanos.

"De a poco hay que convencer a las bibliotecas de que un ciudadano inquieto por sus derechos y con la suficiente información es un colaborador potencial de estas entidades", dijo Bianchi. El número de voluntarios censados este año en todas las bibliotecas públicas del país es de 26.056.

Pese a que se conoció, por el censo, que en lo que va del año el promedio de usuarios supera las 873.800 personas, no es posible establecer una comparación con otros períodos por falta de estadísticas confiables.

De las 1963 bibliotecas adheridas a la Conabip, sólo 1462 cuentan con Internet.

Por Susana Reinoso
De la Redacción de LA NACION

Sostenidas por el juego

En todo el país hay 1963 bibliotecas populares, que se financian con los juegos de azar.

La Conabip impulsa contra reloj la prórroga del fondo especial para el funcionamiento de las bibliotecas y su autarquía financiera y administrativa.

El presidente Kirchner prometió incluir partidas por $ 5 millones en el presupuesto nacional de 2006 para el sostenimiento de las bibliotecas, según informó la Conabip.

El aporte de socios y voluntarios a las bibliotecas populares alcanza este año $ 1.000.000.

Ya se realizaron 2400 proyectos de apoyo a la promoción de la lectura y la escolaridad.

Hoy, a las 18.30, en el Palais de Glace, se entregarán a las bibliotecas populares los Premios Graciela Cabal a los mejores programas de incentivo de la lectura. Consiste en un subsidio especial de $ 1500 en distintas categorías.

Link corto: http://www.lanacion.com.ar/741144
El bolígrafo millonario, la miopía de la NASA y el sentido común ruso

Cuando la NASA inició el lanzamiento de naves con astronautas a bordo que necesitaban escribir datos, descubrieron rápidamente que los bolígrafos no funcionarían en gravedad cero.

Para resolver este problema, los científicos de la NASA, contrataron a la compañía "Andersen Consulting", (ahora "Accenture") como asesores- consultores, para estudiar y hallar la solución de este inconveniente.

Emplearon una década y 12.000 millones de dólares desarrollando un bolígrafo que escribiese con gravedad cero, hacia arriba y hacia abajo, bajo el agua, en prácticamente cualquier superficie, incluído el cristal, y en un rango de temperaturas desde bajo cero hasta más de 300 grados centígrados.

Los rusos, en cambio, utilizaron un sencillo y barato lápiz.

Moraleja: muchas veces las soluciones a los problemas están frente a nuestros ojos y no las vemos. Sólo bastaría con aprender a MIRAR.

lunes, octubre 03, 2005

Los tres deseos por Mamerto Menapace, publicado en Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande

Este es un cuento viejo. Lo he escuchado mucha veces y de distintas manera. Pertenece a aquello que han rodao mucho y que vienen muy golpeados. Diría que no sólo lo he sentido contar en forma de cuento, sino que a veces en mi vida de cura lo he tenido que escuchar como historia. Claro que son muchas variantes, según los casos.

Erase una noche de invierno. Y en ella una pareja que habitaba un rancho frío, por el que se colaba el viento pampero haciendo parpadear el candil de sebo que lo alumbraba. Don Ciriaco y la Nemesia, su mujer, aparentemente ya no tenían nada que decirse. Hacía añares que vivían juntos, y los hijos emplumados habían dejado el rancho buscando otros horizontes donde anidar. La ancianidad se les iba acercando despacio como para que tuvieran todo el tiempo de sentirle los pasos cansados.

Se encontraban uno frente al otro, simplemente porque el braserito improvisado con una lata, estaba entre ellos. Sus miradas clavadas en los carbones incandescentes que de vez en cuando chisporroteaban, buscaban mirar realidades muy lejanas. El diálogo ya parecía inútil. Se había desdoblado en dos monólogos interiores en el que cada uno soliloquiaba con sus propios recuerdos.

-¡Velay con mi triste suerte! &endash; se decía Ciricaco -. Haber renunciado a tantas cosas por atarme a la Nemesia. Yo era tropero libre. Sólo los caminos eran mi querencia. Anidaba al sereno, y entre el montado y el carguero repartía mi cuerpo y mis cosas en mi libre andar de pago en pago. Pero un día me embretaron los ojos de la Nemesia, y me dejé pialar de parado nomás. Me aquerenció en este trozo de tierra, y aquí levanté este ranchito lleno de sueños, que ahora de apoco va despajando el pampero, yo que podría haber llegado a tener tropilla de un pelo con madrina y cencerro. Yo, que habría podido conocer mundo, aquí estoy, estaqueado entre dos horcones por haber creído que la Nemesia me iba a hacer feliz. Quizá la pobre no pudo dar más. Pero lo mismo. Aquí estoy y es esta mi triste suerte.

También la Nemesia tenía sus recuerdos para rumiar. Ella había sido la flor del pago. Cuántas veces los troperos al pasar habían detenido adrede sus fletes delante del rancho, con cualquier excusa, por el simple deseo de recibir de sus manos el mate cordial y prometedor. Si recordaba patente aquella tarde en que él, mozo guapo, con montado y carguero de tiro, había pedido humildemente permiso para desensillar en cualquier parte, mientras con la mirada decía bien a las claras, cual era el patio donde quería hacer pie. Tantas cosas había ella soñado aquella noche. Sus ilusiones le habían prometido un futuro feliz, con horizontes infinitamente más amplios que los de aquel rancho que terminaba con la mirada entre los cardos y el pajonal. Lo vio libre, y se imaginó que sería el creador de la libertad. Lo vio fuerte, y lo soñó el distribuidor de la firmeza y la seguridad. No estaba segura de haberse equivocado. Pero sentía pena que no le había podido llenar sus sueños.

Y así estaban los dos, en sus soliloquios, deseando imposibles y desperdiciando oportunidades. Pidiendo a Dios en el secreto de sus corazones todo aquello que creían podría llenar sus anhelos y curar sus frustraciones.

Y Dios los estaba escuchando. Como escucha todo lo que pasa por dentro del corazón de cada uno de nosotros, aunque no nos animemos a sacarlo hecho súplica y palabra. Y Tata Dios en su bondad quiso hacerles dar un paso hacia delante. Eligió a uno de sus mejores chasquis. Mandó al ángel Gabriel que fuera de un volido a llevarles su propuesta.

¡Impresionante el refucilo! A pesar de lo serenito de aquella noche de pampero frío en que las estrellas brillaban como nunca, el rancho fue sacudido por el trueno, y un relámpago lo llenó de luz. La Nemesia se santiguó, como en un conjuro, mientras que Ciriaco levantó instintivamente el brazo izquierdo a la altura de la cara, como si en él tuviera enrollado el poncho.

-¡Nómbrese a Dios! ¡La paz con ustedes! ¡No tengan miedo! &endash; dijo Gabriel con tono tranquilo, como para infundirles confianza.

No podían creer lo que sus ojos veían a pesar del encandilamiento. En su mismo rancho, una ángel del cielo había aparecido, y les hablaba. Si parecía un sueño. Pero no. Ahí estaba, todo resplandeciente, hecho un temblor de luz, trayéndoles un mensaje del mismo Tata Dios para ellos dos.

-¡Nómbrese a Dios! ¡La paz esté con ustedes! &endash; volvió a repetir el arcángel San Gabriel -. Vengo de parte de Tata Dios para anunciarles que El ha escuchado lo que ustedes piensan ,desean y andan diciéndose en su corazón. Y ahora les manda el siguiente recado: tres deseos se les van a cumplir. Los primeros que ustedes pidan. Usted, doña Nemesia, tiene derecho a pedir individualmente un deseo. El primero que pida en voz alta se le va a cumplir en el acto. Lo mismo para usted, don Ciriaco. Lo primero que se le ocurra en voz alta será cumplido en el acto. Piénselo bien cada uno. Porque más luego, tendrán todavía la oportunidad de un tercer deseo. Pero para que éste se realice tendrán que ponerse de acuerdo los dos y pedirlo en forma conjunta. Ya saben: piénsenlo bien, y que Dios esté con ustedes.
Dichas estas palabras el ángel desapareció como había venido, en medio de un refucilo de luces y temblor de plumas.

Imagínense cómo habrán quedado los dos esposos con semejante sorpresa. No podía hacerse a la idea. Pero al final tomaron conciencia de que la cosa era cierta. La primera en reaccionar fue la Nemesia. Como fuera de sí por la emoción, se levantó de un salto y tomando el banquito donde estaba sentada lo dio vueltas dando la espalda a su esposo, mientras le decía:
- ¡Por favor Ciriaco, no me digas nada, no me hables! Dejame pensar a solar lo que tendré que pedir. &endash; Y luego exclamó para sí: ¡Ay, mi diosito lindo! Quien lo hubiera imaginado! Podré al fin cumplir mis sueños. Esos que el Ciriaco nunca pudo darme -.

Y extasiada consigo misma comenzó a pasar a toda velocidad la película de sus sueños, sus deseo y sus ambiciones personales. Pensó en pedir de nuevo la juventud, la belleza, las oportunidades. Luego se imaginó que todo eso era poco. Pediría plata, salud, larga vida. Tampoco así quedaba satisfecha del todo. Debería pedir además amistades, un palacio, vestidos, cantidad de sirvientes, y la oportunidad de hacer fiestas todas las semanas.

Mientras la Nemesia continuaba su soliloquio fantasioso, el Ciriaco hacía más o menos lo mismo. Dando vueltas la cabeza de vaca que le servía de asiento, comenzó a golpearse despacito las botas con la lonja de su rebenque, mientras soltaba la tropilla de ambiciones por los campos de su imaginación. Ya se veía al trotecito del redomón haciendo punta a su tropilla de un pelo, con madrina zaina y cencerro cantor. La estancia que pensaba pedir no tendría límites, y la hacienda que la poblaría no necesitaría ser contada. Hasta donde diera la vista, campo y cielo, todo sería de don Ciriaco.

En estos y otros pensamientos estaban ambos, mientras la noche seguía su curso y el pampero enfriaba cada vez más el interior del rancho. Entumecida por la inmovilidad y la temperatura exterior, la Nemesia volvió a la realidad buscando con los ojos el brasero. Se dio vuelta y volvió a estirar sus manos sobre él para calentarse un poco. Y cayó en la trampa. Al ver aquellas brasas rojas y sobre ellas la parrillita, no va y se le cruza el maldito con una tentación haciéndole imaginar un chorizo chirriando sobre los carbones encendidos. Imaginarlo y desearlo es casi lo mismo. Lo peor fue que lo expresó en voz alta:
-¡Qué hermosas brasas! ¡Cómo me gustaría tener aquí sobre la parrillita un chorizo de dos cuartas de largo asándose!

¡Para qué lo habrá dicho! Aunque ni se le había pasado por la mente que este sería su pedido, de hecho lo fue. Decirlo y suceder fue lo mismo. Porque en ese preciso instante un hermoso chorizo aparecido milagrosamente goteando grasa en el centro del brasero, sobre la parrillita.

Nemesia pegó un grito. Pero ya era tarde. Su pedido estaba realizado. Se quedó atónita mirando el fuego y sintiendo el crepitar de las gotitas de grasa al caer sobre las brasas, mientras un humo apetitosos comenzaba a llenar el rancho. Ciriaco, que casi ni había escuchado a su mujer, volvía la realidad con su grito. Fue ver, y darse cuenta de lo sucedido. Y como era hombre de genio arrebatado y de palabra rápida, también él cayó en la trampa que parecía pensada por el mismo Mandinga. Se levantó de un salto y dirigiéndose a su mujer la apostrofó:
-¡Pero mujer! Tenías que ser siempre la misma. Mirá lo que has hecho. Venir a gastar la gran oportunidad de tu vida pidiendo solamente un miserable chorizo. Si sería como para sacarte zumbando ahora mismo del rancho. Tenías que ser vos, siempre la misma arrebatada, incapaz de pensar con la cabeza antes de meter la pata. ¡Cómo me gustaría que este chorizo se te pegar en la nariz y no te lo pudieras sacar!

¡Para qué lo habrá dicho! Porque el hombre no imaginó que al decir aquello estaba expresando en voz alta su primer deseo. De esto solo se percató cuando ante sus ojos asombrados vio cómo el chorizo pegaba un brinco desde el brasero para ir a colgarse de la punta de la nariz de Nemesia. Imagínense el grito de dolor y de rabia de la mujer al sentir que su nariz ardía por la quemadura, lo mismo que sus dedos al querer sacárselo.

La escena que siguió no es para describir, sino para imaginar. Porque ahora le tocó el turno a la Nemesia, que arremetió con todo lo peor de su abundante vocabulario para hacerle sentir al Ciriaco la enormidad de lo que acababa de realizar. Porque no sólo había malgastado también él su oportunidad, sino que lo había hecho provocándole semejante estropicio a ella.

Todo fue inútil para calmarla. El Ciriaco se arrodilló, suplicó, lloró, prometió, quiso hacer que la Nemesia se calmara para reflexionar. Pero nada. Y no ea para menos. Gritaba pidiendo que se llamara inmediatamente al ángel para que en forma conjunta le pidieran que se pudiera sacar de su nariz ese maldito chorizo que la estaba martirizando.

Ciriaco sintió que el mundo se le venía abajo. Acababan de desperdiciar ambos su oportunidad personal, y ahora veía con angustia que tendrían que malgastar también la tercera posibilidad de ser felices, simplemente tratando de arreglar el desastre que habían provocado. Pero no le quedaba otra alternativa que ceder. Y con pena cedió.

El ángel fue llamado. Apareció en el pobre rancho llenándolo nuevamente de luz. Escuchó con bondad la súplica compungida del hombre en favor de su mujer, y simplemente dijo:
-¡Hágase como ustedes han deseado!

En aquel mismo instante todo volvió a estar como al principio. Solamente que a la pobre Nemesia le quedó ardiendo la nariz, y por todo el rancho los cuzcos y perros grandes andaban husmeando en busca del chorizo desaparecido.

A veces se me ocurre pensar que el cuento podría haber terminado diferente, si lo hubiera podido inventar yo. Me lo imaginaría al Ciriaco tomándolo de las manas a la Nemesia, y mirándola profundamente a los ojos, le diría:
-Al fin tengo la oportunidad de cumplir tus sueños. Quisiera saber cuáles son tus esperanzas y anhelos, porque deseo gastar esta gran oportunidad de mi vida, en tu favor.
Emocionada la Nemesia le respondería más o menos de la misma manera. Gastaría su oportunidad pidiendo que se cumplieran los sueños de Ciricaco.
Y todavía les quedaría la tercera posibilidad conjunto. Sugiero que la piensen ustedes mismos. Porque este cuento tiene que completarlos cada uno según el momento del cuento en que esté.

domingo, octubre 02, 2005

Los enigmas del preservativo...

Las evidencias muestran la sabiduría de la doctrina católica NUEVA YORK, 1 de octubre de 2005 (ZENIT.org).- Los críticos continúan atacando el rechazo católico a aceptar el uso del preservativo al tratar el problema del Sida. Entre los últimos ataques está la revista médica The Lancet. «La Fe parece presentar obstáculos insuperables a la prevención de la enfermedad», afirmaba un editorial del 12 de marzo. «En ningún otro tema es este problema tan agudo como en el VIH/Sida».El editorial se mostraba muy crítico con el Papa Juan Pablo II por su oposición al uso del preservativo, acusándole de ignorar la historia africana, la cultura y las realidades de la vida diaria en el continente.El 8 de mayo, el comentarista de la página editorial del New York Times, Nicholas Kristof, acusaba a la Iglesia del coste de cientos de miles de vidas debido a su rechazo a aceptar el uso del preservativo.Kristof expresaba su esperanza de que el recientemente elegido Benedicto XVI no solamente cambiase la postura de la Iglesia respecto a este tema, sino que «animase al uso de preservativos», afirmando que sería una «elección valiente».

También ha atraído críticas la decisión del gobierno de Estados Unidos de limitar su financiación destinada a los preservativos. Según un reportaje del 30 de agosto en el periódico británico Guardian, Stephen Lewis, enviado especial del secretario general de la ONU para el VIH/Sida en África, afirmó que los recortes de Estados Unidos en la financiación estaban perjudicando a África. También describía cómo la administración Bush seguía en este tema una «política guiada por el dogma».

Y el New York Times una vez más entraba en materia, en un editorial del 4 de septiembre. El editorial defendía que, al limitar la disponibilidad de preservativos, se estaba poniendo en riesgo la reducción del Sida en Uganda.Más católicos, menos infeccionesNo obstante, existen abundantes datos que muestran las graves limitaciones de confiar en los preservativos para resolver el problema del Sida.

Una carta del bioético australiano Amin Abboud, publicada el 30 de julio en la British Medical Journal, observaba que cualquier cambio en la postura sobre los preservativos de la Iglesia católica sería en detrimento de África.Según Abboud, un análisis estadístico de la situación en el continente muestra que cuanto mayor es el porcentaje de católicos en un país, menor es el nivel de VIH. «Si la Iglesia católica está promoviendo un mensaje sobre el VIH en dichos países», añadía, «parece que funciona».Los datos de la Organización Mundial de la Salud ponen la cifra de infección de VIH en Swazilandia en un 42,6% de la población. Sólo el 5% de la población es católica. Y en Bostwana, donde el 37% de la población adulta está infectada de VIH, sólo el 4% de la población es católica. En Uganda, sin embargo, donde el 43% de la población es católica, la proporción de adultos infectados con VIH es del 4%.Abboud comentaba que, desde la muerte de Juan Pablo II, ha habido una «campaña concertada... para atribuirle la responsabilidad por la muerte de muchos africanos». Pero, continuaba, «tales acusaciones deben apoyarse siempre con datos sólidos. No se ha presentado ninguno hasta ahora».

Un comentario, publicado el 27 de noviembre del año pasado en el Lancet, recogía el reconocimiento del valor de promover la abstinencia, en vez de sólo confiar en los preservativos. Escrito por un grupo de expertos médicos, y apoyado por una larga lista de expertos en cuidados sanitarios, el artículo observaba que cuando las campañas tienen como objetivo a la gente joven que no ha iniciado su actividad sexual, «la primera prioridad debería ser animarles a la abstinencia o al retraso en el comienzo de su actividad sexual, acentuando, por lo tanto, el evitar el riesgo como la mejor forma de prevenir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual así como el embarazo indeseado».

El artículo apoyaba el uso del preservativo, pero también precisaba que incluso para quienes ya tienen una actividad sexual, «volver a la abstinencia o a ser mutuamente fieles con una pareja no infectada son las formas más efectivas de evitar la infección». Esto vale incluso para los adultos: «Cuando se tiene como objetivo a adultos sexualmente activos, la primera prioridad debería ser promover la fidelidad mutua con una pareja no infectada como la mejor forma de asegurar que se evita la infección de VIH», indicaba el artículo.Este argumento se basa en sólidas evidencias médicas, precisaban los autores: «La experiencia de países donde ha descendido el VIH sugiere que la reducción de parejas es de una importancia epidemiológica central a la hora de lograr una reducción a gran escala en la incidencia del VIH, tanto en epidemias generalizadas como en las más concentradas».

Cuestionar la ortodoxia

Informaciones recientes sobre la situación en Uganda, que es citada con frecuencia como ejemplo de cómo los programas que defienden la abstinencia y la fidelidad a la pareja pueden reducir la incidencia del Sida, confirman la postura de quienes cuestionan confiar en los preservativos.Un informe publicado el 13 de septiembre en Aidsmap, una página web del Reino Unido dedicaba a distribuir información sobre el Sida, resumía los resultados de un estudio publicado el 1 de septiembre en la Journal of Acquired Inmune Deficiency Syndromes.

El estudio demostraba que, aunque las campañas para distribuir y promover los preservativos en Uganda aumentaron, no llevaron a una utilización consecuente. Además, los hombres, objetivo de las campañas, «aumentaron el número de parejas sexuales y era algo menos probable que utilizaran preservativos con parejas sexuales ocasionales que el grupo de control».Los resultados, reconocía Aidsmap, «planteas cuestiones incómodas sobre la base de evidencias que informa de la actual ortodoxia internacional sobre la prevención del VIH».El estudio comparaba dos grupos de las comunidades urbanas pobres de Kampala. Otra conclusión fue que la «mayor disponibilidad de preservativos en Uganda ha tenido sólo un efecto modesto en su utilización».

Cambiar de comportamiento

Este último estudio confirma los argumentos de Edward Green, en su libro del 2003 «Rethinking AIDS Prevention» (Repensar la Prevención del Sida). Green es un científico investigador del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de Harvard y miembro del comité consultivo sobre VIH/Sida del Presidente de Estados Unidos.Green no tiene objeciones morales a los preservativos y, de hecho, en el pasado, trabajó con organizaciones que promueven los anticonceptivos y los programas de planificación familiar. No obstante, abriga serias dudas sobre la sabiduría de luchar contra el Sida confiando en la distribución de preservativos.

En África, repetidas encuestas de población muestran que el cambio de comportamiento más común, en respuesta a la difusión del Sida, es un aumento en la fidelidad a la propia pareja, la reducción de las parejas sexuales, y la abstinencia sexual. Cuando, junto a esta respuesta espontánea, se promueve este tipo de cambio a través de campañas, entonces construimos sobre lo que la gente hace de forma natural, defendía Green. Desafortunadamente, añadía, con demasiada frecuencia los expertos extranjeros llegan para imponer sólo campañas que ignoran los beneficios de los cambios de comportamiento, prefiriendo confiar en la distribución de preservativos.

Además, Green cita estudios que muestran que las campañas de promoción del preservativo no llevan a un uso consecuente a largo plazo. Y su uso inconsecuente se asocia a un mayor riesgo de enfermedades de transmisión sexual. De hecho, los países africanos con índices mayores de quienes usan preservativo y con preservativos disponibles, Zimbabwe y Bostwana, también encabezan la lista de mayores índices de infección de VIH.

Tampoco son infalibles los preservativos, especialmente los típicamente disponibles en los países africanos, observa Green. De hecho, son ampliamente considerados como uno de los métodos menos efectivos de anticoncepción, aunque, paradójicamente, son promovidos por los expertos como respuesta para prevenir el Sida. Esto no quiere decir, precisa Green, que el uso de preservativos cause el Sida, «sólo que los preservativos pueden dar a los hombres un cierto sentido de seguridad mayor del que garantiza la efectividad real de los preservativos».

Independientemente de estos debates, el nuevo Papa dio rápidamente una respuesta a quienes presionaban por cambios en la doctrina de la Iglesia. El 10 de junio, dirigiéndose a los obispos de un grupo de países del sur de África, Benedicto XVI les animaba a seguir apoyando la vida familiar y a ayudar a quienes sufren de Sida.La Iglesia católica, comentaba el Pontífice, «ha estado siempre a la vanguardia tanto de la prevención como del tratamiento de esta enfermedad». Y, añadía: «La doctrina tradicional de la Iglesia ha demostrado ser el único camino a prueba de errores para prevenir la extensión del VIH/Sida».

ZS05100101

sábado, octubre 01, 2005

La Ciudad, desde el aire...

El Gobierno porteño presentó su mapa interactivo de la Ciudad de Buenos Aires, un servicio que ofrece, entre otras cosas, imágenes satelitales de la Ciudad, datos y fotos de cada parcela, la posibilidad de consultar direcciones, servicios y recursos e identificar el recorrido más corto, a pie o en auto, entre dos puntos determinados

Al mejor estilo Google Earth, el Gobierno porteño presentó oficialmente su mapa interactivo de la Ciudad de Buenos Aires, un servicio de consulta de información geográfica por Internet y al que se puede acceder a través de la página www.mapa.buenosaires.gov.ar .

El sistema, que fue desarrollado por la Dirección General de Sistemas de Información Geográfica del Gobierno de la Ciudad, consiste en un mapa georreferenciado e interactivo -creado bajo un entorno web- por el cual se pueden consultar direcciones, ubicaciones de instituciones, servicios y recursos públicos y privados; la división de la Ciudad en barrios, distritos escolares, Centros de Gestión y Participación (CGPs), área hospitalaria, secciones policiales; lugares de recreación como cines, teatros, restaurantes, bares y medios de transporte.

También ofrece vistas aéreas de los distintos rincones del ámbito porteño a través de imágenes satelitales de alta resolución pertenecientes al año 2004, que fueron adquiridas a la compañía Digital Globe.

Uno de los puntos sobresalientes del servicio es que brinda información sobre cada una de las parcelas de la Ciudad como ser el código de zonificación, los rubros de habilitación permitidos y, lo más destacado, una fotografía de la fachada. El sistema cuenta con una base de aproximadamente 350.000 imágenes tomadas desde 1997 y que actualmente se encuentran actualizando (existe un equipo de personas que recorre las calles tomando nuevas fotografías).

Otra característica del mapa interactivo es que permite identificar el recorrido más corto, a pie o en auto, entre dos puntos distintos de la Ciudad, tomando como referencia el sentido de orientación de las calles. Próximamente se agregarán los recorridos en medios de transporte público combinando colectivos, subtes, trenes y premetro.

Una curiosidad de este sistema es la posibilidad de ver fotos áreas de la Ciudad de Buenos Aires tomadas en el año 1940, cuando los satélites no existían y los trabajos de cartografía se realizaban sobrevolando la zona en avión. En lo sucesivo se incorporarán imágenes de vuelos realizados durante los años 1965, 1978, 1989, 1992, 1996, 1997 y 2002.

El otro lado del mapa

A comienzo de 2004, el jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra decidió que el desarrollo de este servicio informativo para la comunidad pasara de manos privadas al sector público, impulsando la utilización de software libre de acuerdo con el Proyecto Nacional de Concientización para la implementación software libre en el ámbito del Estado.

La utilización de software libre significa que el Gobierno de la Ciudad es propietario del código fuente del sistema por lo que podrá generar tantas réplicas del sistema como se desee o introducir nuevas funcionalidades.

Dentro de los desarrollos a futuro se encuentra la posibilidad de ver imágenes de edificios o construcciones en 3D y la estimación de tiempos de recorrido en base a diferentes variables como tránsito o actividad escolar.

Link corto: http://www.lanacion.com.ar/742995